2025-09-02

La Tribuna

Una misión por demás complicada, pero no imposible

No solo para Bolivia el compromiso del jueves en Barranquilla es importante, sino también para la selección colombiana, porque un triunfo le dará la clasificación directa a la Copa del Mundo 2026.

La Selección boliviana afrontará las últimas jornadas de eliminatorias sudamericanas ante Colombia en Barranquilla, el jueves, y con Brasil en la ciudad de El Alto, el martes 9. Dos partidos considerados vitales en sus aspiraciones de clasificarse mínimamente al repechaje mundialista.

La misión se presenta por demás complicada, pero no es imposible según han expresado en los últimos días los integrantes del cuerpo técnico y los jugadores convocados.

Los futbolistas, además de referirse a las chances que tienen estrictamente en el plano deportivo, también han expresado la unión que reina en la interna del grupo y que irán a Barranquilla con el objetivo de sumar unidades.

Con siete prácticas, la última el miércoles en la sede del partido y la única con el grupo completo (28 futbolistas), llegará la Verde al choque ante los cafetaleros.

No solo para nuestra Selección el compromiso del jueves es importante, sino también para los locales, porque un triunfo les dará la clasificación directa a la Copa del Mundo 2026.

Independientemente de que se repita el logro de 1993, cuando Bolivia se clasificó al mundial 94 en Estados Unidos, lo hecho hasta ahora tiene que dejar tranquilo al técnico Óscar Villegas y a su grupo de trabajo.

Durante el proceso que arrancó hace poco más de un año, se ha trabajado en el crecimiento de jugadores jóvenes —en esta convocatoria el promedio de edad es de 24 años—; además, como ha sucedido en las últimas fechas FIFA, la mayoría de los futbolistas militan en clubes del exterior, algo impensado en años pasados.

Ese buen trabajo a partir del cambio generacional, aunque existen otros puntos altos, ha logrado que la hinchada vuelva a creer en su selección, el cariño expresado a los jugadores y al cuerpo técnico no ha pasado desapercibido.

En los días que el grupo estuvo concentrado en La Paz, los fanáticos se han dado cita al hotel de concentración y también a los estadios donde se entrenó para, además de expresar su respaldo, los han hecho para conseguir un autógrafo o sacarse una fotografía con sus ídolos.

Niños, jóvenes, adultos han coincidido en el mensaje: "Confiamos en ustedes".

Con ese panorama Bolivia llega a las dos últimas fechas de las eliminatorias, el deseo es volver a hacer historia como en 1993. La misión es complicada, pero no imposible.

Te puede interesar