jueves 19 de marzo de 2026

Perfil

La mala hora de la familia Arce Mosqueira; Marcelo pasó de “dueño y señor” de YPFB a una celda policial

El expresidente Luis Arce se encuentra en la cárcel y su hijo menor, Rafael, está prófugo y con trámite de búsqueda en Interpol. Su hija, Camila, también es procesada.
Otros tiempos. El expresidente Luis Arce y sus tres hijos. Foto: RRSS
Otros tiempos. El expresidente Luis Arce y sus tres hijos. Foto: RRSS

La familia Arce Mosqueira vive sus peores momentos después de haber disfrutado de los privilegios del poder en los gobiernos del MAS. Marcelo Arce Mosqueira, hijo mayor del expresidente Luis Arce, fue capturado y ahora se encuentra en una celda policial, solo y lejos de esos días de vuelos en aviones de lujo, poder y de sentirse “el dueño y señor” de la firma estatal YPFB.

Un operativo policial “secreto” puso fin a su búsqueda con su captura en el residencial barrio cruceño de Equipetrol, la tarde del miércoles 18. En su domicilio tenía en efectivo $us 16.500 y Bs 40.000, además de vehículos de alta gama, lo que muestra el nivel de vida de uno de los tres hijos de un docente universitario que llegó a ser ministro de Estado y presidente de Bolivia.

Viajaba en avión privado y bebía champán, según una de sus pocas fotografías que circulan en las redes sociales. Era reservado, pero se relacionaba con altos círculos del poder boliviano y de firmas interesadas en negocios de hidrocarburos y del litio en Bolivia, sobre todo en el gobierno de su padre, entre 2020 y 2025.

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Luis Arce fue ministro de Economía y hombre de confianza del expresidente Evo Morales entre 2006 y 2017, cuando renunció para tratarse un cáncer que lo afectaba y que logró superar. Volvió al poder en 2020, después de ganar las elecciones a la Presidencia, y terminó su mandato el 8 de noviembre de 2025. Estuvo 17 años en el Estado.

Uno de los primeros que indagó sobre la familia de Arce fue el exdiputado evista Héctor Arce, quien denunció que Marcelo Arce Mosqueira intermediaba entre el Estado y empresas que se disputaban la explotación del litio, sin tener ninguna relación laboral con el Estado, en medio de las sombras y amparado en el poder de su padre.

Nació el 24 de agosto de 1992 y, a sus 33 años, se encuentra envuelto en una denuncia por legitimación de ganancias ilícitas, enriquecimiento ilícito y posible daño económico al Estado. Su vasto patrimonio no condice con su edad e ingresos, por lo menos los legítimos.

Según el viceministro de Transparencia, Seguridad Jurídica y Derechos Humanos, Yamil García, al hijo mayor del expresidente Arce se lo vincula con la propiedad de 18 bienes inmuebles y 20 vehículos, un patrimonio que ahora es sometido a una investigación para determinar cómo fue adquirido.

Encargado de almacenes

Si bien empezó como encargado de almacenes en YPFB, su meteórico ascenso y la construcción de sus redes de poder se dieron cuando volvió de Italia, donde estudió una maestría gracias a una beca financiada por el Gobierno. Su salida para estudiar estuvo precedida por una denuncia activada por el extinto presidente de YPFB, Carlos Villegas, debido a la pérdida de activos materiales de la empresa.

Cuando volvió con el título de Máster en Plantas y Proyectos Industriales ya tenía un cargo asegurado en YPFB, porque quienes se beneficiaban con las becas del Gobierno estaban obligados a devolver lo invertido trabajando para el Estado.

Su poder era un secreto a voces; incluso estaba por encima del ahora prófugo y expresidente de YPFB, Armin Dorgathen, uno de los principales acusados por millonarios negociados con la firma Botrading, encargada de la compra y venta de combustibles.

De la red que construyó el hijo mayor del expresidente Arce no se salvó ni el empresario millonario Marcelo Claure.

“Hay quienes creen que pueden manejar las cosas desde la sombra, con presión y amenazas a través de terceros. A mí también me tocó vivirlo. Pero el tiempo pone todo en su lugar. El poder no es eterno… y los sistemas que se sostienen en el miedo y la presión siempre terminan cayendo”, reveló en un post en su cuenta de X.

“Corrupto múltiple” y “amo y señor” de YPFB fue llamado por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, cuando fue consultado en la red Unitel sobre los hechos en los que está involucrado.

“Está involucrado en muchos hechos; este era un corrupto múltiple, pero era el amo y señor de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. Nada pasaba sin su visto bueno y el de su cómplice, el señor Dorgathen, que está prófugo y seguramente ya lo vamos a traer en un tiempo más”, aseguró.

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Ahora se encuentra recluido en una celda policial a la espera de su audiencia cautelar, que definirá si se defiende en libertad o desde la cárcel. Junto con él fueron detenidas cuatro personas, que también enfrentarán a la justicia.

No es el único de la familia Arce Mosqueira en problemas legales y en su mala hora. Su hermano menor, Rafael, también es buscado y se solicitó un sello rojo a Interpol para ubicarlo, detenerlo y ponerlo ante la justicia boliviana.

El hijo menor es investigado por los delitos de enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado y otros ilícitos vinculados al origen de los recursos utilizados para la compra del predio “Adán y Eva”, ubicado en el departamento de Santa Cruz.

Además, tiene abierto otro proceso por la compra de un penthouse y vehículos de alta gama en la ciudad de La Paz. Cuenta con otros siete bienes inmuebles en Santa Cruz, con un valor que no guardaría relación con sus ingresos económicos declarados.

Su hermana, Camila, también está involucrada en préstamos millonarios para la compra del predio de 2.000 hectáreas en Santa Cruz.

Camila, Rafael, Marcelo y el expresidente (encarcelado por el caso ex-Fondo Indígena) están incluidos en la denuncia por la que ahora está detenido Marcelo Arce Mosqueira.

Solo la madre y expareja de Arce, Lourdes Durán (exalta funcionaria del Banco Unión), está, por el momento, fuera de los procesos que tienen al resto de su familia en sus peores momentos, después de haber disfrutado del poder.