lunes 23 de febrero de 2026

Los productos pueden ser verificados

Supermercados para mascotas, espacios para una compra fácil y segura

Amplios y con una oferta variada, así son estos espacios que ofrecen nueva modalidad de venta, que busca ayudar a los humanos a verificar la calidad de los productos para sus mimados peludos.
Superercados Guau, uno de los más antiguos. FOTO: Jorge Manuel Soruco Ruiz / Visión 360
Superercados Guau, uno de los más antiguos. FOTO: Jorge Manuel Soruco Ruiz / Visión 360

Carla revisa atentamente los diferentes estantes del local. Levanta con cuidado la prenda de lana, palpa su grosor y, tras pensar un momento, la retira y la coloca junto a una bolsa de croquetas. Con estos productos acude a la caja y paga rápidamente. Sale satisfecha, ya que, gracias al sistema del supermercado para mascotas, pudo verificar la calidad de las cosas que compró para su “perrija”.

En los últimos meses, en el centro paceño se abrieron, al menos, tres de este tipo de comercio para mascotas. Se trata de tiendas grandes, en las que se ofrece una gran cantidad de opciones de alimentos, juguetes, ropa y otros productos destinados a los miembros cuadrúpedos de las familias.  

Desde 38 bolivianos 
puede encontrar comida de calidad, por kilo, en los supermercados. Además de brindar una gran variedad de marcas y características, cuentan con todos los registros de seguridad. 

“Estamos en una época en la que la gente se da cuenta, cada vez más, de la importancia de escoger calidad para sus mascotas. Con eso también llega la necesidad de tener espacios que les permitan seleccionar lo que necesitan con comodidad y seguridad”, dijo a Visión 360 la doctora veterinaria Alejandra Aliaga, que hace tres semanas abrió el supermercado The Happiest Pet. 

The Happiest pet
Abrió hace tres semanas. Se encuentra en la calle Almirante Grau, frente a la estación de la línea Morada de Mi Teleférico. Entre su oferta se encuentran medicamentos especializados. FOTO: Jorge Manuel Soruco Ruiz / Visión 360

 

Por su parte, Óscar Chura, del también reciente Mundo Animal, aseguró que la idea es tratar a la gente como se merece. “Como amante de los animales siempre quise un espacio en el que me sintiera bien tratado, en el que los trabajadores comprendieran las necesidades que tenemos con nuestros amigos de cuatro patas”. Como no lo encontró, decidió invertir en un nuevo negocio familiar.

Otra de las razones  para animarse a este emprendimiento es que cada vez más familias deciden tener un animal de compañía y tratarlo de la mejor manera posible. Gracias a iniciativas de organizaciones de defensa de los animales y la difusión del conocimiento acerca de las características, y necesidades de gatos y perros, la demanda va creciendo.

Estamos en una época en la que la gente se da cuenta, cada vez más, de la importancia de escoger calidad para sus mascotas. Con eso también llega la necesidad  de tener espacios para seleccionar lo que necesitan, con comodidad y seguridad.
Alejandra Aliaga

Aliaga recordó que, actualmente, es casi imposible encontrar una zona que no tenga una tienda especializada en mascotas, aunque no supermercados. Pero, la demanda también implica que hay muchos negocios que se aprovechan de la necesidad para ganar dinero con el contrabando o productos de baja calidad.

Mundo Animal
Ubicada en la avenida Ecuador, al frente de la intersección entre la entrada hacia el Montículo y la calle Pedro Salazar. Además de la venta, ofrece comida y bebida a los perros callejeros de la zona. FOTO: Jorge Manuel Soruco Ruiz / Visión 360

 

Educación y mejor servicio
Durante muchas décadas predominó la tendencia de alimentar a los animales con comida casera: según datos a nivel Latinoamérica previos a la pandemia, al menos ocho de cada diez personas cocinaban para sus mascotas, principalmente  perros.

Una de las razones era el costo y la facilidad de comprar alimentos para toda la familia y, los de menor calidad como arrocillo, grasa y hueso, destinados a preparar las famosas laguas para perro, mientras que a los gatos se les daba carnes desmenuzadas, normalmente de pollo, o atún de lata, acompañadas, a veces, de un plato de leche.  

