lunes 23 de febrero de 2026

Movimiento económico

De agujas a maquillaje profesional: comerciantes y emprendedores se adueñan del Gran Poder

Mientras que los más de 70.000 bailarines y músicos protagonizaban la entrada del Gran Poder, las calles fuera del recorrido se llenaron de vendedores de todo tipo de productos.
En los alrededores del Cementerio General, estilistas y peluqueras instalaron salones de belleza improvisados para arreglar a los danzarines. Foto: Jorge Soruco / Visión 360
En los alrededores del Cementerio General, estilistas y peluqueras instalaron salones de belleza improvisados para arreglar a los danzarines. Foto: Jorge Soruco / Visión 360

El Gran Poder es uno de los eventos más importantes de La Paz. No sólo es patrimonio nacional y de la humanidad, sino que también genera un gran movimiento económico, tanto relacionado con la entrada folklórica como el comercio gremial y los emprendimientos de estilistas y maquilladoras, como se vio este sábado. 

Desde agujas y alfileres hasta maquillaje de alta gama, joyas y cuchillos militares, las calles de la sede de Gobierno se llenaron de puestos de venta. Esta feria abarcó desde el carril de bajada de la avenida Montes hasta la Plaza del Estudiante, mientras que las fraternidades recorrieron el de subida hasta la calle Ayacucho para enfilar por la avenida Camacho.

"¿Qué esperaba caserito? Es una gran oportunidad para todo comerciante que no baila. Hay mucha gente en la calle y los espectadores, tarde o temprano, van a buscar algo de comer o estirar las piernas. No podemos desaprovechar", comentó Sara Chuquimia, una vendedora de bisutería, que se instaló en El Prado.

En el mismo recorrido folklórico, los vendedores encontraron clientes entre los bailarines, los músicos y los espectadores.

De hecho, al inicio de la entrada, a la altura del Cementerio General, la calzada se llenó de puestos de comida, que ofrecían desde desayunos hasta almuerzos, dependiendo de la hora. Los clientes eran tanto los dolientes, como los fraternos y miembros de bandas que esperaban su turno. En medio de las comideras, estilistas instalaron pequeñas "peluquerías" para ayudar a las folkloristas a armar sus trenzas, aplicar los últimos toques al maquillaje o realizarlo desde cero.

Los comerciantes tomaron las calles y avenidas aledañas a la entrada del Gran Poder, en el centro paceño.

El camino, a los costados contó con vendedores de bebidas. Desde la cerveza, pese a las recomendaciones en contra de su consumo en exceso, hasta refrescos, sándwiches y algodón de azúcar. Pero, la presencia de los comerciantes en la calle perjudica el avance de las fraternidades y el tránsito de la gente.

Según datos de la Alcaldía de La Paz, sólo el día de la entrada se recaudan entre 60 y 70 millones de dólares, cifra que parece poca cuando se pasea por la ciudad.