En Cobija
Aprehenden a un soldado y a un teniente coronel del Ejército investigados en un caso de violación grupal a una oficial
La Fiscalía Departamental de Pando procedió, hoy, a la aprehensión de un soldado (estafeta) y un teniente coronel del Ejército, implicados en el caso de una presunta violación grupal cometida contra una subteniente en diciembre. El abogado de la víctima, Omar Durán, pide que el hecho se esclarezca y la Fiscalía dé con todos los implicados.
“Lamentablemente este tipo de violaciones grupales no solo se dan en espacios de la sociedad civil, sino que hoy vemos que se dan en pequeñas unidades, en este caso, un teniente coronel se ve implicado en una violación contra una oficial de las Fuerzas Armadas”, denunció Durán en un video que publicó en redes sociales.
El hecho se registró el pasado 21 de diciembre, luego de que el coronel organizó una coa o ceremonia andina al interior de la unidad militar, en Cobija. Al concluir dicho acto, según relató la víctima, el oficial instó al consumo de bebidas alcohólicas entre los oficiales.
Durán afirmó que la aprehensión del jefe del coronel y su estafeta se dio al interior la unidad militar, que estaba a cargo del coronel, y se procedió sin una citación previa, debido a los riesgos de fuga y obstaculización que se tenía.
Se presume que hay al menos cinco oficiales superiores implicados en la agresión sexual, con la complicidad del estafeta, a quien se lo sorprendió con grabaciones hechas en su celular y, luego del hecho, se encargó de transportar a la víctima fuera de la unidad militar.
En la denuncia inicial de la víctima, figuran como sindicados el soldado Gabriel L. S., el teniente Daniel E. A. y el principal sospechoso, jefe del Batallón VI de Ingeniería Riosinho, Luis F. D. S.
La joven afirmó que no denunció el hecho inmediatamente por temor y porque le dijeron que se perjudicaría en su carrera militar. No obstante, el círculo de implicados había difundido rumores y ella fue víctima de acoso y burlas, que sumieron en un cuadro depresivo.
Según el relato de la oficial, esa noche, inicialmente ella se retiró de la unidad militar algo mareada, pero consciente, lastimosamente tuvo que regresar porque olvidó las llaves de su habitación en el cuartel, en ese momento Luis Fernando D. S. le ordenó quedarse y seguir consumiendo cervezas. La víctima afirma que se cuidó de no marearse, pero en una de las rondas, repentinamente, sufrió síntomas de desmayo y ya no recordaba más.
La militar afirmó que fue otra oficial, una mujer, la que descubrió al estafeta y logró comisarle el celular con las pruebas. Se conoce que la denuncia fue hecha el 6 de enero y paralelamente existe un sumario militar abierto contra los oficiales implicados.
Los dos primeros aprehendidos serán puestos ante un juez cautelar, para que se determine si podrán defenderse en libertad o serán enviados a la cárcel. La joven fue internada de emergencia y ahora recibe el apoyo de su familia, ante el riesgo de ser víctima de amenazas y presiones por parte de sus superiores.