sábado 12 de septiembre de 2026

Drogas

Gobierno reivindica nueva política antidroga mientras Del Castillo cuestiona sus resultados

El Ministerio de Gobierno asegura que Bolivia pasó de un modelo centrado en las incautaciones a una estrategia dirigida a afectar las estructuras económicas y logísticas del crimen organizado. Eduardo Del Castillo, en contraste, exige datos y sostiene que la actual administración no muestra resultados comparables con los de su gestión.
Imagen de archivo de un operativo antidroga.
Imagen de archivo de un operativo antidroga.
sábado 12 de septiembre de 2026

El Gobierno de Rodrigo Paz salió a defender su política de lucha contra el narcotráfico y aseguró que Bolivia está aplicando una estrategia destinada a desarticular las estructuras económicas, financieras, logísticas y territoriales de las organizaciones criminales, en medio de cuestionamientos del exministro de Gobierno Eduardo Del Castillo, quien calificó de insuficientes los resultados de la actual administración.

A través de un comunicado difundido el viernes, el Ministerio de Gobierno destacó los resultados de la lucha antidroga y presentó la Política Antidroga 2026–2030 como el nuevo marco de acción estatal frente al narcotráfico y el crimen organizado transnacional.

La estrategia fue aprobada el 4 de septiembre por el Consejo de Política Integral para la Eliminación del Tráfico Ilícito de Sustancias Controladas, Coca Excedentaria y Prevención del Consumo de Drogas (CPI) y contempla nueve ejes, entre ellos la desarticulación de organizaciones criminales transnacionales, interdicción estratégica, inteligencia financiera, control de precursores, control responsable de cultivos de coca, desarrollo integral, prevención y rehabilitación, fortalecimiento institucional y cooperación internacional.

El Gobierno pone énfasis en el golpe económico

Según el Ministerio de Gobierno, las operaciones ejecutadas permitieron expulsar de Bolivia a 17 personas consideradas blancos de alto valor vinculados al Primer Comando Capital (PCC) y Comando Vermelho, dos organizaciones criminales brasileñas.

El informe oficial también señala el secuestro de 394 toneladas de drogas entre cocaína y marihuana, además de la incautación de más de 80 avionetas, 420 inmuebles y 672 vehículos. A ello suma la destrucción de 14 pistas clandestinas.

El Gobierno sostiene que estas acciones permitieron afectar en aproximadamente 100 millones de dólares la economía del narcotráfico, como parte de una estrategia que pretende ir más allá del decomiso de sustancias y atacar los recursos que permiten operar a las organizaciones criminales.

El planteamiento coincide con el discurso que el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, viene sosteniendo desde la presentación de la nueva política: que la lucha contra el narcotráfico no puede limitarse a las incautaciones, sino que debe incorporar inteligencia, seguimiento financiero, control de precursores y cooperación internacional.

 

La Cancillería también respaldó este enfoque y señaló que la política busca articular reducción de la oferta y la demanda, inteligencia financiera, tecnología, desarrollo integral, prevención y cooperación internacional.

Del Castillo exige comparar resultados

Las cifras del Gobierno fueron difundidas un día después de que Eduardo Del Castillo cuestionara públicamente la política antidroga de la administración de Paz.

El exministro exigió que el Ejecutivo presente datos sobre las incautaciones de cocaína y los resultados de los operativos y pidió compararlos con los registrados durante su gestión al frente del Ministerio de Gobierno.

“Dicen que están luchando contra el narcotráfico. Muéstrenos datos. Comparen los datos con mi gestión”, afirmó.

El exministro también cuestionó la situación institucional del área antidroga y afirmó que durante un periodo prolongado no hubo un viceministro designado específicamente para esa materia. A ello sumó críticas por la disponibilidad de medios aéreos para las tareas de interdicción.

Del Castillo sostuvo, además, que durante su gestión se obtuvieron mejores resultados y aseguró que Bolivia redujo su participación en la producción mundial de hoja de coca del 20% al 8%.

El Ministerio de Gobierno difundió, además, un cuadro con los datos obtenidos en la lucha antidroga: