martes 24 de febrero de 2026

Violencia sexual

Exigen justicia para una joven periodista que se quitó la vida luego de denunciar a fotoperiodista por violación

La periodista denunció que fue agredida sexualmente el año pasado por un colega de trabajo. Presentó la denuncia, pero la investigadora a cargo revictimizó a la joven y se bloquearon los esfuerzos.
Protesta contra la violencia contra la mujer . FOTO: ABI
Protesta contra la violencia contra la mujer . FOTO: ABI

Familiares, amigos e instituciones periodísticas y de derechos humanos exigen justicia para la joven periodista Nadia A., quien se quitó la vida el viernes, tras haber sido abandonada por meses por las autoridades después de que ella denunciara al fotoreportero Álvaro V. por el delito de violación.

Según contó su hermana, la noche del viernes, tras el levantamiento del cuerpo, Nadia fue abusada sexualmente por un compañero de trabajo, el fotoreportero Álvaro V. en septiembre del año pasado.

De acuerdo con el testimonio, el fotorreportero se aprovechó de la amistad que tenía con su víctima. "Fue con Álvaro y una amiga a un local, donde le dieron una bebida. De ahí no se acordó mucho, fuera de flashes de él abusando de ella", contó.

Tras el ataque, la periodista alteña acudió a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de El Alto. Sin embargo, una investigadora impidió que hiciera la denuncia. "Le dijo que 'quedaría manchada como mujer', que el ataque fue culpa de Nadia y que el agresor no iría a la cárcel. 'Por eso no debes denunciar' le dijo y le hizo firmar un papel", contó la hermana de la periodista.

Eso la llevó a experimentar un cuadro profundo de depresión, dejando de trabajar. En noviembre intentó quitarse la vida, dejando una nota donde informaba sobre el caso. Su hermana intentó, nuevamente, denunciar al agresor y ayudar a la víctima.

"Presentamos la denuncia el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer. Pero no tenemos respuesta. Esa investigadora, junto a un fiscal, han cambiado los papeles y han protegido a Álvaro". La hermana de Nadia también acusó a los medios de comunicación de no visibilizar el caso en defensa del agresor.

La familia informó que tienen una grabación en la que el atacante confiesa el crimen y otras en las que intenta sobornar a la familia para que no prosigan con el caso.

También reclamó que algunas organizaciones feministas a las que acudieron se negaron a darles ayuda, ya que les indicaron: "solo nos movemos cuando hay sangre". "Ahora ya hay sangre y muerte. Ojalá que sí se muevan", según indicó la hermana de la joven.

Exigencia de justicia

Este sábado, instituciones como el Centro de Promoción de la Mujer Gregoria Apaza, la Red de Periodismo Feminista, La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia y el Círculo de Mujeres Periodistas de La Paz emitieron comunicados públicos exigiendo justicia por Nadia.

En el mensaje de la Asociación indican que la investigadora denunciada no solo no cumplió su deber, sino que revictimizó a una persona vulnerable. Asimismo, acusan al fiscal encargado del caso de incumplimiento de deber.

"Estos hechos reflejan un sistema judicial que normaliza la violencia de género, incluso en instancias creadas para proteger a las mujeres. La Ley 348, diseñada para evitar la revictimización, fue desacatada por quienes debían aplicarla, mientras que el Artículo 303 del Código Penal —que castiga el trato cruel— quedó en letra muerta ante la indolencia de autoridades responsables de proteger los derechos humanos", reza el texto.

Advierten que mientras el Estado no sancione a quienes revictimizan y menosprecian a las mujeres, "la violencia de género seguirá siendo tolerada y normalizada". "Denunciamos que el suicidio de Nadia es el resultado directo de un sistema que convierte la búsqueda de justicia en un peregrinaje indigno, donde la vida de las mujeres se trunca por la indolencia de servidores públicos. Su muerte no solo truncó los sueños de una joven profesional, sino que destruyó la esperanza de su familia y de todas las víctimas que, como ella, enfrentan un laberinto de desprecio y negligencia".