¿Fin de un ciclo y gestión 2006-2025?
A pocas semanas de celebración del Bicentenario de la creación de la República de Bolivia y a menos de cuatro meses de cumplir la gestión gubernamental a cargo del presidente Luis Arce Catacora que mantiene una política fiscal de expansión del gasto y acelera la ejecución del Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES)[1] de mediano plazo 2021-2025 operativizado mediante una política económica de corto plazo, que es el Presupuesto General del Estado (PGE) 2025 priorizando la inversión pública financiando con deuda interna a una tasa mayor de crecimiento de la emisión monetaria que la tasa de crecimiento económico, para lograr alcanzar las metas programadas de crecimiento económico, inversión pública respecto al PIB y tasa de inflación.
Por otra parte, la situación económica, política, social y medio ambiente del país es delicada sin perspectiva de que pueda resolverla en el corto plazo, porque se prioriza la ideología socialista ante los principios y leyes económicas que condujo a la declinación del flujo y stock de dólares americanos y disminuir el stock de las reservas internacionales netas del Banco Central de Bolivia (BCB), que bajo el actual régimen cambiario fijo de Bs6,96 = $US1, el dólar es escaso y desde el 2023 funciona un mercado paralelo que en promedio comenzó Bs8,0 = $US1, alcanzo una cotización elevada de Bs20,0 = $US1 y en la semana penúltima de julio 2025 está en promedio Bs13,0 = $US1.
También hay escasez de gasolina, diésel, alimentos, medicamentos, insumos, etc. que tienen impacto directo en los consumidores y empresas y por lo tanto en el nivel de actividad económica del país, difícil de revertir con el modelo económico social comunitario productivo y su política económica de una mayor presencia estatal dirigida sólo a promover la acumulación capitalista a cambio de mayores ingresos fiscales que financien políticas populistas a costo de relegar la atención a la producción destinado al mercado interno y externo, basada en una concepción de la sociedad y la economía que pretende mostrar las acciones estatales como fruto de decisiones colectivas pactadas libremente, sin respetar la libertad individual de las personas y costos elevados de pérdida de la productividad y competitividad económica del país.
Con relación a los resultados alcanzados en las principales variables macroeconómicas durante la actual gestión gubernamental 2021-2025 registran cambios en los niveles, tendencias y estructura, hacia la baja.
En el período 2021-2025 se registra un cambio de la tendencia en el crecimiento económico de una elevada tasa de incremento de 6,1 por ciento el 2021, el 2022 a una tasa menor de crecimiento de 3,61 por ciento, el 2023 una tasa de crecimiento menor de 3,08 por ciento, el 2024 la tasa más baja de crecimiento en el período de 0,73 por ciento, siendo un promedio de 3,38 por ciento en cuatro años por debajo del esperado de 5,1 por ciento en el PDES. Incluyendo la tasa de crecimiento económico programada del 2025 por el gobierno de 3,51 cifra optimista porque los organismos multilaterales estiman que no superaría el 1,0 por ciento, el promedio de cinco años sería aún menor de 3,40 por ciento de crecimiento, que significa que la administración gubernamental no cumplirá con su oferta de mayor bienestar económico para los bolivianos.
Respecto al costo de vida medido con la tasa de inflación durante el período 2021 al 2025[2] tiene una tendencia oscilante de tasa baja a tasa de inflación elevada; 0,90 por ciento el 2021; 3,12 por ciento el 2022; 2,12 por ciento el 2023; 9,97 por ciento el 2024 y un promedio de 8,63 por ciento de tasa de inflación durante los cuatro años por encima del programado de 4,7 por ciento en el PDES e incluyendo el quinto año la tasa de inflación programada en el PGE para el 2025 de 7,5 por ciento el promedio es 4,72, sin embargo, se incrementa más porque el primer semestre 2025 aumento la tasa de inflación y registro 15,53 por ciento y el promedio se incrementa a 6,33 por ciento que afecto a los ingresos de las personas por la elevación del costo de vida y la pérdida del poder adquisitivo de la moneda doméstica de los tenedores de moneda nacional.
Por otra parte, la realidad concreta sobre los precios de bienes y servicios en los diversos mercados internos es otra muy distinta del indicador Índice de Precios al Consumidor (IPC) que se utiliza para medir la tasa de inflación, que las familias perciben en sus ingresos y gastos. La discrepancia entre la percepción de las familias con el costo de vida calculada con la variación relativa del IPC se debe básicamente a: se construye sobre una determinada muestra de personas en distintas ciudades sobre su preferencia de bienes y servicios y su ponderación; datos recolectados en un período de tiempo que es un año base sobre la cual mediante encuestas sobre la variación de los precios; la sustitución de los bienes y servicios; la aparición de nuevos bienes y cambios en la calidad y otros factores[3].
