domingo 12 de abril de 2026

Seguridad

Caso Maletas: señalan a la DGAC como responsable de la violación de al menos cuatro niveles de control

Los niveles de control vulnerados por los pasajeros del vuelo chárter que llegó al país con 32 maletas son la Aduana Nacional, Migraciones, la FELCN y NAABOL, además de la regional de la DGAC en Santa Cruz, que no realizaron los controles al vuelo procedente de Miami, Estados Unidos, debido a que no recibieron el parte de su llegada al país.
La DGAC debía dar el parte sobre la llegada del vuelo Chárter de Miami, Estados Unidos, según el especialista. Foto archivo DGAC
La DGAC debía dar el parte sobre la llegada del vuelo Chárter de Miami, Estados Unidos, según el especialista. Foto archivo DGAC
miércoles 28 de enero de 2026

La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) es considerada responsable de que se hayan violentado por lo menos cuatro niveles de control y seguridad en el aeropuerto Internacional Viru Viru, en el ingreso irregular de las 32 maletas al país, el pasado 29 de noviembre, según el especialista en seguridad y defensa Omar Durán.

“Se ha dejado que estos niveles (de control) actúen por inercia, mejor si no actuaban, porque si ellos daban el parte respectivo a estas instituciones, de acuerdo con las regulaciones de la FAA (Administración Federal de Aviación) de EEUU, informando de la llegada de un avión desde los Estados Unidos que no hacía paradas hasta llegar a Bolivia, tal vez les hubiese puesto en alerta”, advirtió Durán en un contacto con Visión 360.

Estas reglas de la FAA garantizan la seguridad, el control de tráfico y estandarizan procedimientos operativos, certificaciones de aeronaves y requisitos de tripulación, incluyendo normativas especiales para vuelos de larga distancia y transoceánicos.

El pasado 29 de noviembre, un vuelo chárter arribó al aeropuerto Internacional de Viru Viru, transportando 32 maletas cuyo contenido no fue verificado por los niveles encargados de esas tareas. El equipaje, de propiedad de la exdiputada Laura Rojas, fue trasladado a un galpón de propiedad de un juez que se encuentra con detención preventiva, acusado por el delito de tráfico de sustancias controladas.

A tiempo de lamentar lo que denomina “una negligencia marcada” en todas las instituciones encargadas del control de los vuelos no regulados, cuestionó que el Ministerio de Obras Públicas no forme parte de esta investigación, cuando regula todo lo que se refiere al transporte, y la DGAC es la encargada de todo lo que se refiere al transporte aéreo.

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Durán consideró que, de acuerdo con la Ley 2902, la DGAC tiene que actuar en el control de los vuelos no regulados, conocidos como vuelos chárter; sin embargo, no lo hizo.

“La DGAC no ha actuado como debía actuar en las 48 horas de plazo que se deben dar para el parte respectivo a instituciones fundamentales, pero no lo hicieron; deberían haber informado” sobre la llegada de ese vuelo, dijo.

Mencionó que, a pesar de que existe un encargado de estos vuelos chárter, quien debía realizar los controles y no lo hizo, este funcionario ni siquiera ha sido convocado por la Fiscalía como testigo, y tampoco se convocó al Director General de Aeronáutica Civil, quien también debería formar parte de esta investigación.

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Cuatro niveles de control fueron evadidos

Durán identificó cuatro niveles de control que fueron evadidos por los tripulantes y pasajeros del vuelo chárter.

El primero es el de la Aduana, porque, según la Ley 2902, los vuelos chárter tienen un plazo de 48 horas para realizar sus actividades y dar el parte respectivo de conocimiento expreso de forma escrita a la Aduana, porque “por más que sea un vuelo no regulado, la Aduana tiene que estar presente para ver qué traen”.

Un segundo nivel de control evadido es el de Migraciones, porque “así como llegaron 32 maletas, podían llegar 32 (ciudadanos) chinos o gente peligrosa; por eso es que Migraciones tiene que estar presente”, puntualizó.

El tercer nivel de control que no fue cumplido es que la DGAC no dio parte a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), porque son los encargados de realizar estos controles de sustancias controladas. “Sean maletas diplomáticas o no diplomáticas, tienen que estar presentes con sus perros; si bien no puede haber un registro, tienen que saber que está ingresando al país”, sostuvo.

También se violentó el control que debe realizar Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (NAABOl), que se encarga directamente de ver el tránsito aéreo, de ejercer el control, y asimismo tendría que estar en el lugar un inspector de la Regional de la DGAC de Santa Cruz.

Sin embargo, a la DGAC, lastimosamente, “brilló por su ausencia”, y es probable que este tipo de vuelos se hayan realizado muchas veces, pero esa es una tarea de la Fiscalía, dijo.

Según Durán, si la DGAC controlara, en cumplimiento de la Ley 2902, “no habría tantas matrículas clonadas, no habría tantas avionetas saliendo del país de forma irregular, no habría esas cosas; aquí hay una falta de control de la DGAC que no ha realizado su trabajo”.

Aprovecharon al máximo el pasaporte diplomático

Durán manifestó que, si bien el pasaporte diplomático que portaba la exdiputada Rojas impidió que se hiciera el registro de las maletas, porque de acuerdo a los tratados internacionales y el Tratado de Viena a los diplomáticos no se les puede revisar su valija, se podían asumir algunas acciones de control.

“Si bien no se les puede revisar ni tocar, se les puede contar, dirigir, poner un parte; eso no está prohibido. Lo que no está prohibido por la ley está permitido, pero sencillamente han aprovechado al máximo ese pasaporte diplomático”, dijo.

En cuanto al avance de las investigaciones y las diferentes versiones difundidas por los medios de comunicación, Durán dijo que, desde su punto de vista, el Fiscal General está “muy nervioso”.

Además, observó que en el hecho está involucrado un juez, quien, desde su punto de vista, ha sido protegido durante mucho tiempo; es un juez muy cuestionado por decisiones asumidas en casos muy delicados, como el relacionado con la liberación de un acusado de agresión sexual a un menor de edad, a quien le dio libertad.

Sin embargo, en cuanto a lo que podía contener las 32 maletas, opinó que, desde su experiencia, podía garantizar que no se trata de droga ni de armas, porque no convenía trasladar armas en ese avión de esa calidad; además, en los Estados Unidos hay esa regulación.