Contra corriente
El país que quema su futuro
Uno de los spot de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) dice: “El bosque amazónico de Bolivia es uno de los mayores reservorios de vida para la humanidad, donde se encuentran los ríos más caudalosos, es la región megadiversa, con miles de especies de flora y fauna, alberga el 20 por ciento de aves del planeta, además a cientos de pueblos indígenas, se trata del reservorio de agua dulce más importante del planeta, constituyéndose en el pulmón de la tierra, nuestro bosque amazónico abarca ecorregiones y cuencas en cinco departamentos…..ABT, gobierno de los bosques, protegiendo nuestros recursos naturales”.
Sin lugar a dudas, al ver ese spot y otros sobre el tema nos llena de orgullo y satisfacción, porque nos dice que somos uno de los países más privilegiados del planeta en cuanto a recursos naturales y que están resguardados por políticas gubernamentales, pero que lamentablemente queda en el discurso y solo en propaganda política, porque la situación que estamos viviendo con la quema o incendios provocados a mansalva contrarresta con ese mensaje y va en contrasentido del tesoro natural que debemos proteger o preservar. Aparentemente, todo ya se ha dicho y hecho, desde la indiferencia gubernamental pasando por clamores de todos lados para parar esta devastación, con acusaciones sobre los responsables que vienen y van sin ningún resultado práctico, pero también de oídos sordos.
Imágenes desgarradoras que vemos todos los días sobre el drama y el fuego que va arrasando con todo lo que el spot de la ABT expone, en el que citadinos, gente de pie, comunarios, voluntarios, bomberos luchan con escasos medios y rudimentarios, enfrentando a olas de fuego imposibles para simples mortales, que ya devastaron casi 4 millones de hectáreas, impotencia y llanto para los afectados y gran parte de nosotros que habitamos en esta tierra privilegiada. Pero también con la ironía de escuchar la manifestación de sensibilidad y pena de quiénes impusieron en su gestión de gobierno esas leyes macabras para nuestro medio ambiente, permitiendo los chaqueos y con multas o sanciones que suenan más a chiste de humor negro, de 41 a 50 bolivianos por hectárea.
Preguntas ¿Por qué esperaron más de dos meses para tomar decisiones y declarar desastre natural y pedir ayuda internacional? ¿Por qué no se abrogaron las leyes que permiten esta atrocidad y que fueron promulgadas por el anterior gobierno? Ni los políticos del ala dura de la MAS dijeron nada al respecto, es como para creer que el circo y el pan aun funciona como en la época romana. Hace unos días arribaron bomberos de varios países, ¿Será que fue suficiente para aplacar semejantes incendios? ¿Trajeron consigo o tenemos la tecnología y medios necesarios para terminar con los mismos? ¿Por qué de principio no se contrató aviones cortafuegos y helicópteros especiales para este cometido? Hasta la pausa ambiental llegó tarde y un Decreto no está por encima de una Ley. Si bien dicen que trabajarán en una nueva Ley para endurecer las penas ante quemas indiscriminadas, no tendrá sentido sino se incorpora el tema de la tala de árboles y, algo más, si sancionan a través de esa misma Ley u otra a estos territorios quemados como tierras agrarias, ahí veremos el trasfondo y la doble moral hacia la madre tierra. También ahora ya se puede hacer un gabinete ministerial cerca del escenario de los hechos, llegamos a los 4 millones, qué más da a estas alturas.
En la misma vereda, el ente rector del turismo, en medio de un desastre medio ambiental sin precedente, que aplaca con nuestros recursos naturales, y dispara directo al corazón de nuestra Amazonía, que atenta con el futuro de nuestras generaciones, en la línea de lo que enfatiza los objetivos del desarrollo sostenible; hace un silencio cómplice, ocupándose de hacer cursos de capacitación con los mismos funcionales del sector privado, no digo que esté mal o que no lo hagan, no es la prioridad ni el momento dentro de las competencias de un Viceministerio de Turismo ¿Acaso no vieron lo que estaba ocurriendo todas estas semanas en el país? que las quemas son también golpes mortales al presente y futuro del desarrollo turístico del país, que había que darle prioridad, la importancia máxima y hacer propuestas de intervención público-privado. De incorporar como lineamiento prioritario la no devastación de nuestros recursos naturales dentro de la política nacional de turismo, para que nunca más lo permitamos como sector.
Al final, pronunciamientos aquí y allá, como dicen, el papel aguanta todo, como esta columna de opinión que seguro irá a parar en el olvido o en algún archivo personal, pero la consecuencia y la crítica constructiva que hacemos desde hace tiempo permanecerá en la memoria de muchos, aun de quiénes lo obvian intencionalmente. Como dice mi Amiga Jilka Tudela, apasionada y activista medioambiental, “una gran pasión puede ser muy buena si se canaliza hacia la justicia”, espero que todos los responsables de este drama sin igual, hacia la razón de nuestra existencia, que es nuestro medio ambiente, paguen algún día, aunque más tarde que temprano. Mientras tanto, solo esperar que la bendita naturaleza acabe con este holocausto.