2025-06-26

Sistemas económicos, programa, y elecciones 2025

Los electores tienen la responsabilidad de analizar las propuestas de los diversos candidatos habilitados constitucionalmente, analizando sus programas económicos de la visión de país que ofrecen.

Ante un diluvio de propaganda, discursos, frases, encuestas, etc. de los que pretenden ganar la elección nacional del 17 de agosto del 2025, en fundamental conocer e identificar que un candidato si: dicen lo que es; piensan lo que es y hacen lo que es, es consistente, y si: dice lo que es y con lo que dice que piensa y actúa de manera diferente no hace consistencia.

Para conocer si un candidato a la presidencia es consistente o no es consistente brevemente se describe algunas consideraciones generales sobre sistemas económicos, programa económico, rol de los electores y rol de los candidatos.

Un sistema económico se define a una estructura o forma de organizar la actividad económica de una sociedad, la producción de bienes y prestación de servicios, gestionando y administrando los recursos de los que se dispone. 

En esencia, es la estructura que define cómo se toman las decisiones sobre qué producir, cómo producirlo y para quién producir, es decir, responder a las preguntas fundamentales sobre la asignación de recursos escasos en una economía.

Los principales tipos de sistemas económicos son la economía de mercado (o capitalismo), la economía planificada (o socialista) y la economía mixta. 

Un programa económico es un conjunto de políticas y medidas diseñadas para alcanzar objetivos económicos específicos, como el crecimiento económico, la estabilidad de precios o la reducción de la pobreza.

En una democracia representativa se celebran periódicamente elecciones o comicios nacionales y subnacionales en el que los electores eligen con su voto, entre una pluralidad de candidatos a quienes ocuparán cargos políticos de presidente, vicepresidente, senadores, diputados y Gobernadores.

A ocho semanas del proceso electoral del 17 de agosto del 2025 los ciudadanos bolivianos el día de la votación ejercerán su rol de elector y derecho democrático y revelaran su preferencia hacia un candidato presidencial según sus propios intereses que actualmente están afectados y sería de “que”, “como” y “cuando” resolvería la actual crisis económica que atraviesa el país, por lo tanto, la toma de decisiones en el sufragio es individual y heterogénea.

Con relación a los candidatos presidenciales intensificaron su campaña para conquistar nuevos militantes y adherentes con ofertas electorales (programa económico), para resolver la crisis económica en que se halla el país si son elegidos utilizando el marketing político recurriendo a todos los medios a su alcance, acercándose a las personas saludando, dando la mano, abrazando, besos, bailando, sonriendo, utilizando redes sociales, entregando sus programas de gobierno, entrevistas, presentaciones, propaganda política boca a boca, etc.

Los aspirantes a ser elegidos presidente se dividen en dos grupos: el primero los políticos de oposición y el segundo el oficialismo que gobierna el país que en total son diez candidatos inscritos en el Tribunal Supremo Electoral.

Según la clasificación de sistemas económicos comparados y los programas económicos de los partidos (PEP) en carrera electoral se identifica dos: el primero seis pro economía de mercado que a su vez se subdivide en tres PEM inclinados a contar con un Mercado y un Estado Regulador (o economía mixta), es decir buscar espacios de complementariedad entre actividades privadas y los roles que tiene que cumplir el gobierno, y los otros tres PEM por el libre mercado (o capitalista) considerando los mecanismos de mercado sustituto del Estado, el segundo conformado por el partido oficialista en función de gobierno y tres partidos buscando continuar con una economía dirigista y monopolio estatal (o camino hacia el socialismo) en la economía.

El economista argentino Carlos Alfredo Rodríguez señal que: “Ningún modelo económico es cien por ciento correcto o erróneo. Todos tienen aspectos positivos y también negativos. Algunos son económicamente consistentes y otros inconsistentes. Otros son consistentes políticamente, pero no son sostenibles económicamente”.

El modelo y política económica de dirigismo (o estatismo, o camino hacia el socialismo), se caracteriza por la intervención de los mercados, mayor gasto fiscal destinado al asistencialismo y creación de empresas públicas, institucionalidad debilitada, incentivos declinando, falta de reglas claras, etc. estable un clima adverso a la producción, inversión, consumo, exportaciones, importaciones y empleo.

Los primeros pro mercado declaran: normalizar el suministro de dólares y combustible en cien días y otro señalo que sería en noventa y nueve días; cerrar las empresas públicas; reducir el gasto público; negociar con el FMI; conseguir $US12.000 millones de organismos multilaterales; salvar el país; transformar el país; disminuir las alícuotas de los impuestos y crear el impuesto al ingreso; modificar la distribución de los recursos públicos del nivel central al nivel subnacional; soluciones en diez puntos; soluciones en siete puntos; tanto mercado como sea posible, tanto Estado como sea necesario; libre mercado; vendrán empresas transnacionales a invertir al país, etc..  Los que defienden la economía dirigista ofertan la sustitución de importaciones e industrialización, crecimiento de banda ancha, diversificación económica, etc.

Mientras los políticos en la carrera electoral se dedican a querer convencer con sus ofertas electorales a los votantes, los bolivianos continúan realizando sus diversas actividades cotidianas sobreviviendo a la crisis económica produciendo, distribuyendo, comercializando en el mercado interno y externo, generando ingresos y empleo a pesar de un modelo y política económica de frenos a la iniciativa privada, desincentivos económicos, vigente desde el 2006 hasta el 2025.

