sábado 4 de julio de 2026

Bloqueos

Guías de turismo proponen declarar emergencia económica, diferimiento impositivo y acceso a créditos preferenciales en el sector, después de bloqueos

La organización, además propone el establecimiento de corredores turísticos, el posicionamiento de la marca país a través de una campaña internacional y garantizar la conectividad aérea y la apertura migratoria, entre otras medidas.
Conferencia de prensa de la Federación Boliviana de Guías de Turismo. Foto Feboguit
Conferencia de prensa de la Federación Boliviana de Guías de Turismo. Foto Feboguit

La Federación Boliviana de Guías de Turismo (Feboguit) plantea siete medidas para enfrentar el estado de emergencia en el que se halla ese sector, debido al bloqueo de carreteras de más de 50 días en el país, que provocaron pérdidas que superan los $us 1.100 millones, solo en los primeros 25 de la medida de presión, entre ellas menciona la declaratoria de emergencia económica del sector, el diferimiento del pago de impuestos, y la dotación de créditos preferenciales.

La organización sostiene que, en coordinación con los actores nacionales, gobiernos municipales, actores productivos de turismo, convocan a resolver el estado de emergencia post bloqueos en Bolivia y en el departamento con afectación por este tema.

La propuesta plantea la declaratoria de emergencia económica y viabilizar medidas extraordinarias de apoyo al sector; el diferimiento por 12 meses el pago de impuestos nacionales y obligaciones municipales; la dotación de créditos preferenciales y la creación de líneas de financiamiento con tasas inferiores al 7%.

Además, del establecimiento de corredores turísticos; el posicionamiento de la marca país a través de una campaña internacional;  garantizar la conectividad aérea y la apertura migratoria; la apertura de cielos abiertos; y facilitar el acceso a divisas y transacciones internacionales

El impacto de los bloqueos en el sector turístico a nivel nacional tuvo una afectación directa sobre toda la cadena vinculada a esta actividad, cuya recuperación podría tardar al menos un año, según el presidente de la Feboguit, Alan Huamán Valdés.

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El bloqueo de carreteras fue instruido por la Central Obrera Boliviana (COB) a partir del 2 de mayo, exigiendo respuestas a su pliego petitorio de la gestión 2026, que derivó en la exigencia de renuncia del presidente, Rodrigo Paz, que fue apoyada por grupos afines al expresidente Evo Morales.

La Feboguit, en su página web, publicó las medidas que propone para enfrentar los efectos del corte de vías, La primera, se refiere a la declaratoria de emergencia económica del sector turístico para viabilizar medidas extraordinarias de apoyo.

Una segunda medida, plantea que se disponga el alivio tributario, mediante el diferimiento por 12 meses el pago de impuestos nacionales y obligaciones municipales del sector. La tercera propuesta, sostiene que se beneficie a la cadena vinculada con esa actividad, con créditos preferenciales y la creación de líneas de financiamiento con tasas inferiores al 7% anual para preservar el empleo y reactivar la actividad turística.

También plantea que, se establezcan corredores turísticos seguros, garantizar el libre tránsito y la seguridad de los turistas frente a conflictos sociales y bloqueos. Propone el posicionamiento de la marca país, a través de una campaña internacional para posicionar a Bolivia como un destino seguro y atractivo.

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Como medidas adicionales, dice que se debe garantizar la conectividad aérea y apertura migratoria; implementar la política de cielos abiertos y simplificar los trámites migratorios de visas; acceso a divisas, facilitar el acceso a divisas y las transacciones internacionales para fortalecer el turismo receptivo como actividad exportadora de servicios.

Como consecuencia de los 52 días de bloqueo, toda la cadena turística resultó afectada. Se registraron cancelaciones de visitas a los principales destinos del país, una reducción de empleos, la paralización de pequeños emprendimientos y una pérdida de reputación de Bolivia como destino turístico.

Según el informe de Huamán, más de 600 familias de guías turísticos fueron afectadas de manera directa, además de unas 2.000 vinculadas indirectamente a la actividad y alrededor de 250.000 personas que trabajan en la cadena del turismo.

Asimismo, cientos de turistas quedaron atrapados y tuvieron que ser evacuados gracias a la coordinación entre entidades públicas y privadas, especialmente desde las zonas más afectadas del occidente del país.

De acuerdo con una evaluación preliminar del impacto de los bloqueos en el sector turístico a nivel nacional, las pérdidas superan los Bs 3,7 millones diarios. Según datos del Ministerio de Turismo, estas oscilan entre 60 y 70 millones de dólares por día.

Indicó que la situación es compleja debido a la afectación directa a guías de turismo, operadoras de viaje, transporte turístico terrestre, hoteles, hostales, alojamientos, restaurantes, servicios gastronómicos, artesanos, emprendedores locales, museos, centros culturales patrimoniales y comunidades receptoras de turismo rural y comunitario.

Sostuvo que la falta de combustible, derivada de los bloqueos de carreteras, impidió la movilización de vehículos turísticos y el traslado de los pocos visitantes que aún intentan realizar actividades recreativas, tanto nacionales como internacionales.

Huamán consideró que el impacto sobre el empleo es significativo, ya que la reducción de puestos de trabajo supera el 30% en varios sectores vinculados a alimentos y bebidas. En el caso de los hoteles, señaló que las obligaciones económicas mensuales y anuales están generando mayores dificultades para sostener las operaciones.

Otro efecto de los bloqueos, dijo, es la paralización de pequeños emprendimientos que a principios de año tenían mejores perspectivas e invirtieron en servicios turísticos, transporte y otras actividades relacionadas, incluso mediante créditos bancarios.

Al margen de estos daños, se refirió al impacto sobre la reputación del país, cuyas consecuencias podrían extenderse durante los próximos seis meses o hasta el próximo año, especialmente en el turismo que ingresa por vía terrestre.