Contra corriente
Ni los 200 destinos pudieron en los World Travel Awards 2025
Crillon Tours ha sido elegido como la principal empresa de “Gestión de destinos de Bolivia” (Bolivia’s Leading Destination Management Company), en la ceremonia 32 de los World Travel Awards y edición sudamericana 2025, realizado en Cancún. Empresa privada boliviana de viajes que viene trabajando desde hace 57 años (1958), en la línea de posesionar las bondades y las maravillas de nuestro país consolidados como productos turísticos en los mercados internacionales, que obviamente no responde a un trabajo improvisado o de rótulos que debe ponerse a un destino turístico, son muchos años de trabajo, de inversión y de apostar por un país que tiene todo para ser reconocido mundialmente pero desafortunadamente en estos últimos 20 años no acompañó las gestión pública desde el Estado y su ente rector del turismo.
Por supuesto que todo es un proceso, ese es el resultado cuando una empresa o destino ha logrado la confianza y el posicionamiento internacional, los World Travel Awards 2025 van en ese sentido, son premios que reconocen la excelencia en la industria de viajes y turismo, conocidos como los "Óscar del Turismo", estos premios revelan los destinos que compiten por ser reconocidos en áreas clave de la industria de viajes, turismo y hospitalidad. La plataforma para participar en el proceso de votación estuvo abierta a todo el público hasta el 29 de julio de 2025. Más allá de las connotaciones de estos eventos, de la creencia o no, tiene su impacto estratégico debido a que al ser galardonado impulsa la visibilidad de marcas y destinos, fortalece la confianza de inversionistas y atrae nuevos mercados, destacan la calidad de los destinos, reflejan la diversidad y riqueza cultural de los países, posicionándolos como referentes en el turismo global.
Entre los países sudamericanos galardonados en esta versión está Chile que vuelve a brillar en el escenario internacional del turismo con 5 premios: Mejor Destino de Turismo Aventura, Mejor Destino Romántico (Desierto de Atacama), Mejor Destino Verde, Mejor Destino de Naturaleza y Mejor Destino de Cruceros. Le sigue Perú con 4 galardones: Mejor Destino de Sudamérica, Mejor Destino Culinario (Gastronomía), Mejor Destino Cultural, Mejor Atracción Turística (Machu Picchu). También está Colombia que obtuvo 3 galardones: Principal Destino de Luna de Miel, principal Destino Regional y principal Destino Turístico Juvenil de Sudamérica. Brasil y la ciudad de Río de Janeiro fueron distinguidos en tres categorías clave: Destino de Playa Líder, Destino de Escapadas Líder en Sudamérica y destino Líder en Festivales y Eventos 2025. Entre tanto que Ecuador y su capital Quito, recibió el reconocimiento como Destino Turístico Cultural Líder de Sudamérica, superando a otras ciudades renombradas y reconocida por su rica historia y patrimonio cultural.
Nuestro país tiene un grato recuerdo en los World Travel Awards de 2019, con 4 galardones incluyendo Mejor Destino de Viaje Juvenil, Mejor Destino Verde, Mejor Destino de Naturaleza (Salar de Uyuni), y Mejor Destino Emergente en referencia a la ciudad de La Paz, destacando su biodiversidad y cultura, con la oportunidad de mostrarse como un destino atractivo para los turistas; lamentablemente ha sido un fuego artificial que alumbró poco tiempo, porque no supimos aprovechar el impacto estratégico que conlleva estos reconocimientos en la región y en el mundo; desde el nivel del Estado y su ente rector del turismo y terminando en el nivel municipal no fuimos capaces de hacer estrategias de promoción, posicionamiento ni presencia recurrente en los mercados internacionales, los resultados están ahí, no pudimos recobrar hasta ahora los 1, 2 millones de visitantes extranjeros que tuvimos en 2019.
Sin embargo y de manera paragógica al final de un gobierno ineficiente y sin norte en materia turística, certificamos a 200 destinos turísticos en el país, como si eso nos fuera a dar el pasaporte para ser reconocidos y avalados internacionalmente, suena más a demagogia que a la coherencia de los atractivos y productos turísticos en el país, porque no salimos en los últimos 20 años de nuestra oferta turística tradicional, no digo que no es buena, claro que sí, que tenemos potencial mejor que muchos países de la región, ni duda cabe, pero que no se ha tenido la capacidad como Estado de ponerlos en valor y en la vitrina del mundo en términos turísticos, corresponde a una dura realidad, sentencio que solo responde a decir, “Nosotros certificamos a 200 Destinos Turísticos”, nadie “mas” lo hizo y entramos a la historia, pero las preguntas caben y sobran ¿Cómo, cuándo, con qué y por qué?
Para profundizar mejor el tema, apelemos a los conceptos de Destino Turístico y Oferta Turística en el marco de un enfoque actual, veamos: el primero se define, “Como un lugar que atrae a visitantes debido a sus características únicas, como su cultura, naturaleza, historia e infraestructura. Es un espacio físico que puede estar delimitado por barreras geográficas y que los turistas visitan por un tiempo determinado. Además, puede incluir ciudades, regiones o países que ofrecen experiencias diversas a los turistas”. El segundo se define, “Como el conjunto de bienes, servicios, infraestructura y recursos organizados para satisfacer la demanda de los visitantes en un destino específico. Incluye productos y servicios asociados a un espacio geográfico y socio-cultural determinado, que poseen un valor o atractivo turístico”.
Ahora bien, de los conceptos anteriores, los certificadores de los 200 destinos turísticos deberían respondernos mínimamente, ¿Cuántos responden a esas cualidades? ¿Cuántos tienen datos estadísticos de llegadas de turistas nacionales e internacionales? ¿Cuántos poseen accesos adecuados y servicios básicos?, si son municipios ¿Cuántos tienen elaborados y sancionados sus leyes municipales de turismo? ¿Cuántos han diseñado y ejecutado sus planes de desarrollo y promoción turística local, municipal o departamental?, este último en el ámbito de los roles y competencias que señala la Ley N° 031, “Ley Marco de Autonomías y Descentralización Andrés Ibañez” a los gobiernos departamentales y municipales en materia de turismo, y en su Artículo 95, que establece las competencias exclusivas del nivel central del Estado y los gobiernos territoriales autónomos.
En cuanto a las comunidades indígenas o emprendimientos comunitarios que fueron reconocidos, muy bien por ellos, más allá que varios no pueden aun denominarse Destino Turístico, están en el camino correcto de apostar por un rubro que mañana les puede generar grandes beneficios en la línea de la sostenibilidad ambiental, cultural y económica.