La Tribuna
¿Se repite la tendencia?
Aunque se han jugado solamente cuatro fechas de la Liga de la División Profesional 2026, el torneo más importante de la temporada, Always Ready, The Strongest y Bolívar marcan el pulso del torneo y vuelven a perfilarse como candidatos al título.
Los últimos años han confirmado que los tres clubes monopolizan la lucha por el título y prácticamente no fallan presencia en Copa Libertadores, la principal competencia continental de clubes que organiza Conmebol.
Solo para refrescar la memoria, en los últimos cinco años los campeones nacionales fueron: Bolívar (dos veces), The Strongest y Always. En 2022 no hubo campeón, porque el torneo se suspendió a falta de seis fechas para la conclusión, pero fue reconocido como competencia oficial.
En la misma cantidad de años, Bolívar y The Strongest han jugado Libertadores, mientras Always estuvo presente en cuatro versiones. Los acompañantes de esos clubes en la competencia internacional fueron: Nacional Potosí, dos veces, Independiente, Aurora, Blooming y San Antonio.
La regularidad de estos tres clubes no es casualidad, porque, al margen de las dificultades económicas del Tigre en el último tiempo, a principios de año casi siempre conforman buenos planteles, por lo menos para encarar los torneos nacionales.
El resto de las entidades generalmente quedan relegadas en la pelea por el campeonato y la principal aspiración es avanzar a Copa Sudamericana.
La marcada hegemonía plantea por lo menos una interrogante: ¿qué pasa con las instituciones de las otras regiones?, aunque se conoce que la mayor cantidad de futbolistas profesionales en el país salen del departamento de Santa Cruz.
Por qué, si la materia prima es abundante en esa región, los clubes de ese departamento no son más competitivos. Entonces surge otra pregunta: ¿qué rol juegan las dirigencias de esas instituciones?
El campeonato boliviano necesita que la emoción no se limite a esas tres camisetas y que el resto mire desde la tribuna, sino elevar la competitividad de los 16 actores de la División Profesional y entre todos trabajar para que el fútbol progrese.
Se necesita mejorar en varios aspectos a partir de la formación en las divisiones inferiores y también en la infraestructura.
Así como la tendencia se repite en el futbol boliviano, también la historia se repite a la hora de encarar la competencia internacional. Los clubes nacionales se despiden en las primeras de cambio a la hora de afrontar las fases clasificatorias de la Libertadores y, salvo alguna excepción, las actuaciones casi siempre resultan para el olvido. Lo que pasa en la fase de grupos de Libertadores y Sudamericana de este año es un ejemplo: nuestros cuatro equipos marchan en las últimas posiciones de sus series.