martes 24 de febrero de 2026

Celade y UNFPA

Censo: organismos dicen que se debe mejorar la infraestructura y evitar que los hogares que están en vulnerabilidad caigan otra vez en pobreza

"Aún hay un 15% de hogares en condiciones de extrema pobreza y el censo sirve para ver donde se encuentran, cómo vamos a hacer para enfrentar esto, qué políticas se deben diseñar para seguir bajando esto”, señaló Pablo Salazar, Representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
El director del INE, Humberto Arandia, presenta los resultados del Censo de Población y Vivienda. Foto. INE
El director del INE, Humberto Arandia, presenta los resultados del Censo de Población y Vivienda. Foto. INE

Tras conocer los resultados del Censo Nacional de Población y Vivienda 2024, organismos internacionales señalan que aún hay desafíos pendientes como país para mejorar la infraestructura, cerrar brechas de pobreza y garantizar que los hogares que se encuentran aún en vulnerabilidad, no caigan nuevamente en la pobreza.

De acuerdo con los datos presentados, este jueves, por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la  pobreza en Bolivia, medida mediante el método de necesidades básicas insatisfechas (NBI), que considera condiciones de la vivienda, acceso a agua y saneamiento, disponibilidad de energía, atención en salud y acceso a educación, presenta una importante reducción en los últimos años.

En 2012 se registraban 4.373.376 personas con carencias en alguno de estos componentes, cifra que disminuyó a 3.251.613 personas en 2024. En el área urbana, la pobreza se redujo de 1.853.392 a 1.194.542 personas, mientras que en el área rural pasó de 2.519.984 a 2.057.071 personas en el mismo periodo.

El director del Centro Latinoamericano y Caribeño de Desarrollo (Celade), Simone Cecchini, señaló a Visión 360, que el censo muestra los avances de Bolivia en la disminución de la pobreza, y el mejoramiento en el acceso de la población a educación, salud, agua, saneamiento y otros indicadores sociales a nivel urbano y rural.

Esto, aclaró, es distinto de indicadores más coyunturales como es la pobreza monetaria, que se mide en la encuesta de hogares. “Hacía adelante es importante que Bolivia continúe con este proceso, mejorar la infraestructura porque haya datos positivos, pero aún falta en las áreas urbanas y rurales, mejorar el acceso a telefonía, aún hay brechas”, puntualizó.

Para Cecchini, el reto es que el país siga creciendo a nivel económico, se genere empleo “decente”, y que las personas generen ingresos para sus familias. “Bolivia aún está en el período de bono demográfico, con personas que aún pueden generar recursos en comparación a las personas mayores, y esto es una oportunidad. Pero el país debe seguir creciendo, generar empleo, mejorar el acceso a salud, educación, sistemas de protección social”, resaltó. 

Bolivia se encuentra en una fase demográfica privilegiada, dada por el potencial del bono demográfico, donde la proporción de personas en edad productiva supera a la de menores y adultos mayores (denominada dependiente).

Por su lado Pablo Salazar, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), señaló que lo importante es que a partir de ahora, a nivel nacional, subnacional, se comiencen a emplear los datos el censo para diseñar políticas públicas, ya que muestran una radiografía de lo que ocurre en municipios, área urbana y rural.

“Los datos son interesantes y son una radiografía que nos cuenta sobre educación, salud y otros. El Censo debe servir de base para la planificación que viene a raíz del nuevo ciclo político, administrativo que va a tener el país”, destacó.

Añadió que el gran desafío del país es que se usen estos datos en el Plan Nacional de Desarrollo para lograr que las políticas públicas sean efectivas y bajar esta planificación de lo nacional a los niveles subnacionales.

Esto porque las gobernaciones, las alcaldías, tiene responsabilidades fundamentales en educación, salud, saneamiento básico, vialidad, electrificación. “El desafío es usar esta información para ver donde focalizamos la inversión pública y cerrar las brechas entre lo urbano y rural”, apuntó.

Por otra parte, indicó que el censo ayuda a identificar las áreas, lugares donde aún hay vulnerabilidad y hogares con niveles de pobreza. “Más allá de que se haya reducido la pobreza tomando en cuenta los indicadores de necesidades básicas insatisfechas, aún hay un 15% de hogares en condiciones de extrema pobreza y el censo sirve para ver donde se encuentran, cómo vamos a hacer para enfrentar esto, qué políticas se deben diseñar para seguir bajando esto”, remarcó.

De acuerdo con  Salazar, el Estado debe seguir trabajando en políticas para reducir la desigualdad y el mejoramiento de las condiciones básicas de la gente y que los hogares en situación de vulnerabilidad, no caigan nuevamente en la pobreza.

Para el INE, los resultados reflejan una mejora en las condiciones de vida de las familias bolivianas, especialmente en la calidad de la vivienda y el acceso a servicios básicos. El avance es más notorio, dijo, en el área rural, donde persisten desafíos que requieren profundizar esfuerzos para reducir brechas y garantizar mejores condiciones de vida para todos los hogares del país.