La sección de farmacia del supermercado The Happiest Pet. FOTO: Jorge Manuel Soruco Ruiz / Visión 360

 

Pero las cosas comenzaron a cambiar aceleradamente. La cada vez mayor importancia que las familias daban a las mascotas, así como el menor tiempo disponible para cocinar, facilitó la adopción del alimento balanceado, que llegó en todo precio  y calidades.  “Pasamos a un 90% de personas que compran alimento en lugar de cocinar”, relató Chura.

No es ningún secreto: muchos comerciantes consiguen la comida del contrabando. Incluso si buscan las mejores opciones para los animales, no pueden garantizarlas porque no tienen la revisión que corresponde.
Óscar Chura

Pero, esto no significó que los humanos con animales de compañía tuvieran cuidado con la selección de los productos. Especialmente porque estos se podían adquirir en las tiendas de barrio, donde se guardaban en bolsas que permanecían abiertas. 

“Antes, hace unos 15 años, las personas acudían a una tienda de barrio para comprar comida para su gatito o perrito. No les importaba la marca, solo el costo. A veces, ni siquiera se fijaban si  el producto estaba vencido o no”, recordó Aliaga.

Vista del interior del supermercado Mundo Animal. FOTO: Jorge Manuel Soruco Ruiz / Visión 360

 

Esto, obviamente, implicaba malestar y posibles intoxicaciones a largo plazo. Eso fue lo que incentivó a la doctora a buscar mejores maneras de comercialización de la comida especializada.

De esta forma nace The Happiest Pet, que es, en realidad, una sucursal de una cadena, pero estructurado en un formato más amigable para la gente. Es que Aliaga busca no solo vender, sino también educar a quienes conviven con animales de compañía.

“La gente que trabaja aquí está preparada para colaborar con los clientes, averiguando cuáles son las necesidades de los peluditos, qué características tienen y las preferencias que detectaron”.

El cliente que ingrese al supermercado, ubicado en la calle Almirante Grau, frente a la estación de la línea Morada de Mi Teleférico, será atendido inmediatamente por el personal de turno, incluyendo a la doctora.

Se le preguntará las características del animal en cuestión, desde su tamaño, raza (si es una definida), edad y si está o no esterilizado. Con base en esa información se procederá a aconsejar los productos adecuados. “Tenemos tanto marcas nacionales como internacionales”, asegura. 

Por su parte, Chura se enfoca en la seguridad alimentaria. Todos los productos alimenticios que se venden en Mundo Animal cuentan con el registro del  Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), algo que suele faltar en las tiendas improvisadas.

El emprendedor indicó que esto se debe a que muchos locales adquieren sus productos del contrabando. “No es ningún secreto: muchos comerciantes consiguen la comida del contrabando. Incluso si buscan las mejores opciones para los animales, no pueden garantizarlas porque no tienen la revisión que corresponde”, explicó Chura.

A esto se suma la mala conservación y presentación de la comida, especialmente aquella que se vende por kilos y no en las bolsas selladas al vacío.

“Si usted va a la mayoría de las tiendas, aunque hay excepciones, verá que la bolsa está abierta y apoyada en el suelo. Esto expone las croquetas al polvo, la contaminación, insectos y  heces de animales como ratones”. Para colmo, la exposición al aire libre puede resecar el producto.

Es por eso que en los locales de Mundo Animal, The Happiest Pet y Supermercado de Mascotas Guau los envases, especialmente aquellos que se abren para venderse por kilo, se mantienen en estantes que se encuentran sobre el nivel del piso, que son limpiados de forma regular.

Chura va un paso más: invirtió en conservadoras de carne, para garantizar más la seguridad de las croquetas.

Juegos y salud
La comida es solo uno de los elementos que se venden en los supermercados. En estas tiendas también se pueden encontrar otros productos de primera necesidad, como camas y platos para comida y agua.

“Ya no bastan las simples mantitas o los pocillos de plástico. Hay productos adecuados como cómodas camas para perros, platos a una altura ideal para los animales, bebederos gotero especializados para la especie o automáticos”, informó Chura. A eso se suman juguetes de todo tipo, afiladores y prendas de abrigo.

Y, finalmente, se encuentra uno de los servicios más importantes: el   veterinario. En Mundo Animal se ofrece una revisión gratuita cada dos fines de semana, mientras que Aliaga atiende en su local y Guau ofrece contactos con veterinarios de confianza, todo para mejorar la calidad de vida de los mimados.