2025-11-08

Gobierno

Rodrigo Paz asume la presidencia y Bolivia estrena nuevo ciclo político tras casi dos décadas de gobiernos masistas

Ahora, Paz Pereira proclama el “capitalismo para todos” que implica liberalizar el mercado, reducir la intervención del Estado y disminuir cargas tributarias para fomentar la inversión y el empleo.

Con la economía en el piso, incertidumbre sobre el futuro, pero a la vez con esperanza, los bolivianos estrenan este sábado 8 de noviembre un nuevo ciclo político en su historia, marcada en los últimas 19 años (con una pausa en 2019) por el denominado “proceso de cambio” que impulsó el Movimiento Al Socialismo (MAS) con el respaldo internacional del bloque de gobiernos del socialismo del Siglo XXI.

Lo hace bajo la conducción de Rodrigo Paz Pereira, un político de centro derecha de larga trayectoria, quien ni bien conoció su victoria en las elecciones nacionales marcó distancia del socialismo masista (y de su discurso indigenista) recuperando protagonismo para los símbolos republicanos, acercándose a Estados Unidos y tomando distancia de los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua, a cuyos presidentes no invitó para la transmisión de mando que se realiza en la ciudad de La Paz.

Paz jura a la Presidencia en reemplazo de Luis Arce Catacora, el delfín político del expresidente Evo Morales, quien deja al país en recesión, con una asfixiante crisis de falta de divisas y combustibles, elevados índices de corrupción y un sistema judicial que se erigió como un suprapoder.

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También deja dividido al Movimiento Al Socialismo (MAS) partido que sostuvo a Morales en la silla presidencial entre 2006 y 2019 y que ahora intenta rearticularse desde tres frentes: Evo Pueblo, el propio MAS y la denominada corriente “androniquista”, liderada por el expresidente del Senado y también delfín político de Morales, Andrónico Rodríguez.

Arce deja el mando del país con mensajes de estabilidad económica que contrastan con la realidad que se vive en las calles, donde escasean los dólares y el combustible y los precios de la canasta familiar suben día a día. Además, con una imagen política devaluada, y graves acusaciones que empañan su vida personal (hijos acusados de corrupción y una exfuncionaria de su gobierno que, cargando a su bebé en brazos en apariciones públicas, lo sindica de abandono de hogar)

Quien fue ministro de Economía de Morales durante 13 años y postuló a la presidencia justamente por decisión del exjefe de Estado, ahora uno de sus principales enemigos políticos, alentó desde el gobierno un proceso de industrialización que no dio los frutos esperados y, en los últimos meses, no pudo revertir la crisis de divisas y de combustibles y tampoco pudo frenar la devaluación. Culpó de ello al “evismo” y a la oposición.

“Durante tres años nuestro gobierno ha soportado el asedio desde todos los flancos. Hemos soportado el estrangulamiento financiero desde la Asamblea Legislativa (…) Vino el boicot, el sabotaje desde el evismo y desde la derecha. Juntos en un matrimonio se encargaron de estrangular, no al gobierno, al pueblo boliviano, a todos”, reflexionó hace una semana, durante un acto de entrega de obras.

Este viernes, en un mensaje de despedida junto a sus ministros, dijo que el mayor error político fue la división en el MAS y también culpó por ello a Morales y su “angurria de poder”.

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Morales gobernó el país entre 2006 y 2019, en tres periodos constitucionales, antes de renunciar y escapar con destino a México luego de una fuerte presión social que lo acusó de haber cometido fraude en su cuarto intento de reelección que pasó por alto un referéndum nacional que rechazó esa posibilidad.

Durante su extenso mandato, el expresidente, exjefe del MAS y expresidente de las Seis Federaciones de Cocaleros del Trópico de Cochabamba, ahora líder del frente Evo Pueblo, promovió la aprobación de la nueva Constitución de 2009, que redefinió a Bolivia como “Estado Plurinacional”, consolidó la identidad indígena y campesina en la vida política nacional, fortaleció el papel del Estado en la economía y se distanció de Estados Unidos rompiendo relaciones a nivel de embajadas y expulsando a la agencia antidrogas DEA, mientras fortaleció vínculos con los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos y con China y Rusia.

Ahora, Paz Pereira proclama el “capitalismo para todos” que implica liberalizar el mercado, reducir la intervención del Estado y disminuir cargas tributarias para fomentar la inversión y el empleo, proyecta reformas constitucionales y ya trabaja en la recomposición de las relaciones con EEUU, incluyendo la posibilidad del retorno de la DEA.

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Este viernes llegó a Bolivia el vicecanciller de Estados Unidos, Christopher Landau, encabezando una delegación norteamericana que participará del acto de transmisión de mando presidencial. A su llegada al país anunció que busca “dar paso a una nueva era de cooperación y colaboración para el bien de nuestros pueblos”.

Este viernes también, durante un encuentro con empresarios en Santa Cruz, Paz Pereira planteó que el nuevo camino podría llevar a futuro a Bolivia al federalñismo. "Yo creo que en los próximos años, si hacemos bien las cosas, Bolivia será federal, lo que potenciará a sus regiones”, dijo.

Este sábado, jura a la presidencia en una ceremonia que se realizará en La Paz, donde recibirá cuatro bastones de mando, uno otorgado por las Fuerzas Armadas, otro por la Policía Boliviana, y dos por representantes de las naciones y pueblos indígenas .

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