2024-04-16

Santa Cruz

Tras 15 años del caso Terrorismo, hay al menos ocho dudas sobre lo que ocurrió en el hotel Las Américas

El 16 de abril de 2009, la Unidad Táctica de Resolución de Crisis (Utarc) ingresó al hotel Las Américas de la capital, en busca de un presunto grupo separatista, según la versión del Gobierno.

Después de 15 años, al menos ocho dudas aún rondan a los acontecimientos del 16 de abril del año 2009, cuando la Unidad Táctica de Resolución de Crisis (Utarc) ingresó al hotel Las Américas de Santa Cruz, en busca de un presunto grupo separatista, según la versión del Gobierno. En el operativo murieron los extranjeros Eduardo Rózsa, Arpad Magyarosi y Michael Dwyer. Mario Tadic y Elöd Tóásó fueron apresados y encarcelados de forma preventiva por más de cinco años.

Este caso vuelve a tener actualidad luego del comunicado de Tadic y Tóásó, quienes informaron  que el Estado boliviano abrió el proceso en el Juzgado Sexto de Instrucción en lo Penal de la ciudad de Santa Cruz.

El proceso fue interpuesto por violación de los derechos humanos, ejecuciones extrajudiciales y tortura a los sobrevivientes, entre otros. Ambos pidieron a la población colaborar con pruebas y testimonios de esos hechos que calificaron de “temerarios”.

1) Una denuncia, 15 días antes

Para entender la relación de fechas es necesario recordar dos hechos previos a la intervención al hotel: los atentados al domicilio del viceministro de Autonomías, Saúl Ávalos, el 28 de marzo de 2009, y a la casa del cardenal Julio Terrazas, la madrugada del 15 de abril de ese año.

Aunque el primero no es muy mencionado en las investigaciones, es el detonante de una denuncia que se anticipó al segundo. No precisaba hechos o autores, pero daba como ubicación Santa Cruz.

Pese a las advertencias de inviabilidad, el 30 de marzo de 2009, los abogados del Ministerio de Gobierno, Boris Villegas y Denis Rodas, elaboraron la denuncia por orden del entonces viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán. Ambos juristas figuraban como apoderados del entonces ministro de Gobierno, Alfredo Rada.

Aunque la denuncia estaba lista, permaneció guardada hasta las 18.00 del 14 de abril, cuando ambos abogados se presentaron ante la Fiscalía de Distrito de La Paz. El documento señalaba que, en un afán desestabilizador, según informes de inteligencia, varios grupos armados tienen intenciones de realizar atentados y “posiblemente” un golpe de Estado. Por ello pidieron al Ministerio Público actuar para prevenir los hechos. El fiscal a cargo era Marcelo Soza, mismo que tiempo después fue procesado por extorsionar a los acusados.

De acuerdo con el abogado de varios acusados, Gary Prado, la denuncia se presentó horas antes del atentado al cardenal, como si supieran lo que iba a ocurrir.

2) Hallados antes del atentado

La primera versión sobre el operativo señala que la Policía encontró al grupo cuando escuchó unos disparos en el centro de la ciudad, la noche siguiente al atentado al cardenal. Buscando el lugar de donde venía el tiroteo, se encontraron con el grupo armado y hubo un enfrentamiento en el que murieron las tres personas.

Sin embargo, la declaración del 12 de mayo de 2009, del entonces director de Régimen Interior Luis Clavijo, señala que el 14 de abril, un día antes, recibió informes de inteligencia sobre la presencia de un grupo terrorista en la capital oriental y que sería el autor de la explosión en el domicilio del cardenal. Según su relato, el 15 de abril, él mismo se presentó en el Hotel Las Américas e identificó plenamente a los extranjeros.

3) Más de una versión

La anterior, no fue la única versión dada por la Fiscalía sobre cómo empezó el operativo.

La Fiscalía dio una segunda versión. Indicó que, en la madrugada del 15 de abril, identificaron el vehículo que participó en el atentado contra el cardenal y lo siguieron hasta la madrugada del 16 de abril, cuando lo encontraron en el hotel Las Américas. Según su relato, al percatarse de la presencia de los policías, los extranjeros les lanzaron una granada, a la que respondieron con disparos y los mataron.

Pero esta versión tampoco es del todo precisa. El vehículo que fue identificado en el atentado no es el mismo que el que los extranjeros usaban y tenían guardado en el parqueo del hotel desde la noche del 14 de abril, hasta que fue requisado por la Policía.

4) Sin testigos ni pruebas

El hotel está ubicado en Calle 21 de Mayo esquina Seoane N° 356 de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. Los vecinos del lugar afirman hasta hoy que, entre las 03.00 y las 04.00 de la madrugada del 16 de abril, oyeron una fuerte explosión seguida de una ráfaga de disparos.