Como consecuencia que el gasto público permanece elevado respecto a un menor ingreso público origina un déficit fiscal con tendencia oscilante: -9,3 por ciento el 2021; -7,2 por ciento el 2022; -7,5 por ciento el 2023; el 2024 estimado de -12,0 por ciento y programado el 2025 en el PGE de -9,2 por ciento que el promedio durante los cinco años de -9,04 por ciento.
Las cifras de las variables macroeconómicas durante el período 2021-2025 están por debajo del promedio esperado en el PDES y difícil de revertir hasta noviembre 2025 (ver tabla 1).
TABLA 1 VARIABLES MACROECONOMICAS 2021-2025
|
Descripción |
2021 |
2022 |
2023 |
2024* |
2025** |
2025*** |
|
Tasa de crecimiento del PIB (en %) |
6,11 |
3,61 |
3,08 |
0,73 |
3,51 |
-.- |
|
Tasa de inflación (% fin de período) |
0,90 |
3,12 |
2,12 |
9,97 |
7,5 |
15,53 |
|
Déficit fiscal (% del PIB) |
-9,3 |
-7,2 |
-7,5 |
-12,0 |
-9,2 |
-.- |
|
Tipo de cambio nominal Bs por 1 $US |
6,86 |
6,86 |
6,86 |
6,86 |
6,86 |
6,86 |
FUENTE: Sitio WEB ine.gob.bo.
*Cifra del déficit fiscal estimado.
**Cifras programadas del PGE 2025.
***Cifra de la tasa de inflación acumulada a junio 2025.
El tamaño de la economía boliviana es pequeño, que apenas representa un 0,0447 por ciento respecto al total de la economía mundial y es sumamente abierta debido a que la producción nacional depende en 67,8 por ciento de la demanda externa (exportaciones e importaciones) y es tomadora de los precios internacionales del mercado mundial y por lo tanto vulnerable a los shocks externos.
Hay incertidumbre, desconfianza y disminución de la credibilidad sobre el estado de la economía por los agentes económicos consumidores y empresarios, además el empleo en el sector formal de la economía representa al menos un quinto del total de la economía con tendencia declinante por varios factores adversos a la permanencia y proyectos nuevos de la empresa privada, como: pocos o casi nulos incentivos, controles (frenos), precios regulados, alta presión tributaria, cuotas de exportación, falta de dólares, escasez de gasolina y diésel, inflación galopante, mercado paralelo del dólar, brecha cambiaria, incremento del señoraje y el impuesto inflacionario, etc. y se privilegia a otros sectores económicos generadores de elevados ingresos y utilidades favorecidos con nula o bajísima presión tributaria, etc.
El agente económico “gobierno” que gasta más que sus ingresos genuinos financia el déficit fiscal utilizando el crédito interno del BCB que es emisión monetaria que presiona a una mayor pérdida de divisas, sostenibilidad del régimen del tipo de cambio fijo, funcionamiento del mercado paralelo del dólar, incremento de la brecha cambiaria, pérdida del poder adquisitivo del boliviano, elevación de la tasa de inflación, incremento del señoraje y el impuesto inflacionario a todos los tenedores de bolivianos en billetes y monedas, depósitos en cuenta corriente, cajas de ahorro, depósitos a plazo fijo, bonos y letras del TGN.
A nivel internacional Bolivia al 2025 según los informes de instituciones calificadoras de riesgo ocupa el segundo lugar con más de 1.500 puntos después de Venezuela que significa que el país no es atractivo para las inversiones extranjeras directas, encarecimiento del costo del crédito externo y alto riesgo de default. Por otra parte, el Índice de Libertad Económica 2025[4], ubica al país en el puesto 164 de 176 países a nivel mundial, con una puntuación de 44.1, segundo indicador desfavorable que desincentiva a la inversión internacional y nacional.
¿Por qué retornamos a una crisis económica?
Una narrativa sobre la actual crisis económica que afecta a los agentes económicos consumidores, empresarios y gobierno se explica porque un movimiento político asume una gestión gubernamental de forma continua varios períodos presidenciales 2006-2025[5] utilizando e imponiendo un programa, modelo y política económica estatista muy diferente a una realidad concreta de más de once millones de personas que tienen preferencia a la iniciativa y propiedad privada. En este sentido, utilizando como analogía la visita de un paciente que se siente mal de salud a su médico de cabecera porque tiene fiebre que es un síntoma que hay que tratar para evitar mayores consecuencias, la inflación, la escasez de dólares y combustibles son síntomas y problemas para la economía. Sin embargo, en la medicina y economía tratar los síntomas sin tratar las causas subyacentes no soluciona los problemas de fondo.
