2024-03-20

Bolivia entró en cuenta regresiva

¿Con qué novedades se encontrarán los bolivianos en la boleta censal?

Entre las temáticas nuevas que se incluyeron en el cuestionario del censo están: discapacidad, Covid-19, movilidad laboral de las personas y afiliación a seguros de salud.

Bolivia comenzó la cuenta regresiva para el Censo de Población y Vivienda 2024. En comparación con el de 2012, el cuestionario tendrá 10 nuevas preguntas que el próximo 23 deberán ser respondidas por los habitantes del país.

¿Tiene dificultad para ver, oír o movilizarse?, ¿Está afiliado a un centro o seguro de salud?, ¿Murió alguien de la vivienda a causa del Covid-19? y ¿Quién atendió su último parto? Esas son algunas de las nuevas interrogantes.

“La elaboración del cuestionario ha sido un proceso bastante largo, años. Son 59 preguntas distribuidas en siete capítulos”, dijo la coordinadora de Censos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Martha Oviedo.

Así como hay preguntas totalmente nuevas, hay otras que fueron reformuladas, como la referida a los pueblos indígenas. En 2012 se consultó la pertenencia, ahora se pregunta en torno a la autoidentificación.

Otro de los cambios es el rango de edad para las preguntas de fecundidad y estado civil. La edad mínima se amplió, según la boleta, a “mujeres de 12 años o más”, aunque a esa edad son niñas y adolescentes.  

“Evidentemente hay 10 preguntas nuevas que se han hecho públicas, pero se mantiene la estructura básica de toda boleta censal de población y vivienda. La información debe tener la capacidad de compararse con los censos anteriores y de otros países”, explicó a Visión 360 Ricardo Laruta, exdirector del INE.

Indicó que las preguntas cambian, se aumentan o se  quitan de acuerdo con la realidad de la población y de su utilidad al momento de obtener y procesar la información. “Estas pueden ayudar a tener una dimensión más exacta y actualizada”, añadió.

Oviedo dijo que, en comparación al censo pasado, con el fin de conseguir mejor información, en varias preguntas se desagregaron las opciones para las respuestas.  Por ejemplo, en el capítulo relacionado a la vivienda, ahora existe la opción casa colectiva, para hoteles, hospitales, cuarteles, recintos penitenciarios y otros similares.  

“También se mejoraron las especificaciones para el material con el que está construida la vivienda (piso flotante, parquet, etcétera), el equipamiento (lavadora y aire acondicionado), la tecnología (internet fijo o satelital), tipo de desagüe del baño o la fecha de nacimiento de cada habitante de la vivienda, entre otras”, explicó Oviedo.

MORTALIDAD Y COVID

Uno de los primeros cambios está en la pregunta 21, del Capítulo E de Mortalidad:

“Desde 2019, ¿murió alguna persona que vivía con usted(es) en este hogar?”.

En el censo 2012 sólo se contabilizó a las personas fallecidas hasta un año atrás. Sin embargo, para el censo 2024, el plazo se amplió a cinco, es decir hasta el 2019. Esto, según el INE, ayudará a calcular la población en la etapa intercensal, además de  la mortalidad durante la pandemia del Covid-19.

Si la respuesta es afirmativa, se harán otras seis subpreguntas, de las cuales dos son nuevas:

¿En qué mes y año falleció? y ¿murió a causa del Covid-19?

“Ahora veremos los datos de cada una de las personas fallecidas. Nos interesa saber cuántos  murieron y si fue por covid”, explicó Oviedo.

Pero además del covid, cuando la persona fallecida sea de sexo femenino, también se preguntará si la causa del deceso fue: embarazo, parto o sobreparto.  Esto con el fin de obtener datos sobre la mortalidad materna en el país.

Aunque esta pregunta ya se la hizo en censos anteriores, ahora no solo es válida para adolescentes y mujeres de 15 años o más, sino para las niñas de 12 años para arriba.

FECHA DE NACIMIENTO

  La mayor cantidad de preguntas nuevas se concentran en el “Capítulo G. Características de cada persona”. Como una forma de conocer si los nacimientos tuvieron algún patrón, se adiciona la pregunta 27:

¿Cuál es su fecha de nacimiento?

Los datos que se obtengan mostrarán si hubo una mayor  o menor cantidad de nacimientos en un año determinado. Esto mostraría el impacto de  algún evento específico, como una guerra, una crisis climática o la pandemia.

