2024-04-18

Violencia en El Alto

Julia Espinoza, la querida maestra que se presume fue asesinada por delincuentes

El lunes 15 de abril saltó la alerta, cuando la educadora no se presentó a su trabajo. Su familia la encontró el martes en su domicilio.

El domingo 14 de abril Julia Espinoza entra al restaurante de uno de sus hermanos y es captada por la cámara de seguridad del local. Saluda a los presentes y se sienta en una mesa a comer. Esas son las últimas imágenes de la profesora con vida. Dos días después fue encontrada muerta, asfixiada con una chalina.

La primera alerta sobre el destino de la profesora fue dada por sus colegas el lunes 15 de abril. Ese día Espinoza debía participar en el saludo a la bandera en la unidad educativa en la que trabajaba.

“El día lunes sus niños la estaban esperando, porque ella tenía el acto central. Su curso, los niños estaban ahí esperándola y la maestra no llegaba”, develó Luisa Choque, colega de Julia.

Su ausencia preocupó porque, según sus compañeros de trabajo, la educadora "nunca faltaba" al trabajo. Tampoco se comunicó con nadie. Durante todo el día sus familiares intentaron ubicarla, llamando constantemente al teléfono de la víctima, sin resultados.

El martes 16 de abril por la mañana, sus hermanos revisaron el edificio donde ella vivía y que también tenía una tienda, propiedad de la familia. En uno de los cuartos, que normalmente se encontraba cerrado, vieron la puerta abierta y allí, entre dos muebles, estaba tendido el cuerpo de Espinoza, con la chalina con la que la mataron aún rodeando su cuello. Según informaron las autoridades la profesora estaba ataviada con su uniforme, lo que indicaba que antes de morir se encontraba lista para salir a su trabajo.  

El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de El Alto, el coronel Carlos Ibarra, informó que al principio, se presumió que la causa probable de la muerte fue una “bronco aspiración”. La autopsia médico-legal refutó esa especulación, demostrando que la mujer murió por asfixia mecánica, es decir, que fue estrangulada.

La teoría que manejan las autoridades es que Espinoza fue asesinada por dinero. En las entrevistas con familiares, vecinos y colegas se determinó que era una persona muy afable, que no provocó animadversión de nadie, aunque vivía sola en el inmueble, en el que se informó conservaba sus ahorros, lo que da fuerza a la hipótesis de que se trató de un robo violento.

"A raíz de eso y con toda la información que se ha colectado, es que la investigación continúa en curso”, dijo el jefe policial a la red Unitel. Explicó que al registrar el lugar, “hemos podido ver que no existía de alguna forma ningún monto de dinero en el lugar”.

“No obstante, eso está sujeto a investigación, tomando en cuenta que la investigación continúa en curso para determinar cuál sería el origen del dinero y si es que esos montos se encontraban en el domicilio”, señaló.

Para Ibarra, “esto también es un elemento, un indicio que nos lleva a corroborar cuáles habrían sido los móviles para que esa persona pueda perder la vida”.

Mientras enterraban su ataúd en el Cementerio General de La Paz, hoy jueves, sus alumnos, colegas, amigos y familiares clamaban justicia para Espinoza. "Era una gran profe, muy amigable y siempre ayudaba", manifestó en varios medios una de sus estudiantes. "Estamos en shock, pedimos que la Policía encuentre a los responsables", reclamó uno de sus hermanos. Las autoridades aseguraron que están llevando adelante la investigación del caso.

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