viernes 27 de febrero de 2026

Caminando

¿Calidad educativa?

Subsanar esto será dar un gran salto en la calidad educativa que se quiere lograr. Ojalá ocurra para acabar con una improvisación escandalosa en esta area, en la que docentes, que escasamente balbucean un “YES”, están dictando la materia.

El Gobierno, mediante su Ministerio de Educación, promete abrogar la Ley Siñani – Pérez e implantar una nueva Ley Educativa. Ojalá lo haga y sea pronto.

Mientras tanto, la Ministra, que no parece muy ubicada, repite en cada entrevista aquello de cumplir los 200 dias hábiles a rajatabla, por lo que en la normativa 001/26 se prohiben varias actividades colaterales al trabajo escolar ¿Funcionará esto? Por el momento, los 200 días hábiles al parecer serán 199 nomás, pues el viernes 20 de febrero muchos establecimientos, a lo largo y ancho de la patria, de motu proprio, decidieron la suspensión total o parcial de labores el tal día, previo al sábado de carnaval ¿Qué pasara más adelante con agasajos, ensayos, reuniones, festivales, etc.?

A la par de querer cumplir el calendario completo, se habla también con insistencia sobre la Calidad Educativa. Sobre esta temática hay mucha tela que cortar, pero mencionemos algunas cosas, quizas irrelevantes, pero importantes en la sumatoria final. El cumplir los 200 días, seguramente incidirá en mejorar la calidad de educación. Algo más de tiempo y organización consolidarán la memoria a largo plazo, para lograr mejor retención y desempeño.

La calidad está inmersa en muchos aspectos. Por espacio y premura en esta columna, veamos un par.

Improvisación

En algún artículo anterior mencionaba a maestros de asignaturas X, dictando asignaturas Y. Maestras, de primaria enseñando química o inglés en la secundaria; maestros de lenguaje dictando filosofía o psicología en secundaria. Improvisación total. Desmedro total para la calidad educativa.

¿Cuántos de estos casos habrá en todo el país? El origen está en décadas atrás, cuando no había maestras y maestros para algunas asignaturas en algunos distritos. Han pasado los años. Muchas Normales han abierto cursos de diferentes áreas. Ya existen los maestros, incluso hay alguna saturación en alguna materia.

Pero, cuando las autoridades jerárquicas (distritales o departamentales) deberían, de oficio, reordenar la pertinencia académica, no lo hacen, dejando la tarea a directores de unidades educativas, que tampoco se animan a hacerlo por lo burocrático, además de falta de apoyo de los técnicos.

Lengua extranjera

El Presidente, antes de asumir, señalaba la necesidad del aprendizaje del inglés, indicando que se lo haria desde la primaria, se supone que en la presente gestión 2026. Pero no ha pasado nada. Acaso un 98 a 99 por ciento de escuelas primarias fiscales no enseñan el Inglés (debe haber honrosas excepciones de iniciativa propia). En contrapartida, acaso el 100 por ciento de escuelas particulares enseñan Inglés desde kinder, inclusive. Y lo hacen desde décadas atrás, no es de reciente data.

Subsanar esto será dar un gran salto en la calidad educativa que se quiere lograr. Ojalá ocurra para acabar con una improvisación escandalosa en esta area, en la que docentes, que escasamente balbucean un “YES”, están dictando la materia.

La yapita

Las suplencias por maternidad, digamos que tienen que ver con la calidad educativa, pues se obliga a las gestantes a conseguir maestras o maestros con pertinencia académica y, por ende, normalistas. Ahora bien, el pago por la suplencia, que lo realiza el Ministerio, debería respetar el salario básico y categoría del Suplente, pero el MINEDU no regula esto, dejando la negociación entre maestras.

Y lo peor. Un suplente cumple  la labor durante tres o cuatro meses. No recibe el pago mensualmente. Se supone que debería recibir los 3 o 4 meses en un solo desembolso, pero tampoco ocurre. Escandalosamente, lei en redes sociales que muchos suplentes llevan hasta CUATRO años sin poder cobrar el trabajo que realizaron ¿Error de quiénes? ¿MINEDU? ¿Ministerio de Hacienda?

Creo que lo anterior es el mejor ejemplo del “Estado tranca” que mencionaba don Rodrigo Paz, ¿Cambiaremos? Creo, honestamente, que no. Seguiremos siendo el País del Desastre.

* La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360

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