lunes 23 de febrero de 2026

Editorial 29-06-2025

El freno al sarampión

La población debe acudir a las campañas de vacunación, para proteger a los suyos y tambien al resto de los habitantes.
lunes 30 de junio de 2025

El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas, incluso más que el coronavirus, que en sus primeras dos olas en Bolivia, en 2020, dejó 250 mil casos. El virus puede permanecer unas dos horas suspendido en el aire y llegar hasta seis metros cuando el paciente tose. Por ello su retorno al país, después de dos décadas de haber sido controlado, enciende las alarmas y demanda una actuación inmediata y responsable, no solo de las autoridades, sino también de la población.


Se estima que por cada persona enferma hay otras 18 contagiadas y, en dos meses, se han reportado al menos 64 casos, lo que nos lleva a pensar que podría haber ya más de mil infectados, la mayoría de ellos en Santa Cruz, que es donde se reportaron los primeros enfermos. Hasta el viernes, el Gobierno informó de 60 casos en la capital oriental, dos en La Paz, uno en El Alto y uno en Potosí, además de 400 sospechosos.
Este panorama ha llevado a que el Ejecutivo declare una emergencia sanitaria nacional y no es para menos, ya que el sarampión puede extenderse rápidamente y causar en los enfermos complicaciones graves como neumonía, encefalitis (inflamación cerebral), daño neurológico permanente e incluso la muerte.


Pero no es solo responsabilidad del Gobierno contener este brote; la responsabilidad está fundamentalmente en la población, que descuidó ya hace varios años la vacuna, en algunos casos por dejadez y en otros por influencia de los grupos antivacunas.
El pasado domingo Visión 360 publicó un reportaje sobre este asunto, en el que, con datos y versiones de especialistas, se estableció que la pandemia de coronavirus en 2020, la labor de los grupos antivacunas y la dejadez aumentaron la población susceptible a enfermedades que ya estaban controladas, entre ellas el sarampión, la coqueluche y la meningitis.


De acuerdo con una revisión de los datos del Sistema Nacional de Información en Salud y Vigilancia Epidemiológica (SNIS-VE), entre 2018 y 2024 la aplicación de vacunas a niños y niñas menores de dos años disminuyó considerablemente.


En los últimos siete años, la cantidad de dosis aplicadas, del esquema nacional de vacunación, para niñas y niños de cero a dos años, bajó en un 25,74%. Mientras que en 2018 se aplicaron 3,7 millones de dosis, en 2024 se administraron 2,7 millones.


Si bien en 2018 ya se veía alguna disminución, había una cobertura mucho más alta que la actual. En 2019 comenzó la baja notoria, inicialmente por los conflictos postelectorales y después, en 2020, por la pandemia del Covid.


Ese año se aplicaron 3,2 millones de dosis; 2,3 millones se colocaron a pequeños de hasta un año de edad y 919 mil a los niños de uno a dos años. En este último grupo, según datos del Programa Ampliado de Inmunización, la cobertura de la primera dosis de la vacuna SRP (sarampión, rubeola y paperas) en 2018 fue de 89%, en 2019 de 82% y en 2020 cayó al 58%.


Actualmente, según explicó el jefe de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud de Santa Cruz, Dorian Jiménez, son cerca de 100 mil niños los que no han recibido su primera o segunda dosis en esa capital. En La Paz, la responsable del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), Erika Chávez, estimó que únicamente la mitad de los niños se encuentran vacunados y protegidos contra el sarampión.
Los reportes de los responsables de salud indican que muchos padres de familia no llevan a sus hijos a los centros de vacunación o, en otros casos, no cumplen con las dos dosis que son necesarias para activar la protección.  Esto no debería ocurrir, ya que se trata de la salud y, quién sabe, hasta la vida de sus seres queridos.


Por ello esperamos que la población tome conciencia y, antes de que la enfermedad toque sus puertas, acuda a las campañas de vacunación que las autoridades han puesto en marcha. Para proteger a los suyos y al resto de la población.