Contra corriente
El letrero que promoverá el turismo en La Paz
Cuando no existe un plan de desarrollo turístico local y una política pública clara y sostenida, el resultado es la invención o vender un imaginario para solo hacer creer a la gente, subestimando su capacidad de análisis o simplemente identificando la diferencia entre un letrero, una simbología, un ícono o una marca turística. Eso es lo que pretenden hacernos creer los funcionarios de la Secretaría de Culturas y Turismo de La Paz, que un letrero de “La Paz” promoverá el turismo local y generará millones de ingresos a la ciudad.
Pero analicemos que es lo que representa en realidad este objeto “La Paz”, que está construido en un lugar nada estratégico en términos turísticos, y se asemeja más a una gigantografía, que evoca el nombre de la ciudad y del departamento de La Paz: Si apelamos a la simbología que es precisamente el análisis de los símbolos, resultan ser representaciones sensoriales de ideas o una imagen que tiene un significado arbitrario, posee un vínculo convencional con su objeto, y según sus características tienen un significado que se establece socialmente y puede variar según la cultura o el contexto. Por ejemplo, una cruz puede tener diferentes connotaciones en distintas religiones.
De la misma forma, la simbología se aplica en campos como la lógica matemática, donde describe signos no lógicos de un lenguaje formal, y en la cartografía, donde define cómo se representan entidades geográficas en mapas. También está la simbología cultural, que incluye símbolos que representan valores, creencias o identidades culturales, como emblemas nacionales o iconos religiosos. Dicho de manera resumida, la simbología es fundamental para la comunicación y la representación de ideas complejas a través de signos y símbolos que son entendidos dentro de un marco cultural o social específico. Los símbolos requieren conocimiento previo para ser interpretados correctamente.
Un ícono es una imagen que representa algo real mediante una similitud visual. Por ejemplo, un dibujo de un teléfono o un carrito de compras. Los íconos son fáciles de entender porque se parecen a lo que representan, lo que facilita su interpretación sin necesidad de aprendizaje previo.
En tanto que una marca turística es la identidad distintiva de un destino turístico, que lo diferencia de otros lugares y refleja su cultura, historia y atractivos únicos. Se compone de elementos visuales, verbales y emocionales que transmiten la esencia del destino, generando una percepción positiva en la mente de los consumidores y atrayendo a más turistas. Dentro de sus Elementos Visuales están el logotipo, la paleta de colores, la iconografía y otros símbolos que representan el destino, en lo que se refiere a los Elementos Verbales comprende el nombre del destino y el eslogan, que comunican el mensaje central de la marca, y por último están los Elementos Emocionales que se refieren a las experiencias y asociaciones emocionales que los turistas tienen con el destino, influenciadas por la comunicación y las experiencias vividas.
El objetivo principal de una marca turística es posicionar el destino en el mercado, destacando sus características únicas y generando confianza entre los visitantes. La creación de una marca turística suele ser liderada por administraciones públicas o entidades locales, quienes trabajan en colaboración con la sociedad y empresas para desarrollar una estrategia de marketing efectiva. La promoción de la marca implica actividades de publicidad y comunicación que buscan hacer del destino un lugar atractivo y deseable para los viajeros. Por otro lado, este letrero tampoco responde al modelo de la economía naranja o industria creativa que se ha puesto en boga en todo el mundo por medio de la innovación y la producción de bienes y servicios culturales, y en la actividad turística en particular, a través de la generación de empleo que contribuye al crecimiento económico, de la misma forma hace posible la conservación y la promoción del patrimonio cultural.
Entonces, el letrero o nombre de La Paz, no encaja a ninguna de las consideraciones realizadas, simplemente es el nombre de una ciudad y del departamento que se lo ha hecho en gigantografía tal como podría ser “Bienvenido a Caranavi o Copacabana”, solo es mensaje de cordialidad local para los visitantes que no vende nada. Esto también va en relación sobre aquella marca o slogan que utiliza el Viceministerio de Turismo, desde el 2012, “Bolivia te espera” que es la fiel imitación de “Cuba te espera”, esperemos que no se haya erogado o invertido en este remedo que resultaría ser un despropósito y un engaño.
Erogar en un letrero o gigantografía más de 2 millones de bolivianos, es un gasto insulso y no una inversión; en el orden de prioridades para la ciudad de La Paz era urgente trabajar en un plan de desarrollo turístico sostenible que sea el resultado de la demandas públicas de la población y traducirlas en políticas públicas, que contenga además una estrategia de promoción y posicionamiento de la imagen de la ciudad, porque les recuerdo a los funcionarios y autoridades municipales, según datos estadísticos oficiales, el municipio y el departamento de La Paz, desde el 2012, por Desaguadero y Casani, ha dejado de ser la puerta de ingreso del turismo internacional por carretera, desde entonces lo es Tupiza, por ende el departamento de Tarija, ¿qué se ha hecho desde entonces para recuperar ese capital que teníamos en términos turísticos y económicos?, ni mencionar a la gobernación de La Paz, que a cuatro años de gestión su rol a todo nivel es inexistente.
La ciudad de La Paz, cuenta actualmente con nuevas simbologías, como son el Teleférico y los Buses Puma Katari, en el caso del primero se ha convertido además en parte de la identidad del paceño y un verdadero atractivo para los turistas nacionales e internacionales; incorporarlos a la estrategia de promoción y posicionamiento hubiese sido más sensato y una inversión más útil, “teleféricos desde 3600 a 4000 metros de altura”; esos 2 millones de bolivianos hubiesen generado mayores ingresos para la ciudad, en el corto y mediano plazo, incluido al municipio de EL Alto.
Pero estos nuevos símbolos, a más de optimizar un servicio como el transporte público y siendo una demanda social necesaria, ha mejorado la calidad de vida de paceños y paceñas, de alteños y alteñas, y esa es la finalidad más importante que buscan y al que están dirigidas las políticas locales y públicas.
Lo demás es demagogia y vivir en una realidad paralela.