 

SEGURO DE SALUD

“En la pregunta 31 tenemos algo muy nuevo: Actualmente ¿está registrada(o) o afiliada(o) a algún centro de salud?. Esto es importante porque necesitamos saber si la población cuenta con un seguro de salud o no”, indicó Oviedo.

En esta pregunta cada habitante de la vivienda deberá responder si cuenta con algún seguro de atención médica, ya sea privado o público.

Para la respuesta hay cuatro opciones:

          • Sistema Único de Salud (SUS)
          • Alguna Caja (Caja Nacional de Salud, Caja Petrolera, Seguro Universitario, Cordes y otros)
          • Seguro privado y Ninguno.

PUEBLOS INDÍGENAS E IDENTIDAD

La pregunta sobre pueblos indígenas no es reciente, viene desde el Censo de Población y Vivienda de 2001. Sin embargo, tanto en ese como en el de 2012, la población era consultada sobre a qué pueblo pertenecía. Este año, la consulta apunta a la autoidentificación. La pregunta 32 de la boleta censal dice:

¿Se autoidentifica con alguna nación, pueblo indígena originario campesino o afroboliviano?

La respuesta puede ser afirmativa o negativa. En caso de ser positiva, se debe mencionar con cuál se autoidentifica.

El proceso de autoidentificación se supone como la construcción de identidades. Este da derecho a una persona a decidir, de manera libre y voluntaria, la pertenncia a una nacionalidad, pueblo, cultura o etnia.

IDIOMA O LENGUA

 Si bien la temática sobre lenguas e idiomas no es nueva, para este censo se añadió la pregunta 34:

¿Cuál es el primer idioma o lengua en el que aprendió a hablar en su niñez?

Esta consulta se sumará a la de ¿qué lenguas o idiomas habla? Para la respuesta ahora también se contempla la opción: no habla.

Los datos del censo de 2012 mostraron que el castellano, el aymara, el quechua y el guaraní eran los idiomas más hablados, mientras que en idioma extranjero el alemán era el preferido.

También se supo que en todo el país sólo cuatro personas hablaban el araona.

DISCAPACIDAD

 A diferencia del censo de 2012, el tema de discapacidad cambió de enfoque. Antes se preguntaba a la persona de referencia cuántas personas con discapacidad vivían en la vivienda.

Ahora, cada miembro de la familia será consultado sobre si tiene algún tipo de discapacidad. Además,  deberá responder en qué nivel.

Para ello se añadió la pregunta 42 que tiene cuatro subpreguntas:

42.a ¿Tiene dificultad permanente para ver, incluso cuando usa lentes?; 
42.b ¿Tiene dificultad permanente para oír, incluso cuando usa audífonos?; 
42.c ¿Tiene dificultad permanente para caminar, subir gradas o usar brazos y manos?;  
42.d ¿Tiene dificultad permanente para comunicarse, aprender, concentrarse o razonar?

Para cada una de estas preguntas hay cuatro opciones de respuestas: ninguna, algo, mucha y total dificultad. 
“Son preguntas que nos muestran cuatro características de la discapacidad. Con ellas vamos a poder determinar la prevalencia de estas en la población de cinco años de edad o más”, explicó Oviedo.

TRABAJO AGRÍCOLA

En el grupo de preguntas destinadas a conocer si la población de siete años o más está ocupada y en qué rubro, se adiciona la pregunta 46:  

Los cultivos agrícolas o cría de animales  son destinados: ¿la mayor parte a la venta? o ¿la mayor parte para el consumo de su familia?

Esta consulta, recién agregada,  está relacionada y condicionada a la respuesta afirmativa de la pregunta 45: La semana pasada ¿atendió cultivos agrícolas o cría de animales?

“Este tipo de preguntas están destinadas a ver la estructura y las características de la población en temas laborales, para ver si las personas están ocupadas o desocupadas y cuál es la fuerza de trabajo que tiene el país”, explicó Oviedo.

UBICACIÓN DEL TRABAJO

Una de las preocupaciones de los alcaldes en torno al censo 2024 es la de identificar la movilidad de las personas entre el lugar en el que viven y en el que desarrollan sus actividades laborales, educativas, recreativas, de salud y otras.  Muchas veces estas se desarrollan en diferentes zonas, municipios, departamentos o incluso países. 
Una de las consultas que ayudará a visibilizar parte de este tema es la pregunta 52. La consulta es nueva y señala:

Principalmente, el lugar donde trabaja está ubicado:  a) Dentro o junto a esta vivienda; b) Fuera de la vivienda, pero en el mismo municipio; c) En otro municipio; d) En otro país.

