2024-12-01

Contra corriente

El país que miente y cierra su desarrollo

¿Cuánto está asignado para el desarrollo y la promoción turística en el PGE 2025?. Gobernaciones y municipios, ¿Cuánto de presupuesto han asignado para el desarrollo y promoción del turismo dentro de su jurisdicción para el 2025?

Según analistas nacionales e internacionales, la situación económica de nuestro país se encuentra en un estado crítico, caracterizado por una serie de desafíos estructurales que han llevado a un deterioro significativo de las condiciones de vida y la estabilidad financiera del país, según coinciden los mismos, esto se debe a factores puntuales que han contribuido a esta crisis y sus posibles implicaciones futuras, como es el caso de la Caída de Reservas Internacionales, el Déficit Fiscal recurrente, la Escasez de Dólares y Combustibles, el Impacto del Contrabando y la Corrupción. A esto se suma las proyecciones económicas negativas, expertos advierten que la desaceleración económica no se detendrá en el corto plazo, ejemplo de ello es que una de las calificadoras internacionales ha rebajado la calificación crediticia soberana a CCC+, indicando una alta vulnerabilidad económica.

Aún en ese escenario, el país sigue caminando, con un pie pero lo sigue haciendo, ¿cómo?, tampoco lo entiendo, lo que sí está claro es que al gobierno parece no preocuparle en absoluto, es más tengo la sensación que todas las telenovelas que nos mandan, solo es para distraernos, debido a que sus acciones no condicen con la realidad, porque cómo se explica que dentro del presupuesto general del estado (PGE 2025), estén asignados 300 millones de bolivianos para los gastos de celebración del Bicentenario, cuando más bien se debería hacer un recorte al gasto público, o nos mienten en el tema económico o el gobierno apunta quedarse hasta el 2026 y celebrar tranquilo los 200 años de la fundación de Bolivia. 

Tampoco entiendo que un país que acaba de perder 10 millones de hectáreas por quemas intencionadas y disparándose al corazón de su biodiversidad, sus altas autoridades hablen en foros internacionales de recuperar las experiencias de los pueblos indígenas y originarios que a lo largo de los siglos han logrado preservar la vida en equilibrio con la naturaleza, que debe haber el respeto a la madre tierra para beneficio de los pueblos, etc. Doble moral como diría alguien, suficiente ver lo que está ocurriendo en el Madidi para constatar que las empresas mineras están contaminando los ríos y el medio ambiente a mansalva y ahora van por las áreas protegidas, ¿A quién le importa?, solo a los que viven ahí.  

Mientras esto ocurre con nuestros recursos naturales, en los centros urbanos se organizan seminarios o foros sobre sostenibilidad del turismo, pero también debería corresponder al sector turismo, medio ambiente y la cultura defender y protegerlo con acciones, ser los primeros en alzar la voz porque nuestro patrimonio natural y cultural es lo mejor de lo mejor que aún tenemos y que podemos mostrar al mundo.

Pasa lo mismo con investigaciones que muestran el perjuicio a la actividad turística en los 23 días de bloqueos ocurridos recientemente en el país, que no va con la intención de descalificar, pero en el orden de prioridades, qué es más importante, debatir e investigar sobre la devastación de nuestros pulmones que nos dan vida, conocer de cuántos pueblos originarios se quedaron sin techo y sin alimento, de cuál será el presente y futuro de los emprendimientos comunitarios que habitan por el Madidi y la Amazonía boliviana; o  pretendemos ser un país sin marchas y bloqueos, solo revisemos nuestra historia y seamos proactivos en función de nuestra realidad social, así como lo hicieron Perú y Colombia, solo para dar un ejemplo, el primero, en los años 90, vivió una guerra de guerrillas con sendero luminoso a la cabeza, su gobierno se propuso, aún en ese escenario caótico, apostar por el desarrollo y promoción turística del Perú y creó acertadamente PromPerú y los datos estadísticos dicen que le fue muy bien, ahora oscila entre los 3,5 millones de turistas extranjeros que llegan a ese país. Colombia, es esa misma línea, con las FARC en medio, un país casi intransitable hasta hace más de una década, decidió también por el turismo, como fuente de desarrollo económico y creó ProColombia, ahí lo vemos en los datos estadísticos, con más de 4,5 millones de visitantes extranjeros, ocupando el cuarto lugar en Sudamérica.   

Tengo la impresión y espero estar equivocado, que hay gente que impulsa intencionalmente estos escenarios, con la finalidad de deslindar responsabilidades al gobierno y al ente rector del turismo, de que no asuma su responsabilidad y justificar su inoperancia en estos 18 años, porque la pregunta es, ¿Qué hemos logrado en este tiempo en desarrollo y promoción del turismo?, la respuesta está ahí, frente a nosotros.

Cuántos creen que si no hubiesen bloqueos ni marchas en el país, el turismo despegaría y se convertiría en la fuente principal de ingresos económicos para el estado, quién es capaz de garantizarnos esa situación, acaso no pasa principalmente por contar con un Plan Nacional de Turismo, con un norte que diga hacia dónde vamos y qué queremos en materia turística, ¿De cuánto está dispuesto a invertir el Estado Central en este plan y a cuántos años?, ¿Cuánto está asignado para el desarrollo y la promoción turística en el PGE 2025?. Gobernaciones y municipios, ¿Cuánto de presupuesto han asignado para el desarrollo y promoción del turismo dentro de su jurisdicción para el 2025?, ¿Cuántos de ellos cuentan con planes municipales y regionales de turismo?, si lo tienen, ¿Cuánto de presupuesto le han asignado?, ¿Cuáles son los escenarios favorables que se están creando para el sector privado del turismo?

Eso es lo que también se debería estar debatiendo como prioridad fundamental y no seguir convenciéndonos entre nosotros mismos que somos un país extraordinario en recursos naturales y patrimoniales, y que el desarrollo sostenible en la teoría es la solución para todo, mentir y negar nuestra realidad es absolutamente nefasto, es vivir en un mundo paralelo, nos muestran descaradamente la puerta equivocada hacia un desarrollo más palpable y posible, y lo que es peor, engañan a las generaciones presentes y a las que vienen por detrás, es hora que dejen de ver solo el árbol y no el bosque.  

*La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360.

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