Los ciudadanos bolivianos saben qué hay realmente detrás de unas siglas de partidos políticos o de sus programas económicos 2025-2030, porque aprendieron desde el retorno a la democracia que no genera confianza fijar un plazo de cien días para resolver los problemas económico y además se inviabiliza, como sucedió en el pasado Siglo XX bajo la presidencia del Dr. Hernán Siles Zuazo en 1982 que ante una multitud que le recibió en la Plaza San Francisco declaro que la crisis económica que atravesaba Bolivia la resolvería en cien días, que no cumplió y le costó acortar un año su mandato presidencial y llamar a elecciones nacionales, asimismo, en el siglo XXI desde el 2006 durante los tres períodos presidenciales continuos del Señor Morales declaro públicamente que el país sería como Suiza, que tenemos un océano de gas natural, industrialización del Litio, etc. que no se concretaron y tampoco se cumplió lo que ofreció el Presidente Arce con el Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) 2021-2025 presentado a la Asamblea Legislativa al inicio de su gestión gubernamental, porque no fueron alcanzados los resultados programados en un 100 por ciento como sucedió con la inversión pública como porcentaje del PIB  que solo fue 50 por ciento; la tasa de crecimiento económico un 70 por ciento y la tasa de inflación por encima del 100 por ciento que significa la elevación del costo de vida de los bolivianos.

La lógica económica de los agentes económicos en la asignación de los recursos escasos para fines alternativos difiere bastante en el análisis en un proceso electoral en donde participan el Gobierno con una dosis elevada de política, así de la misma manera los partidos políticos y los electores.

Para analizar el comportamiento de los candidatos presidenciales y de los electores las ciencias económicas contribuyen con varios enfoques teóricos basado en principios y leyes económicas, utilizando una agregación de las funciones de utilidad de los electores con criterios de eficacia y eficiencia,

Juan Carlos de Pablo economista argentino Doctor Honoris Causa y profesor de la UCEMA distingue tres etapas en un proceso electoral: a) la campaña; b) la transición y c) la gestión y explica didácticamente cada una de ellas.  Un candidato presidencial durante la campaña se asemeja a un piloto de avión en un simulador de vuelo que maneja todos los controles y si se equivoca la computadora le señala que se accidento.  Durante la transición el candidato presidencial ganador realiza acciones concretas, así como un piloto en un avión real carreteando en la pista para despegar.   La gestión cuando está piloteando en el aire o aterriza.

Para la etapa de la campaña electoral en la que se encuentra el país es útil recurrir a la teoría económica del economista James Buchanan que recibió el Premio Nobel de Economía el 16 de octubre de 1986 por sus trabajos sobre “La teoría de la elección pública y la economía constitucional”. El desarrolló un modelo en el que el comportamiento de los políticos es analizado con el instrumental que ofrece la teoría económica sobre la demanda y la oferta, donde el político deja de ser ese hombre altruista que lucha por elevar el nivel de bienestar de sus conciudadanos y se convierte en algo mucho más real: un maximizador de su propia función de utilidad, es decir, cuando se presenta ante sus votantes no les dice: “Elígeme, que quiero el poder”. O: “Tengo muchas ganas de ser presidente”. O: “Me corresponde porque tengo los méritos”. O: “Quiero colocar en buenos puestos a mis amigos”. Por el contrario, trata de ocultar tales objetivos y se presenta a sí mismo como una persona que se sacrifica por la búsqueda del bien común, resolver una crisis económica utilizando todos los medios a su alcance cuando es de oposición y en el caso del candidato oficialista que busca ganar las elecciones recurre a todos los medios disponibles para lograr su objetivo.

El economista Guillermo Calvo profesor de la Universidad de Columbia indicó que para recuperar el país refiriéndose a la República Argentina que vivía la etapa preelectoral a las elecciones nacionales indico "hay que hacer cosas que son políticamente muy impopulares, que sólo se van a poder hacer si se rompe la economía".

Carlos Alfredo Rodríguez ex rector y profesor emérito de la UCEMA sobre la etapa electoral en la República Argentina el 2023 señalo lo siguiente: “A pocos meses de las elecciones, los políticos están totalmente ocupados en la carrera por la conquista del trofeo sin pensar qué harán con él si es que lo conquistan. Como mucho, la mayoría arriesga promesas vacías como la vuelta al crecimiento con pleno empleo, sin inflación ni deuda o pobreza. Todos coinciden en criticar como fallido casi todo lo que se ha hecho antes y ninguno dice lo que se hará.”. y además que: “Existe un consenso generalizado en el mundillo político de que en campaña electoral no es conveniente anunciar medidas, solo metas agradables. Las medidas vendrán después.”

Los ciudadanos bolivianos electores ante unas próximas elecciones nacionales a realizarse el 17 de agosto del 2025, al elegir a sus candidatos de su preferencia para presidente, vicepresidente y representantes uninominales para un nuevo período presidencial 2025-2030, revelaran su preferencia hacia un candidato presidencial según sus propios intereses que actualmente están afectados y les sean resueltos.

Finalmente, los electores tienen la responsabilidad de analizar las propuestas de los diversos candidatos habilitados constitucionalmente, analizando sus programas económicos de la visión de país que ofrecen, conocer e identificar que si: dicen lo que es; piensan lo que es y hacen lo que es, es consistente, en este sentido, se tiene que evitar la miopía económica, desidia e indiferencia al revelar su preferencia el día de la votación, que de suceder significaría un elevado costo en que incurriría a pagar durante los próximos cinco años.

[1] Expresado por el economista Carlos Alfredo Rodríguez, que fue profesor y Rector del UCEMA.

[2] Expresado por el Canciller Alemán Willy Brandt.

[3] Entrevista televisa argentina en el programa “Desde el llano” el lunes 27 de noviembre del 2023.

[4] Declaración publicada en la prensa argentina el 25 de julio del 2019

* La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360.

 

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