En este sentido, es fundamental analizar las cifras de las principales variables macroeconómica 2006-2025 por períodos presidenciales del nivel y tendencia del crecimiento económico, la tasa de inflación y el déficit fiscal.
El crecimiento económico, la tasa de inflación y el déficit fiscal cuantificados en promedio: en el primer período presidencial del Señor Morales 2006-2009 registraron 4,75 por ciento, 7,20 por ciento, 2,38 respectivamente; segundo período del Señor Morales (2010-2014) 5,34 por ciento, 6,06 por ciento, 0,30 por ciento respectivamente; tercer período del Señor Morales (2015-2019) 3,96 por ciento, 2,53 por ciento, -7,44 por ciento respectivamente; -8,70 por ciento, 0,67 por ciento, -12,7 por ciento respectivamente en el 2020 período presidencial transitorio de la Señora Jeanine Añez y el actual período presidencial del Señor Arce (2021-2025) 3,51 por ciento, 6,33 por ciento, -9,04 por ciento respectivamente.
Las resultados de tendencia ascendente de las cifras económicas del primer período y segundo período presidencial sólo hasta el 2013 del Señor Morales fue resultado de la bonanza económica que incremento el total del ingreso fiscal compuesto por ingreso permanente y transitorio destinado el total al gasto permanente y luego comenzó la tendencia descendente hasta la actual presidencia del Señor Arce continuando con la expansión del gasto público que ya no contaba con los ingresos transitorios provenientes de precios internacionales elevados de los productos de exportación y mantuvo el elevado nivel de gasto permanente que fue incubándose hasta explosionar como la causa de la inflación galopante en que se halla la economía boliviana durante el 2025, acompañada de la escasez de dólares y combustibles.
Por lo tanto, la causa de los síntomas que vive la economía boliviana es el programa, modelo y política económica impuesta durante el período 2006-2025 a una realidad concreta conformada por once millones de personas o acción humana heterogénea que cada uno tienen sus propios intereses inclinados a la libertad y propiedad privada muy distinto al colectivismo que viene imponiendo en el país (ver tabla 2).
TABLA 2 PRINCIPALES VARIABLES MACROECONOMICAS POR PERIODOS PRESIDENCIALES 2006-2025
|
PERIODO |
TASA DE CRECIMIENTO PROMEDIO DEL PIB (%) |
TASA DE INFLACION PROMEDIO (%) |
SUPERAVIT(DEFICIT) FISCAL PROMEDIO RESPECTO AL PIB (%) |
|
1º Período presidencial de Evo Morales Ayma. 2006-2009 |
4,75 |
7,20 |
2,38 |
|
2º Período presidencial de Evo Morales Ayma. 2010-2014 |
5,34 |
6,06 |
0,30 |
|
3º Período presidencial de Evo Morales Ayma. 2015-2019* |
3,96 |
2,53 |
-7,44 |
|
Período presidencial transitorio de Jeanine Añez 2020** |
-8,70 |
0,67 |
-12,7 |
|
Período presidencial de Luis Arce Catacora 2021-2025*** |
3,51 |
6,33
|
-9,04 |
FUENTE: Memoria de la Economía Boliviana 2023 y presentaciones de ley PGE 2024 y 2025.
*Información 2015-2019.
**Información 2020.
***Información para el 2025 es del PGE.
¿Qué dice la teoría económica?
Para responder recurro a una conferencia celebrada en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en mayo 1990 del siglo XX, que los economistas Rudiger Dornbusch y Sebastián Edwards en su documento “La Macroeconomía del Populismo” señalan que los países que adoptan políticas macroeconómicas populistas para propósitos distributivos resultan generalmente en inflación galopante y explican que:
“Una y otra vez, en un país como en otro, los gobernantes han aplicado programas económicos que recurren en gran medida al uso de las políticas fiscales y crediticias expansivas y a la sobrevaluación de la moneda para acelerar el crecimiento y redistribuir el ingreso. Al aplicar estas políticas, por lo general no ha habido preocupación por la existencia de restricciones fiscales y cambiarias. Después de un breve período de crecimiento y recuperación económica, surgen cuellos de botella que provocan presiones macroeconómicas insostenibles y que finalmente conducen al derrumbe de los salarios reales y a graves dificultades de balanza de pagos.”.
Por otra parte, distinguen cuatro fases comunes a la gran mayoría de experiencias de economías populistas:
“La primera crece la producción, los salarios reales y empleo, y las políticas macroeconómicas tienen gran éxito. La segunda se crea cuellos de botella en la economía debido en parte a una fuerte expansión de la demanda de bienes nacionales y en parte a una creciente falta de divisas. La tercera es la escases generalizada, aceleración de la inflación, deficiencia de divisas, fuga de capitales y desmonetización de la economía, déficit presupuestario, disminución de ingresos fiscales y aumento del costo de los subsidios. Finalmente, viene una estabilización ortodoxa de la economía”.
