martes 24 de febrero de 2026

Inseguridad en El Alto

Padres de familia sacan a jóvenes ebrios y queman bares clandestinos frente a la UPEA

“Hay muertos, asaltos, violaciones (…) atienden desde las 8 de la mañana hasta la madrugada”, fue el reclamo de una madre de familia y vecina de la zona.
Una de las fogatas hecha con los muebles de los bares clandestinos que funcionaban frente a las UPEA. Foto. Noticias El Alto.
Una de las fogatas hecha con los muebles de los bares clandestinos que funcionaban frente a las UPEA. Foto. Noticias El Alto.
sábado 07 de junio de 2025

Sillas, cortinas, manteles, sillones, mesas, estantes, juegos de luces, botellas rotas, galones de plástico con decenas de litros de alcohol y ropa de todo tipo fueron saqueados y luego quemados. Los objetos eran parte del mobiliario de al menos seis bares clandestinos que funcionaban todos los días frente a la Universidad Pública de El Alto (UPEA), en la zona Rio Seco.

En los videos publicados en redes sociales por los propios vecinos, se observa cómo, descubiertos por la luz de las fogatas que se generaron la noche del viernes sobre la avenida La Paz, algunos familiares y jóvenes sacaban a rastras a otros, hombre y mujeres, que estaban en total estado de ebriedad al interior de los locales intervenidos, los mismo no podían caminar solos.

“Todo se tiene que quemar, no se van a llevar nada de aquí”, fue el grito de una mujer que recriminó a un grupo que pretendía llevarse un refrigerador y otros artefactos de un local saqueado. Los obligaron a poner todo junto a las llamas de una fogata en la que ya se habían quemado sillones, mesas y otros objetos.

“Hay muertos, asaltos, violaciones (…) atienden desde las 8 de la mañana hasta la madrugada”, fue el reclamo de una madre de familia y vecina de la zona.

La concentración de los padres de familia y vecinos inició a las 19:00, aproximadamente. Cuando ya se había formado un grupo considerable iniciaron una marcha, pero al calor de la manifestación irrumpieron por grupos en los centros nocturnos y comenzaron a desalojar a los jóvenes, en su mayoría estudiantes de la UPEA, que acostumbraban consumir bebidas alcohólicas en esos bares.

Para las 20:30 ya habían llegado al lugar grupos de policías antidisturbios y el grupo de Bomberos, con el fin de evitar enfrentamientos y que las fogatas provoquen el estallido de garrafas y otros materiales inflamables que se hallaron en los bares clandestinos.

La multitud enardecida, que sacó a chicotazos a los ebrios, vigilaba que ninguno de los propietarios de los bares se acerque a tratar de rescatar sus muebles y, por los alrededores, se  observaba a decenas de mujeres y hombres, jóvenes, en estado de ebriedad, quienes trataban de reaccionar para irse del lugar.

“Hay muertes, cada vez amanece esta calle con manchas de sangre”, reclamó un vecino. “A las chicas las violan, les roban sus celulares (…) estos bares atienden desde las ocho de la mañana, es refugio de ladrones, mal vivientes, ya no tienen que haber estos locales”, protestó otra mujer.

Entre los reclamos que se escuchan en los videos, se afirmaba que los antros no son controlados por el Gobierno Municipal de El Alto ni la Policía, debido a que los propietarios “pagan coimas”, aunque se apuntó principalmente a los funcionarios de la alcaldesa Eva Copa.

Los manifestantes aseguran que la zona es totalmente insegura y que la violencia y el consumo de alcohol por parte de “los estudiantes de la UPEA” debe terminar. Algunos de los vecinos afirmaron que incluso se ven a estudiantes de colegio, con sus uniformes al interior de estos locales.

Infanticidio

De acuerdo a uno de los jefes policiales que dirigía el operativo de control, la manifestación se organizó luego de que se conoció que Deivid Quispe Poma, persona sentenciada por el feminicidio de Virginia Arucutipa, su expareja y estudiante de la UPEA, y el infanticidio de su hijo, Demian, de ocho años, logró esconderse por varios días en estos locales nocturnos.

Entre el 20 y 26 de mayo, Quispe asfixió a amabas víctimas luego de darles pastillas somníferas. Después mutiló el cuerpo de la mujer y lo arrojó a un contenedor cuyo contenido fue a dar al botadero de Villa Ingenio, por lo cual aún se la considera “desaparecida”. El cuerpo del niño fue hallado en otra bolsa en un cuarto en el que la familia del agresor tenía un altar con 13 “ñatitas”, o cráneos de personas, usadas como amuletos, costumbre asociada a personas dedicadas al crimen.

La Policía realizó varios operativos en los bares clandestinos frente a la UPEA, para dar con Quispe, quien finalmente fue capturado el 1 de junio en uno de estos bares. Este fue el antecedente que generó alarma y la protesta contra el funcionamiento de los centros nocturnos en El Alto.

Padres de familia sacan a jóvenes ebrios y queman bares clandestinos frente a la UPEA
Padres de familia sacan a jóvenes ebrios y queman bares clandestinos frente a la UPEA
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