2026-06-23

Situación

El Gobierno afirma que el país "empieza a ponerse de pie" y que Morales cedió "por presión, no por generosidad"

Una vez declarado el estado de excepción, fuerzas miliares y policiales empezaron operativos de desbloqueo tras más de 50 días de duros bloqueos.

Luego del levantamiento de los bloqueos que golpearon a gran parte de Bolivia por más de 50 días, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, aseguró que el “país empieza a ponerse de pie” y que Evo Morales no instruyó el levantamiento de las medidas por “generosidad”, sino porque la población presionó.

“Hoy el país empieza a ponerse de pie. Todavía queda mucho trabajo: limpiar carreteras, normalizar el abastecimiento, recuperar plenamente la transitabilidad y reconstruir la economía golpeada por tantos días de bloqueo”, aseguró al segundo día de un estado de excepción que acabó por conjurar una dura medida de presión.

Las Fuerzas Armadas y la Policía empezaron, a primeras horas del sábado, los operativos que, de inicio, liberaron las carreteras entre La Paz y Oruro, y entre La Paz y Desaguadero, que permanecieron interrumpidas por más de 50 días, con miles de vehículos atrapados por una medida de presión que exigía inicialmente la dimisión del presidente Rodrigo Paz.

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Con maquinaria pesada se empezaron a retirar los promontorios de tierra y piedra con los que los movilizados mantuvieron la extrema medida de presión. La tarde del lunes ocurrió lo mismo en la región del Chapare, luego de que el propio Morales, acompañado por los dirigentes de las Seis Federaciones de Cocaleros, anunciara un cuarto intermedio.

“Evo Morales no declaró el cuarto intermedio por generosidad. Lo hizo porque el pueblo boliviano le dijo basta al bloqueo, basta a la presión y basta al sufrimiento de las familias”, aseguró, y destacó que la decisión de aplicar el estado de excepción fue “una responsabilidad difícil”, pero necesaria.

Las ciudades de La Paz y El Alto fueron las más golpeadas y quedaron por más de 50 días aisladas, con sus rutas de aprovisionamiento de alimentos, combustibles e insumos médicos cortadas. La mañana de este martes continúan las largas filas de vehículos en los surtidores a la espera de cargar combustible, una de las consecuencias del bloqueo.

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“Durante semanas, miles de bolivianos aguantaron con paciencia, sacrificio y esperanza. Por eso, esta no es la victoria de una autoridad ni de un Gobierno”, sino de la población, afirmó.

Grupos afines a Evo Morales, dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) y campesinos protagonizaron el prolongado bloqueo. El viernes, el Gobierno logró desmovilizar a la COB, los campesinos de La Paz optaron por un repliegue para reorganizarse y Morales instruyó un cuarto intermedio.

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