Elsa está emocionada. Si todo sale bien, en un mes se casará con su pareja. Mientras más se acerca la fecha, encuentra que hay empresas para cada elemento de la ceremonia y la fiesta: vestidos con tal modista, tocados con otra; invitaciones digitales con una, regalos con otra... Así que recurrió a un planificador .
“Estamos en una época en la que los novios se enfrentan a una vorágine de ofertas para todos los aspectos de la boda. Es que, como en todas las profesiones y oficios, se dio una especialización en diferentes objetos y elementos: hay empresas dedicadas exclusivamente a las diferentes partes del vestido de novia, los que hacen las invitaciones, quienes preparan solo las bebidas alcohólicas, y mil y una cosa más”, explica Elisa Menacho, organizadora de eventos en Santa Cruz.

No importa para qué ciudad esté planeada la ceremonia y la fiesta, en todas organizarlas se ha convertido en algo muy complejo, para lo que se necesita ayuda. “Cada vez más los novios contratan a alguien para que negocie con nosotros. Eso hace que las parejas solo tengan que venir a probarse la ropa”, reconoció una modista de la zona Max Paredes de La Paz.
Menacho indicó que la elección del planificador ayuda, sobre todo, a poder administrar mejor el tiempo. Los organizadores se encargan tanto de negociar con los proveedores, como de evaluar las mejores opciones de todos los elementos y, al final, presentar una lista corta de toda la oferta existente.
“No es fácil. Acabamos de decidir casarnos y solo para averiguar vine acá, para ver opciones. ¡Es una locura! Tienes miles de modelos en cada tienda. En una me dicen que me pueden hacer desde el vestido hasta el velo; otra me dice que solo hacen los velos y aquella que solo se dedican a los bouquets”, comentó una cliente potencial que paseaba por Max Paredes.

Oferta especializada
Y esta especialización ha generado nuevos emprendimientos, que si bien no se limitan solo a bodas, encuentran en estas las principales fuentes de ingresos, como sucede con los planificadores, los cuales también organizan otros eventos.
Hasta 20.000 bolivianos puede llegar a costar el trabajo de un planificador de boda. La cantidad la determina el tamaño de la celebración y cuántas personas se planea invitar.
Tal es el caso de las invitaciones. Tradicionalmente la pareja contrataba una imprenta de las varias que existen en el país, pero la digitalización también llegó a este ramo. Ahora se envían invitaciones digitales a las cuentas de WhatsApp.

La empresa Syncro es una de las proveedoras. Sus representantes explicaron que las tarjetas electrónicas tienen muchas ventajas, en función de la necesidad de quienes contratan sus servicios.
Una de ellas es la posibilidad del invitado de confirmar o no su asistencia, lo que ayuda a calcular la cantidad de gente para atender. Otra ventaja es la posibilidad de incluir en el mensaje la ubicación del lugar de la ceremonia y de la fiesta.
Entre Bs 900 y 10 mil
puede ser la inversión solo en el vestido de novia. Ahora bien, dependiendo del ofertante, el precio puede incluir todos los detalles, o solo el traje propiamente dicho.
También cambió la atención de comida y bebida. La oferta del bufé es demasiado grande, ya que se dio una especie de globalización gastronómica cuyo servicio depende tanto de la cantidad de invitados, las necesidades dietéticas de los novios y otros.
“Tienes comida para diferentes gustos y horarios; comida para personas vegetarianas y veganas; intolerantes a la lactosa o al gluten. Asimismo, se puso de moda contratar un servicio exclusivo para las bebidas alcohólicas, con un bufé de cócteles exóticos o tragos específicos”, explica Menacho.

La música es también otra fuente de ingresos. Las parejas pueden elegir desde música pregrabada a grupos en vivo, o una mezcla de ambos. Incluso, si se tienen contactos, cantantes y grupos destacados pueden animar las fiestas.
Relacionado con la música está el baile. Y ninguna novia quiere quedar mal a la hora de mostrar los pasos en la pista.
Para ello surgieron iniciativas como Bodanza Bolivia. Este estudio ofrece a los futuros matrimonios la posibilidad de realizar elaboradas coreografías, tanto para el vals de rigor como para otros géneros que la pareja escoja.
Los instructores no solo elaboran la rutina, sino que enseñan a los enamorados los pasos a seguir y cómo hacerlo de una manera fluida. Y no se limitan solo a los novios: también se trabaja con los padres, padrinos y madrinas, y las damas de honor.
Esto se complementa con espectáculos de juegos pirotécnicos y de humos. “Recientemente se puso de moda la utilización de hielo seco, humo de colores y fuegos artificiales. Las parejas quieren que se aumente el espectáculo de la celebración”, asegura Menacho.
Para eso hay que buscar y contratar otra empresa especialista, como el Sistema de Sonido Profesional Rigo, que también se encarga de la amplificación y la instalación de pantallas, en las que se destacan los momentos más importantes de la relación de los que unirán sus vidas.
En ese sentido trabajan los fotógrafos con los planificadores. Los camarógrafos ofertan tanto el registro de las actividades, como producciones previas que resaltarán el romance.
También está el transporte entre la ceremonia y la fiesta, y entre el lugar de festejo y donde se pasará la noche de bodas. Limusinas, sedanes de lujo, carrozas y otros pueden ser seleccionados por los recién casados, si no quieren utilizar sus coches cotidianos o de los parientes.
Empresas como Luxor y Transporte Nupcial O&Y Cía ofrecen una gran variedad de vehículos que cumplirán el itinerario planificado.
Y hay ofertas de acuerdo con el bolsillo de la pareja, aunque no se puede decir que algo sea realmente barato. “El costo depende de la cantidad de personas y la calidad de lo que se aspira. Pero es toda una inversión y los planificadores ayudamos en calcular todo. No es fácil, menos en período de crisis, pero se hace todo lo posible”, garantiza Menacho.