2025-11-30

Contra corriente

Turismo, la creencia de que la varita mágica llegó

No hay varitas, no hay milagros, la gestión es trabajo arduo y se mide por resultados.     

La Ministra de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía de Bolivia, Cinthya Martha Yáñez Eid, en una entrevista con el periodista y locutor Salvador Ramírez, resaltó la visión estratégica del Presidente Rodrigo Paz en materia de desarrollo turístico para el país,  subrayó que el turismo representa un pilar fundamental para el crecimiento económico, al tratarse de una industria de exportación capaz de generar importantes divisas. “El turismo es una oportunidad real para activar la economía nacional, diversificar ingresos y posicionar a Bolivia como destino competitivo en la región”, afirmó.

En esa línea, y con el cambio de gobierno, todos sentimos, me incluyo, de que vientos de transformación llegan al país, sobre todo en materia económica, que es la madre de las batallas que debemos librar, después del colapso al que nos condujo el gobierno de Luis Arce, en el que la corrupción se convirtió en el arte de gobernar. También en materia de turismo las esperanzas se hacen eco, al punto de que muchos creen que la varita mágica ha llegado para dar ese viraje que requiere el turismo nacional, más aún por la inoperancia y la ineptitud de estos últimos 5 años, sin exonerar a las dos últimas décadas que fueron de un caminar con pies de plomo, ahí están los datos: En 20 años solo incrementamos alrededor de 600 mil visitantes extranjeros (El turismo receptivo es el que genera divisas para un país). 

Ante este escenario, cabe ser cautos y prudentes desde el nivel de Estado y los sectores o actores involucrados en el rubro del turismo, en la ejecución de las políticas, planes, estrategias y las intervenciones a partir del cambio de timón del ente rector del turismo, debido a que la situación económica no es el de las mejores, el país está en quiebra, lo dijo el presidente del Estado, y la actividad turística para transformarla y promoverla necesita de grandes recursos económicos que se llama “inversión”, sin eso poco o nada se puede hacer. La cautela también va en el línea de lo que la Mesa de Turismo manifestó en tiempos electorales, en base a una investigación que realizaron, que al 2030 lograríamos ingresos por 3 mil millones de dólares, es decir, incrementar por 4 veces los 736 millones de dólares que generó el turismo receptivo en 2024, tarea y compromiso muy delicado, porque además tendríamos que incrementar de 984 mil visitantes del exterior de 2024 a casi 3 millones de llegadas de turistas extranjeros en 2030. Ningún país de la región logró semejante hazaña en 5 años.

¿Causalidad o casualidad?, también llama la atención que en esta breve etapa de transición y de cambio de gobierno, aparecieron en la palestra política, en reuniones interinstitucionales, en los medios de comunicación y otras instancias, personalidades del turismo que en 20 años del gobierno del MAS estuvieron en el anonimato, en la posición de funcionalidad o en el silencio cómplice, además dicen tener las soluciones estratégicas y el As bajo la manga para la transformación del turismo en el país, que no está mal, la idea es que sumemos, pero deben hacerlo en la línea de la consecuencia y el diagnóstico real del estado del turismo en Bolivia, de ahí extraer las propuestas y soluciones para convertidas en planes, estrategias, en políticas y en la hoja de ruta para los próximos 10 años ¿Cómo queremos vernos?, ese es el fondo del meollo, de lo contrario el remedio podría ser peor que la enfermedad.

En este contexto, no es necesario que miremos tan lejos, a países de Europa y sus modelos de desarrollo y promoción del turismo, veamos más cerca, a países de la región como es el caso de Colombia, Chile y Perú, el primero es el ejemplo emblemático del desarrollo y el posicionamiento en los últimos 15 a 20 años, logrando en 2024 competir el primer lugar en Sudamérica junto a Brasil en llegada de turistas internacionales con 6,5 millones de visitantes y logrando ingresos de más de 10 mil millones de dólares; resultado de la premisa de trabajar de manera integral con todos los actores e involucrados y no ir por los extremos, ni por la lógica y discurso de anteponer la consigna de lo comunitario o el intento actual de hacer prevalecer la visión privada, no es correcto, es el camino equivocado, por eso es indispensable y oportuno encontrar el punto medio. 

Así como nuestra riqueza cultural y folklórica no necesita solo de cartas y pronunciamientos diplomáticos de reclamo o defensa teórica porque se baila en otros países, necesita de acciones prácticas y urgentes a través de planes y estrategias de promoción y posicionamiento fuera de nuestras fronteras, que se sepa de dónde viene o nace, es igual que el Tango, se baila en todo el mundo y nadie se indigna por ello porque se sabe que es Argentino y todo un país se siente orgulloso. También está el caso de la gastronomía peruana, no ha sido solo el mostrar su diversidad culinaria o decir que es la mejor, para llegar a ocupar el primer lugar en el mundo tuvieron que pasar años, todo un proceso de investigación, de escarbar y apelar a la bibliografía o las historias orales de sus sabores y sus esencias culinarias, por eso llegó donde llegó.  

No hay varitas, no hay milagros, la gestión es trabajo arduo y se mide por resultados.            

* La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360

Temas de esta nota
Te puede interesar