La respuesta es que la actual agrupación política que gobierna casi dos décadas (2006-2025), a llegado al final de su ciclo y gestión gubernamental porque no cumplieron con su oferta electoral, programa, modelo y política económica que Bolivia sería como Suiza y que contamos con un mar de gas y muchas cosas más, por otra parte, para resolver la crisis económica ya no tiene tiempo, espacio en la sociedad civil, no comulga con un plan de estabilización ortodoxa de la economía, débil en gobernabilidad en la capacidad del Estado para gobernar y en la gobernanza gubernamental en el proceso de toma de decisiones y colaboración entre los diversos órganos gubernamentales y no gubernamentales acentuándose aún más en la actualidad por la escasez de dólares, gasolina, diésel, la protesta de los ciudadanos, paros y bloqueos que son los síntomas económicos y para solucionar se tiene que enfrentar la causa principal que es el elevado gasto público y la emisión de dinero que no están dispuesto a realizar.
¿Cómo resolver la crisis económica?
La causa de la actual crisis económica de Bolivia es el programa, modelo, política económica y sus resultados de la agrupación política que viene gobernando el país durante casi dos décadas continuas que están registradas en las cifras de las principales variables macroeconómicas 2006-2025.
Gastar es simple y cuando se tiene que reducirlo es complicado y doloroso pero no hay otra forma de resolver los problemas económicos que fueron acumulándose durante aproximadamente dos décadas continuas por utilizar un programa, modelo económico y política económica que ya fue experimentado anteriormente en el siglo XX en varias oportunidades sin éxito y la sociedad ya no la acepta debido a que está siendo afectada en sus bolsillos, el futuro económico es incierto y acelerándose el deterioro de la estabilidad económica que no serán resueltos por el presidente Arce, sino por una nueva administración gubernamental que será elegida el 17 de agosto del 2025.
Sólo con un enfoque integral y simultáneo se tiene que generar los incentivos para que el sector económico privado formal crezca, sea cada vez más eficiente, genere empleos y los actuales beneficiarios del sector público tengan incentivos para aprovechar las nuevas oportunidades en el sector privado. Una reforma superficial no sería suficiente y muchas reformas requerirán cambios constitucionales para asegurar su credibilidad.
Una experiencia de economía practica reciente iniciada a finales de la gestión 2023 es de la República Argentina por el presidente Javier Milei que en su programa económico enfatizo en las profundas reformas económicas estructurales para enfrentar el desequilibrio fiscal y la inflación y señalaba en sus principios lo siguiente: “Es mejor decir una verdad incomoda que una mentira confortable” y “Nunca hay que negociar las ideas para rascar un voto” , y su prioridad de política económica dirigió con el eslogan de ”No hay plata” reduciendo drásticamente el gasto público y cero emisión de dinero del Banco Central de la República Argentina, consiguiendo en pocos meses reducir la tasa de inflación.
En Bolivia se tiene que “poner orden en la casa”, es decir todas las cuentas económicas: fiscal, monetaria, cambiaria, financiera y deuda pública. Una política monetaria para mantener la estabilidad de precios con la finalidad de contribuir a generar un nivel óptimo de producción de bienes y servicios y nivel de empleo, sincronizada con una política fiscal con principios fundamentales de evitar convertirse en una fuente de inestabilidad y de gastar únicamente con ingresos fiscales genuinos para conseguir un equilibrio fiscal, porque es la causa principal de la actual crisis económica. Es fundamental, que ambas políticas económicas deben ser destinadas a mantener la estabilidad económica y financiera, para elevar el bienestar de la sociedad en el presente y de las futuras generaciones.
[1] Constitución Política del Estado, Segunda Parte Estructura y Organización Funcional del Estado, Título I Órgano Legislativo, Capítulo Primero, Composición y atribuciones de la Asamblea Legislativa Plurinacional, Artículo 158, numeral 7. Aprobar el plan de desarrollo económico y social presentado por el Órgano Ejecutivo.
[2] Utilizando año base 2016, según publicación “Memoria de la economía boliviana 2022” y sitio WEB: ine.gob.bo. El costo de vida medido con la variación del IPC sube moderadamente porque se mantiene una inflación reprimida, gracias a una política fiscal de subvención en las tarifas de hidrocarburos, electricidad y algunos alimentos en la actualidad que permite a los consumidores acceder a precios regulados y su abastecimiento, pero afectando al crecimiento de la producción nacional y la creación de nuevos puestos de trabajo.
[3] Factores externos e internos desfavorables, tipo de cambio fijo, falta de dólares, escasez de gasolina, diésel y otros.
[4] Elaborado y publicado por The Heritage Foundation, 2025.
[5] Excepto el período presidencial transitorio de Jeanine Añez 2020