Contra corriente
Pérdidas en el turismo y la cronología de su desenlace
No cabe duda que los conflictos sociales en cualquier país del mundo que desembocan en marchas, bloqueos de carreteras, en la interrupción del desplazamiento normal no sólo de los turistas nacionales y extranjeros sino de la gente que cotidianamente necesita viajar por distintas causas, incide en la movilidad que es vital para el desarrollo de un país. En ese sentido, el viceministro de Turismo informó en pasados días que “los recientes bloqueos ‘evistas’ registrados en el país han generado un daño económico significativo al sector turístico y de viajes, con pérdidas acumuladas que alcanzan los Bs 33,1 millones de bolivianos entre el 1 y el 9 de junio”.
De acuerdo con la autoridad del sector, los bloqueos interrumpieron aproximadamente 161 mil desplazamientos interdepartamentales, lo que equivale a unos 81 mil viajes completos (ida y retorno), de los cuales 44 mil corresponderían a viajes turísticos, “El impacto ha sido especialmente grave para el turismo interno, con un promedio de 18 mil desplazamientos interdepartamentales afectados por día, de los cuales al menos 5 mil viajes diarios estaban vinculados directamente con actividades turísticas”, manifestó en conferencia de prensa.
Sin dudar demasiado sobre la afección al turismo por estos bloqueos por los datos develados, es justo y equitativo también manifestar que la crisis que golpea a la actividad turística en el país comenzó con el monopolio aéreo de BoA en el mercado nacional, con suspensiones, retrasos recurrentes de vuelos y de percances que afortunadamente no desembocaron en tragedias lamentables, sin dejar de mencionar el encarecimiento de los pasajes aéreos sin que autoridad ponga freno a este atentado en la economía de los usuarios; después vino la escases de dólares y las limitaciones que dispuso la ASFI en cuanto a la utilización de tarjetas de crédito y débito, que impactó de manera alarmante a agencias de viaje y operadoras que tuvieron que ingeniarse para conseguir dólares y pasarelas de pago en países vecinos. La falta de divisas, si bien está generando una crisis sin precedentes en la economía del país, en el sector del turismo muchas empresas, entre agencias, operadoras de turismo, establecimientos de hospedaje, tuvieron que cerrar o están en proceso.
Después vino la carencia de diésel y gasolina, filas interminables para conseguir estos productos que son la base para la movilidad y el desplazamiento de todos los habitantes del país, del turismo interno y externo, el transporte público interdepartamental se redujo en algún momento hasta del 40%, según informes de las propias empresas y los administradores de las terminales de buses, el transporte turístico también fue afectado en su trabajo diario, esos 18 mil desplazamientos y los 5 mil por actividad turística afectados en 9 días, que menciona el viceministro de Turismo, tendría que multiplicarse por meses en los que está siendo afectada la movilidad en el país por la escasez diaria de combustible.
Otro factor que está afectando de manera dramática a todos los bolivianos y a su bolsillo es el encarecimiento de la canasta familiar, todos los días suben sus precios sin que haya gobierno y autoridad que frene este atentado, y esto está afectando enormemente en las empresas prestadoras de servicios turísticos, en algunas con la reducción de recursos humanos y en la hotelería por los altos costos que representa mantener costos operativos y la cocina. A esto se suma los restaurantes y la gastronomía, en el que están inmersos los restaurantes turísticos, los anuncios de cierre están a la orden del día.
Por tanto, recordarle al viceministro de Turismo, si bien los bloqueos están golpeando al turismo, hay problemas muy profundos y transversales como los descritos, desde hace casi dos años, han puesto a la actividad turística en el escenario más profundo de su crisis y ahondando sus problemas estructurales, y en honor a la verdad no lo vi en ningún medio de comunicación ni conferencia de prensa hablando de estos otros problemas mencionados, tampoco vi la vehemencia del sector privado ante estos otros hechos no menores, presiento, por lo tanto, que más bien responde a una postura y coyuntura política. Recordarles también que en 4 años de gestión gubernamental no pudimos recuperar los datos prepandémicos en llegada de turistas internacionales, eso tiene que ver con la falta de estrategias y de planes nacionales de desarrollo turístico, ausentes y carentes, que devela la ineficacia y la inoperancia de un ente rector del turismo y la poca prolijidad del sector privado.
Por otro lado, también mencionarles al ente rector del turismo y a sus actores, que ante situaciones adversas como conflictos o problemas sociales los países deben adoptar diversas medidas preventivas en el ámbito del turismo para enfrentar problemas sociales que puedan afectar la seguridad y bienestar de los turistas y las comunidades locales. Estas medidas buscan garantizar la protección física, psicológica y económica de los visitantes, así como preservar la integridad de los destinos turísticos. Entre esas medidas preventivas recomendadas están: a) Seguridad Social y Protección Integral; establecer un sistema de seguridad social que permita el libre desplazamiento de turistas, incluso en situaciones de movilizaciones sociales, huelgas, o manifestaciones, evitando que estos eventos afecten su seguridad y movilidad. Proteger a turistas extranjeros, dada su particular vulnerabilidad, mediante medios de información, prevención, protección, seguro y asistencia específicos adaptados a sus necesidades. B) Seguridad Informativa. c) Manejo de Crisis y Prevención. d) Seguridad Pública y Medidas Técnicas; garantizar la presencia visible de fuerzas de seguridad en áreas turísticas para disuadir actos delictivos y proteger a los visitantes. e) Condena y Prevención de Actos Criminales.
Estas medidas no solo protegen a los turistas, sino que también contribuyen al desarrollo socioeconómico y a la estabilidad social de los destinos turísticos, y no es necesario que sigamos convenciéndonos entre nosotros mismos que el turismo es generador de divisas porque es la alternativa de desarrollo económico para los países que la priorizan. Como el panorama político ha dado un giro en estos últimos días, que avizoran un cambio de gobierno, en base a un pacto de impunidad, es oportuno que los futuros gobernantes estén convencidos de la importancia de la actividad turística y la urgencia de trabajar en base a un plan nacional de turismo integral y una voluntad política sin precedentes, desde el primer día.