“En este caso estamos viendo la movilidad laboral de las personas, queremos captar -por ejemplo- cómo las personas viven en El Alto, pero vienen a trabajar a La Paz o viceversa. Esos datos son muy importantes para planificar políticas de apoyo al trabajador, para que haya mejor transporte e infraestructura”, explicó Oviedo.

Azucena Fuertes, asambleísta departamental de Potosí,  dijo que en la Villa Imperial -como en otros municipios- también existe un fuerte movimiento entre el campo y la ciudad. Por ello desde las comunidades han empezado una campaña llamando a sus habitantes para censarse en las provincias.

“Este es un tema que se debe socializar. Hay muchas familias que viven, estudian y trabajan en el municipio, pero vienen del área rural donde tienen cultivos y propiedades. Se debe tomar conciencia sobre dónde realizan su mayor cantidad de actividades y dónde es su residencia fija, al menos ahí debe censarse la mayor parte de la familia”, dijo Fuertes a Visión 360.

En un contacto con los periodistas, la alcaldesa de El Alto, Eva Copa, indicó que “es importante que las personas se censen donde viven (...) cuando no lo hacen renuncian a su parte del presupuesto”.

FECUNDIDAD

Como parte de las consultas sobre la fecundidad, que en este censo se realizará a niñas, adolescentes y mujeres de 12 años o más, se añadió la pregunta 56:

¿A qué edad tuvo su primera hija o hijo nacido vivo?

“Esta consulta es para saber a qué edad mínima, los bolivianos tienen hijos. Es importante identificar este dato para tener políticas de prevención y de salud relacionadas al tema”, explicó Oviedo.

Diferentes organizaciones han observado que si bien la ampliación de la edad ayuda a recoger datos, el enfoque no es del todo acertado. La primera observación es la del término “mujeres de 12 años o más”.

Por la edad se trata de niñas y adolescentes, cuyos embarazos, por lo general -especialmente los infantiles-  son gestaciones forzadas producto de la violencia sexual y la falta de educación sexual. En ambos casos hay responsabilidad del Estado.

Estos embarazos también son considerados una forma de tortura, de acuerdo con la Convención de la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes y del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

ATENCIÓN DEL PARTO

 “Antes, teníamos la pregunta sobre  ¿dónde se atendió su último parto?, para ver  si era en un hospital o en casa. Ahora tenemos una pregunta nueva. Quién atendió el parto es más importante”, detalló la coordinadora del censo.  La pregunta 59 que Oviedo menciona dice:  

¿Quién atendió su último parto?

La respuesta abre ocho categorías para identificar a quién acuden las mujeres al momento de dar a luz. Como opciones tienen: médica(o), enfermera(o), auxiliar de enfermería, partera(o), atención conjunta, cónyuge o familiar, otra persona, usted misma.

 

El rango de los 12 años

Hasta el censo de 1992, las preguntas referidas a fecundidad,  estado civil y mortalidad materna se hacían desde los 12 años. Sin embargo, en los censos de 2001 y 2012, la edad mínima se subió a 15 años.

El rango  dejó en cifras negras gran parte de la información sobre embarazos adolescentes y matrimonios o convivencias tempranas e infantiles, problemáticas poco visibilizadas y atendidas en el país.

Por años, diferentes organizaciones han solicitado la ampliación del rango de edad y la liberación de los datos, por la importancia que tienen no sólo por temas de fecundidad, sino de derechos humanos y para la prevención de la violencia.

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El Estudio Temático del Embarazo Adolescente, Encuestas de Demografía  y Salud (ENDSA)  (INE, 2018) compara las encuestas de 2008 y 2016. Entre sus conclusiones y sugerencias  indica: “Para abordar la problemática del embarazo adolescente en edades menores de los 15 años, es recomendable que se establezca un intervalo quinquenal nuevo, el de 10 a 15 años”.

Afirma que se debe analizar dos aspectos, las dificultades metodológicas que implican el realizar preguntas sobre embarazos y abortos a niñas menores de 15 años y la probabilidad de realizar encuestas especiales y específicas para este grupo.

“En general, el embarazo en la adolescencia coloca a la mujer-niña en un estado de elevada vulnerabilidad y riesgo, lo que, eventualmente, puede producir consecuencias irreparables, incluso de muerte prematura o afectar severamente su salud sexual y reproductiva, así como otras esferas de su existencia”, indica el documento.

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