2025-07-20

Contra corriente

Cuando las propuestas estratégicas son sólo ideas y deseos para un plan nacional de turismo

Aunque exista una excesiva voluntad política con un nuevo gobierno, no es real ni objetivo que incrementemos más 3 millones de turistas del exterior en 5 años.

Las propuestas estratégicas se refieren a documentos o presentaciones formales que comunican ideas, planes o proyectos con el objetivo de persuadir o convencer a una audiencia sobre su viabilidad y beneficios. Estas propuestas son esenciales en el ámbito empresarial para presentar proyectos, colaboraciones o ideas de inversión, destacando los beneficios y ventajas de las propuestas. Difieren de los lineamientos estratégicos que son directrices que establecen el rumbo y los objetivos de una institución u organización, definen metas y objetivos estratégicos que ordenan el comportamiento de todos los miembros hacia una visión compartida. comunican su misión y visión a los involucrados y partes interesadas, definen indicadores para medir su funcionamiento y guían en la toma de decisiones para alcanzar el crecimiento y la rentabilidad deseada.

Entonces cuando una institución de turismo habla de propuestas estratégicas como: Conectividad, promoción internacional, formación de talento humano, gobernanza participativa e innovación basada en datos, corresponden a ideas generales con el objetivo, en este caso, de persuadir a una audiencia política para su viabilidad y beneficio sobre un determinado tema, en este caso el turismo, que no está mal y es positivo en cuanto pueda integrarse o adherirse a un Plan Estratégico Nacional de Turismo, punto de partida y prioritario para un país que tiene grandes problemas estructurales, particularmente con la llegada de turistas internacionales, los ingresos bajos por el turismo receptor, de cuánto genera la empleabilidad en datos reales y basados en estudios de investigación, porque se conoce que la informalidad es mucho más grande en el sector.  

De la misma forma, las proyecciones de la institución o Mesa de Turismo, manifiesta $us 3.000 millones de ingresos y más de 300.000 empleos para 2030, cifras que obviamente superarían a sectores tradicionales como los hidrocarburos o la minería aurífera, argumentos de vieja data y que los gobiernos de turno desde hace más de 30 años hicieron caso omiso. Sin embargo, apelemos a los datos estadísticos propios y de algunos países de los últimos 10 a 11 años, para determinar si esas proyecciones están haciendo cable tierra, veamos: En 2014 Bolivia recibió 870.540 visitantes del exterior y los ingresos por ese turismo receptor fueron de $us 655 millones de dólares; en 2024 llegaron 984.184 visitantes internacionales y los ingresos que generó el turismo receptivo fueron de 736,6 millones de dólares (Datos oficiales), significa que en 11 años incrementamos 113.644 visitantes extranjeros y los ingresos por turismo internacional, en esos mismos años, se incrementaron a solo 81 millones de dólares. Entonces, de la propuesta de tener $us 3.000 millones de dólares de ingresos en 5 años no es objetivo, ni real, porque tendríamos que cuadruplicar los ingresos que generó el turismo receptivo en 2024 con $us 736,6 millones para llegar a los $us 3.000 millones pretendidos, y por tanto, la llegada de turistas internacionales deberían incrementarse de 984 mil turistas a 3,9 millones de llegadas del exterior al 2030.

Aunque exista una excesiva voluntad política con un nuevo gobierno, no es real ni objetivo que incrementemos más 3 millones de turistas del exterior en 5 años, y ningún partido político racionalmente y bien ubicado aceptaría semejante reto, lo contrario corresponde al plano de la demagogia.    

Para refrendar lo vertido, apelemos a datos comparativos de dos países de la región, primero es el caso del Perú que en 2014 tuvo el ingreso de turistas del exterior de 3,2 millones y generó ingresos por ese concepto de 3.950 millones de dólares. En 2019, en el pico más alto de su historia, arribaron 4,4 millones de turistas internacionales y sus ingresos por turismo internacional ascendieron a 5.000 millones de dólares. En 2024 recibió 3,3 millones de turistas extranjeros, generando por ese concepto 4.730 millones de dólares. Por tanto, en 5 años, 2014-2019, incrementó 1,2 millones de turistas extranjeros y también en ese mismo tiempo aumentó por turismo internacional 1,1 millones de dólares. Segundo, en 11 años, 2014-2024, el país vecino tuvo un estancamiento y un retroceso en comparación a 2019, debido a que no pudo recuperar la llegada de turistas internacionales de ese año, significa que en 11 años incrementó solo 100 mil turistas extranjeros.

Otro ejemplo es Colombia, el país que ha repuntado en turismo receptivo en Sudamérica y ocupa junto con Brasil el primer lugar con datos de visitantes internacionales en 2024, con la aclaración que este país diferencia entre la llegada de turistas de otros países y visitantes no residentes, para este caso apelaremos el primer concepto, veamos: en 2015 recibió 3,1 millones de turistas del exterior y los ingresos fueron de 4.980 millones de dólares; en 2024 arribaron 6,2 millones de turistas de otros países y generó 10.082 millones de dólares. Significa que en 10 años incrementó 3,1 millones de llegadas de turistas del exterior y en esos mismos años aumentó sus ingresos por turismo receptor en 5.102 millones de dólares.

Estamos hablando de dos países que han tenido un proceso de desarrollo alentador y en base a planes nacionales de desarrollo turístico, promoción y posicionamiento, además exitosos y con presupuestos e inversiones garantizadas, por ejemplo, Perú y su Ministerio de Comercio y Turismo tiene asignado un presupuesto para este 2025 de 800 millones de Soles que al tipo de cambio hacen 224 millones de dólares, de ahí le corresponde a PromPerú 444 millones de Soles y al tipo de cambio son 124 millones de dólares; en el caso de Colombia su promoción turística solo en el exterior en 2025 cuenta con recursos por 25 millones de dólares; y en nuestro país el TGN concedió este año al Viceministerio de Turismo un presupuesto de 12 millones de bolivianos, al cambio oficial son 1,7 millones de dólares, de los cuales el 70% se destina a sueldos y salarios, y el 30% imagino que es para inversión.

Por ello, la demanda fundamental y clave debería centrarse, como manifesté en varias oportunidades, en trabajar de manera urgente en un Plan Estratégico Nacional de Turismo al 2035, en base a pilares transversales y objetivos claros y reales como: la diversificación y consolidación de mercados, la diversificación y consolidación de la oferta, la facilitación turística, el ordenamiento y la regulación, adaptación a la nuevas tecnologías de información, promoción, posicionamiento y a la inteligencia artificial, y la consolidación institucional del sector, con presupuesto e inversión garantizada. Y la urgencia de la adecuación y actualización de la Ley de Turismo 292 y sus decretos reglamentarios y sectoriales, acompañado de una Ley que declare como política pública al turismo.

* La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360

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