Sucedió en 2022
Sentencian a 17 años de cárcel a la raptora del bebé Alex y a su cómplice, a 10
El Tribunal 1º de Sentencia Anticorrupción y Violencia Contra la Mujer condenó a 17 años de prisión a Nieves M.C.G., de 35 años de edad, quien raptó al bebé Alex en 2022, a 10 años a su cómplice Keyta G.Q.Q. y a dos años a Faustino M.A.U. por encubrimiento, mientras que el esposo de la principal autora del hecho fue absuelto.
“Dentro de la audiencia de juicio, se presentó todas las pruebas obtenidas y registradas en el Ecosistema Justicia Libre del Ministerio Público, como la denuncia de la madre del bebé, el informe psicológico de la progenitora, el informe de radio base de los celulares de autora y los implicados el día del hecho, informe de acción directa, acta de reconocimiento de persona, declaraciones testificales, entre otras que permitieron demostrar la autoría de los sindicados”, dijo el fiscal departamental de La Paz, William Alave Laura, citado en un boletín de prensa.
La fiscal del caso, Sheila Rodríguez, recordó que el hecho ocurrió el 16 de agosto de 2022, cuando la madre del bebé Alex, de 16 años de edad, se encontró con Nieves M.C.G., a quien conoció días atrás y le ofreció trabajo en una cafetería en la ciudad de El Alto, posteriormente se trasladaron al negocio donde supuestamente debía trabajar, después le ofreció comprar algunas cosas para su bebé y bajaron juntas hasta inmediaciones de la plaza Eguino de la ciudad de La Paz.
“Mientras la menor entró a un baño del lugar, la mujer raptó al infante y tomó un taxi para irse a la zona de Villa Fátima, después llevó al bebé a su casa. La madre hizo la denuncia ante la Policía y cuando la raptora vio las noticias, le dijo a su ahijada que deje al bebé en cualquier lugar, por ello, la joven lo dejó cerca de un colegio en la zona de Miraflores, donde un repartidor de desayuno escolar lo encontró y dio parte a las autoridades”, dijo la fiscal.
De acuerdo con la investigación, la raptora y su ahijada se deshicieron de la ropa y objetos de la víctima, vendieron sus muebles y entregaron el domicilio donde vivía el esposo de la primera, a quien le hizo creer que el bebé raptado era de ellos y que falleció, después habló con Faustino M.A.U., cuidador del cementerio de Villa Ingenio de El Alto, para que entierre un ataúd vacío para sustentar su versión de que su hijo había muerto.