Encuentro Nacional por el Agua
Cumbre del Agua pide eliminar leyes incendiarias y normas que promueven deforestación y minería ilegal
La Cumbre Nacional del Agua desarrollada en Vitichi, Potosí demanda políticas para promover el uso eficiente de este recurso y abrogar leyes incendiarias, gestión de cuencas, la lucha contra la deforestación, expansión agrícola descontrolada, minería ilegal.
La declaración del Encuentro Nacional por el Agua y la Vida, evento desarrollado entre el 16 y 17 de marzo, en el que participaron organizaciones sociales, instituciones de la sociedad civil, y organizado por la Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático (PBFCC), concluyó con 26 recomendaciones.
“Abrogar las leyes incendiarias para la gestión efectiva de cuencas, eliminando aquellas políticas que fomentan prácticas extractivas como la deforestación y la expansión agrícola descontrolada, promoviendo un marco legal para la conservación de ecosistemas, cuencas hidrográficas, alentando la protección de la vegetación y la biodiversidad que contribuyen a la regulación del ciclo del agua y la preservación de los recursos hídricos”, señala una de las principales recomendaciones.
Para ello, pide implementar normativas comunitarias a nivel territorial para la regulación de los usos del fuego.
Según PBFCC, en el evento se consideró que los datos científicos e investigaciones mencionan la probabilidad de que la sequía se prolongue 10 años, por lo tanto, se propone declarar el decenio de las zonas de recarga hídrica para la protección de las fuentes y zonas de recarga hídrica,
Por eso para la cosecha del agua se destacó la importancia de revalorizar los saberes ancestrales para su aplicación en las comunidades junto con las tecnologías actuales.
Las otras conclusiones o recomendaciones principales son:
- Interponer a partir de la sociedad civil acciones de cumplimiento de las normas, a los funcionarios y servidores públicos relacionados al medio ambiente y a la gestión del agua.
- Priorizar el acceso del agua para el consumo humano y para la vida antes que para los usos industriales.
- Sensibilizar y capacitar sobre el acuerdo de Escazú y otros acuerdos internacionales que garanticen los derechos de los defensores ambientales, comunidades, pueblos indígenas para la protección de sus territorios y recursos.
- Promover la investigación, sensibilización y socialización de prácticas eficientes para la gestión del agua desde los diferentes territorios.
- Se exige a las autoridades, en todos los niveles territoriales, el cumplimiento de compromisos y acciones del agua, principalmente el incremento al presupuesto de medio ambiente en más del 1%.
- Solicitar un informe de empresas legales a la AJAM e impulsar la creación de una ley minera más estricta, con análisis jurídico y que incluya la distribución de las regalías.
- Realizar un inventario de las fuentes de agua superficiales y subterráneas para la eficiente gestión del agua.
- Promover la formulación de planes de manejo de cuencas territoriales que incluya la participación de la sociedad civil por medio de directorios y comités de cuenca.
- Promover los conocimientos ancestrales junto con las nuevas tecnologías para el uso eficiente del agua, por ejemplo: riego tecnificado o cosecha de agua
- Fomentar la implementación de planes de manejo de residuos sólidos y aguas residuales en los territorios
- Trabajar la ley del agua sobre la base de la propuesta de ley marco agua para la vida, donde se considere al agua como sujeto de derechos, con la adecuación de las otras normas existentes, construyendo alianzas, acuerdos y fortaleciendo a las organizaciones sociales para su acción unitaria y posibilitar su tratamiento y aprobación. A través de la conformación de un comité impulsor que ajuste y revise la normativa donde participen representantes de todas las organizaciones relacionadas al agua y elaborar un plan de incidencia.
- Reconocer el agua como un ser vivo y sujeto de derechos en sus diferentes condiciones en la naturaleza al ser parte de la madre tierra.
- Promover diálogos y compromisos para acuerdos recíprocos por el agua, para generar fondos propios que permitan la conservación de fuentes y zonas de recarga hídrica.
“No renunciamos a nuestra lucha por exigir a los países más desarrollados que cumplan con su responsabilidad histórica de reparar el daño que han causado para el calentamiento global, bajo el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, por lo tanto, deben financiar la reparación de los daños y pérdidas causados en nuestros países, a través de transferencia de recursos”, precisa una de las recomendaciones.
Actividad minera
En el encuentro se calificó como alarmante la forma en que la actividad minera no sólo afecta a algunos departamentos. “Ahora se ha convertido en una preocupación nacional pues está afectando las vertientes, ríos, lagunas y lagos de todo el país”, se alertó.
La recomendación es generar la unidad para luchar de forma conjunta y articulada para defender la vida de los seres humanos y de los otros seres de nuestros ecosistemas. “Porque sabemos que detrás de esta actividad están grandes intereses económicos y políticos, que gozan de protección desde las instancias gubernamentales que no son capaces de regular y asumir acciones que puedan frenar la contaminación por el crecimiento de la actividad minera en todos partes del país”, se subrayó.
También se mencionó que se está privilegiando el uso del agua en favor de las grandes empresas e industriales, pero sobre todo de la actividad minera, por sobre el agua para consumo humano y producción de alimentos, convirtiéndose en un atentado para la vida de las personas. “Denunciamos las violencias que hay detrás de toda la actividad minera, no sólo a las personas sino también a los otros seres. Además, porque la actividad minera realmente no beneficia a nuestros pueblos ni a nuestro país sino a las grandes transnacionales mineras”, se remarcó en el encuentro.
Según el diagnostico, Bolivia está entre los países que más cantidad de hectáreas ha deforestado y el crecimiento desmedido y no planificado de las áreas urbanas, están afectando las zonas de recarga hídrica, aportando a la disminución del abastecimiento de este vital recurso.
Así también, por la falta de tratamiento de aguas residuales que están contaminando las aguas de los ríos.
Cambio climático
Debido al cambio climático el agua se ve afectada de diversas formas: desde los cambios en los patrones de precipitación hasta la reducción de las capas de hielo, pasando por el aumento del nivel del mar, inundaciones y sequías: la mayor parte de los impactos del cambio climático impactan en el agua.
En ese sentido desde la transición de los fenómenos naturales de La Niña al Niño, Bolivia también ha enfrentado cambios bruscos en los patrones de precipitación. La gestión 2023 se caracterizó por tener un largo periodo de sequía por retraso de lluvias, y últimamente sufre por grandes inundaciones que también afectan la disponibilidad y el acceso al agua.