No hay registros de lo sucedido esa noche, el internet fue cortado y las cámaras apagadas. El servicio no se repuso hasta las 09.00 del día siguiente. Los únicos testigos de esa noche son tres personas que estaban de turno en el hotel. Ninguna fue convocada a declarar.

Aunque ya había una denuncia y se había identificado a cada uno de los extranjeros alojados en el hotel, la intervención se realizó sin una orden de allanamiento.

5) Balística, ¿hubo resistencia?

Las declaraciones recogidas en el cuaderno de investigaciones señalan que hubo un tiroteo de media hora, producto de la resistencia del presunto grupo terrorista ante la presencia de miembros de la Utarc. Una planimetría forense, presentada por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), identificó 51 disparos en el interior y exterior de las cinco habitaciones en las que Rózsa y sus compañeros se alojaban.

Aunque se hace referencia a que varios de las balas salieron del grupo de extranjeros, durante las pericias no se pudieron hallar pruebas de que alguna de sus armas haya sido disparada. Es decir que no pusieron la resistencia con la que la Policía justificó la intervención violenta. No se hizo un peritaje de las armas secuestradas.

Por los daños ocasionados a la infraestructura, se conoce que la Utarc, actualmente disuelta, entró al edificio y voló las puertas de las habitaciones con un explosivo.

Según los informes de balística, la habitación de Rózsa es la que tuvo la mayor cantidad de disparos, 14 en total. No se contó el disparo que recibió en la sien y que lo mató.

Otra de las habitaciones con gran cantidad de disparos es la de Tóasó, en la que se identificaron 13, todos en la puerta. La Fiscalía explicó que si él sobrevivió es porque no opuso resistencia. Sin embargo, esto abre una duda: si no se defendió, por qué hubo tantos disparos en su habitación.

6) Tres muertes y las autopsias

El operativo cobró la vida de tres personas, Rózsa, Magyarosi y Dwyer. En su libro, "El Indebido Proceso", Gary Prado señala que las autopsias realizadas “expresaron lo que el Ministerio Público quiso callar”.

Las autopsias forenses señalan que los tres murieron por las múltiples heridas de bala, si bien las detallan, no hacen mención de los disparos mortales.

Para Prado, el informe de Rózsa demuestra que fue ejecutado mientras estaba sentado o arrodillado en el piso, sin poder defenderse.

Algo similar pasó con Magyarosi, cuyas heridas en los brazos y un hombro, hacen presumir que estaba de pie con los brazos en alto en señal de rendición y resguardo.

Una autopsia hecha en su país determinó que murió asfixiado por su propia sangre, luego que una bala le cortara la tráquea. Sostiene que, si hubiera recibido auxilio, habría sobrevivido. La pericia alertó un par de hematomas en las muñecas, lo que da a entender que fue maniatado antes de morir. En su segunda autopsia se halló una bala.

En el caso de Dwyer, la autopsia hecha en el país señala que recibió seis disparos, uno de frente y cinco por la espalda. Se afirma que murió por un shock hipovolémico y sostiene que su corazón estaba intacto, pese a que la herida estaba a esa altura.

La autopsia, hecha en su país, refutó el informe boliviano y evidenció que la primera bala fue mortal porque le destrozó el corazón. Se advirtió que el resto de disparos fueron hechos cuando cayó al suelo.

7) Dónde murió Dwyer

Según el acta de levantamiento del cuerpo, Dwyer falleció en su habitación del hotel.  Pero esta versión no coincide con las declaraciones hechas por Tóasó y Tadic.

En su declaración ante la Fiscalía, por separado y sin conocer la declaración del otro, ambos señalaron que Dwyer sobrevivió al operativo y que fue llevado junto con ellos al aeropuerto de Santa Cruz, desde donde serían trasladados a La Paz.

Fue ahí donde los policías lo apartaron y a La Paz sólo llegaron dos. Desde entonces denuncian que Dwyer no murió en el hotel, sino en el aeropuerto y que su cuerpo fue llevado hasta la escena del crimen.

8) El operativo en Cotas

De acuerdo con la investigación realizada por la Cámara de Diputados, la existencia de otro lote de armamentos en el stand de Cotas, en la Fexpocruz, fue notificada por los dos detenidos. El espacio era el centro de operaciones del presunto grupo terrorista.

Según las declaraciones recolectadas por los legisladores, para acceder al lugar llevaron consigo a los dos detenidos, quienes tenían acceso al lugar.

Esta versión fue negada por Tadic y Tóasó, quienes afirmaron que ambos fueron llevados del hotel al aeropuerto de forma directa e inmediata.

Todos estos elementos fueron advertidos y denunciados desde el inicio de las investigaciones. Sin embargo no tomaron relevancia hasta el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que reconoció serias vulneraciones en las que el Estado es responsable.

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