Contra corriente
Los números y la inseguridad aeroportuaria
En medio de las determinaciones que asumió el gobierno de subir el Derecho de Uso de Aeropuerto (DUA), y como una premonición a lo vertido por las autoridades del área y las justificaciones de incrementar el mismo de 25 a 40 dólares, ocurre un hecho inusitado en el aeropuerto de El Alto, “una jauría o un mamífero en celo”, en plena pista de despegue y aterrizaje, ocasiona un incidente con un avión de BOA, que afortunadamente no llegó a mayores. Lo dijo Naabol, que el incremento sería “para mejorar la seguridad, la tecnología y los aeropuertos, mantenimiento de radares, el pago de servicios básicos y las mejoras del sistema tecnológico”. Implica que los que utilizamos el aeropuerto de El Alto estábamos librados a nuestra suerte porque la ausencia de seguridad y de servicios tecnológicos mínimos de vigilancia era un hecho.
Pero veamos los otros argumentos utilizados por la ATT para determinar este incremento, “que a nivel internacional el DUA de Bolivia está en el penúltimo lugar y que otros países cobran otras tasas como de seguridad e incorporan impuestos al turismo y que Bolivia no cobra tasas de seguridad de impuestos al turismo”.
A este último debemos mencionar que en el país existe el Impuesto a las Salidas Aéreas al Exterior (ISAE), y el Art. 106 de la Ley 843 la creó, aplicable a toda salida al exterior del país por vía aérea, de personas naturales residentes en Bolivia. Este impuesto debe pagarse, aunque los billetes o pasajes sean adquiridos en el exterior del país, siempre que los pasajeros originen su viaje en territorio nacional, toda la recaudación entra el Tesoro General del Estado. Existe otro impuesto al viajero, denominado “Fondo de Fomento, Promoción y Facilitación del Turismo”, sancionado y creado por la Ley 867, y que estipula la vigencia de un impuesto para las personas naturales extranjeras que residen en el exterior del país, etc. Cuya alícuota es de Bs. 100.00, o su equivalencia en dólares, para personas que ingresen a territorio boliviano por vía aérea, de Bs. 30.00, o su equivalencia en dólares, para personas que ingresen a territorio boliviano por vía terrestre. Vigente desde el 1 de enero de 2019, pero que por alguna causa absurda e incompresible no se lo aplica hasta ahora, significaría contar con recursos económicos tan necesarios para el desarrollo y la promoción del turismo en el país.
Otro punto que abordó la Autoridad de Transporte y Telecomunicaciones y dio ejemplos sobre ello y es que en otros países o aeropuertos estos cobros, denominados Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA), serían mucho más altos que en el país: Argentina $us 75; Venezuela, $us 186; Ecuador, $us 100; Colombia, $us 82; Uruguay, $us 53; Perú, $us 45; Brasil, $us 46,5; y Bolivia, desde abril, con $us 40.
Indagando al respecto corroboramos que los datos no son los mismos, por ejemplo, en el caso del Aeropuerto de Bogotá, el más importante en Colombia, el TUA tiene un costo de 820 pesos, equivalente a Bs. 339.00 o 48 dólares, según Aerocivil; en Lima, según el Organismo Supervisor en la Inversión de Transporte de Uso Público (Ositrán) encargado del Aeropuerto Jorge Chávez, la Tarifa Unificada de Uso Aeroportuario (TUUA), en lo que es Internacional, tiene un costo de 31 dólares, equivalente a Bs. 215,7 bolivianos; en el caso del Aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, el más importante del Ecuador y concesionada a la Corporación Quiport, a partir del 1 de febrero de este año, pasó de 61,42 a 63,24 dólares, en vuelos internacionales; un hecho curioso al respecto es de los aeropuertos de Iguazú, donde en el lado brasileño (Foz Do Iguazú), la Tasa Aeroportuaria Internacional es de 17 dólares americanos, lo que obligó a la parte argentina bajar el mismo de 57 a 15 dólares, esto desde noviembre de 2023. Otros ejemplos: en el aeropuerto de Brasilia el TUA tiene un costo de 52 reales equivalente a 71 Bs, es decir 10 dólares; en Sao Paulo 11 dólares; en el aeropuerto Juan Santa María de Costa Rica tiene un costo de 27 dólares, y hay más cobros que no condicen con los ejemplos expuestos.
Al igual que los datos estadísticos en materia turística en el país, estos números en la mayoría de los casos no concuerdan, por tanto, van en sentido contrario a la realidad y solo son para justificar una determinación, no es el camino correcto si deseamos un posicionamiento serio de la imagen turística del país y ante una seguridad aeroportuaria mínima que deberíamos tener. Ya es suficiente tener un monopolio en los vuelos domésticos a nivel interno, que no genera competencia y ahuyenta la calidad en los servicios, vuelos que se demoran o suspenden, incidentes consecutivos; todo queda en la nada.
Hace más de 25 años se habla de cielos abiertos en el país, que no es otra cosa que fomentar el libre acceso reciproco de circulación y operación de aeronaves de aviación general y comercial, bajo acuerdos bilaterales o multilaterales. También soñamos hace años con un HUP, seguimos en el intento que sea Viru Viru, mientras pretendemos el Paraguay nos lleva diez pasos adelante. Hablamos de que somos un país diverso y exquisito, propicio para el desarrollo turístico, y no tenemos un plan de desarrollo, promoción y de posicionamiento, no asistimos a Ferias Internacionales como lo hacen países de la región, nuestro Conoce Bolivia tiene uno o dos funcionarios. Sin embargo, el dedo acusador sale a quienes indagamos y hacemos investigación en pro de mejorar las condiciones del turismo en el país, o nos dicen negativos; simple, muéstrennos la otra realidad que no conocemos y tengan la certeza que nos subiremos al carro.
El incidente, con la presencia de mamíferos en plena pista, no es menor, es una alerta más sobre la seguridad aeroportuaria en el país. Al respecto, la caricatura de Abecor simplifica esa realidad.