No se aplica la Ley del Libro
CDLLP: La FIL 2024 romperá récords y demanda más apoyo del Gobierno
La 28 Feria Internacional del Libro de La Paz (FIL) abrirá sus puertas el miércoles, pese a la falta de ayuda de las instituciones estatales y la crisis que golpea al país. David Pérez, presidente de la Cámara Departamental del Libro de La Paz (CDLLP), y Fernando Barrientos, director de Ferias de la CDLLP, aseguraron que este año se romperán muchos récords, ya que la agenda de actividades está formada por más de 500 eventos, divididos en 10 secciones.
Los responsables destacaron que este año el enfoque del evento se centra en la biodiversidad, y la producción para niños y jóvenes.
¿Con cuánto tiempo de anticipación se trabajó en esta versión?
David Pérez (DP). Al inicio del año pasado se comenzó a ver los temas más importantes, entre ellos definir cuál sería la institución (Fundación Simón I. Patiño) y el país invitado (Brasil). Esto representa procesos de organización muy largos, especialmente en el caso de la nación.
Tenemos que contactar con las embajadas, pero ellas solas no pueden tomar la decisión. Es que la inversión para su participación es muy alta, pese a que no les cobramos el alquiler, ya que tienen que preparar el stand, organizar la llegada de sus invitados y programar sus eventos.
Por eso, normalmente, la solicitud pasa de la embajada a la Cancillería, de ahí a su equivalente al Ministerio de Culturas y, a veces -incluso- a otra Cámara del Libro. Pueden pasar más de tres meses hasta que puedan confirmar su participación.
Entonces se puede decir que ya se está trabajando para la feria 2025.
DP. Exactamente. Es muy posible que al finalizar la feria, el 11 de agosto, podamos anunciar cuál será la institución invitada, que ya está confirmada, y cuál será el país invitado para la siguiente gestión.
¿Por qué crear el concepto de las 10 secciones?
Fernando Barrientos (FB). El programa de La Paz es gigante y, estoy seguro, que este año va a romper récords. Para esta versión, Brasil está trayendo muchas personas y cosas, incluyendo cuatro bandas de música. Hemos decidido crear este tipo de bloques para organizar mejor la agenda. Por ejemplo, este año tendremos seis salas, a diferencia de las cuatro del año pasado. Esto nos sirve para cubrir, de mejor manera , la oferta que tenemos.
Nuestra relación con el Estado, en todos sus niveles, es muy distante.
Fernando Barrientos
¿Las limitantes del campo ferial causan problemas?
FB. Sí, por eso decidimos invertir en las salas temporales. Si te acuerdas, antes los espacios de presentación se encontraban en la parte alta de las torres del campo ferial. Eso hacía que mucha gente desistiera de asistir a los eventos. En otros casos se perdían y no los encontraban.
Por eso invertimos buena plata para acondicionar esas estructuras, para crear esas nuevas salas. Ahora estarán en las plantas altas de los pabellones Rojo y Amarillo.
También tendremos una sala pequeña y un domo grande en la plaza Akapana, al aire libre, donde se realizarán las presentaciones de los grupos musicales.
Este año se enfatizó en el programa infantil. ¿Es una forma de compensar por qué la Feria del Libro Infantil no continuó?
DP. La Feria del Libro Infantil fue un proyecto interesante con el que se hicieron varios intentos, pero nunca resultaron. Se la organizaba en abril, alrededor del Día del Niño Boliviano (12 de abril), pero, por alguna razón, no funcionó.
Pese a eso, los niños siempre fueron muy importantes para la Cámara. Es por eso que, por ejemplo, no se cobran los boletos de las visitas de los colegios, algo que es una constante.
Quisiéramos que en los próximos años podamos agrandar la oferta para el público infantil, como hace Santa Cruz con su pabellón especial. Pero ellos tienen la ventaja de que tienen la solidaridad de la Alcaldía y la Gobernación, algo que no tenemos nosotros.
Por lo menos el Gobierno debería ayudarnos en algo, como un descuento real en el alquiler del campo ferial, en vez de la rebaja nominal que nos dan. Solo el alquiler del espacio tiene un costo equivalente a 100 mil dólares.
En cambio, la Cámara de Santa Cruz paga menos, pese a que la Fexpo es una institución privada.
¿No cuentan con socios del Gobierno?
FB. No, para nada. Menos mal que la nueva ministra de Culturas, Esperanza Guevara, es mucho más abierta que la anterior (Sabina Orellana Cruz) y ordenó a su personal colaborar con nosotros.
Pero, más allá de eso, nuestra relación con el Estado, en todos sus niveles, y sus instancias, es muy distante. Hasta el 2019 podíamos contar con apoyo para facilitar el ir a ferias internacionales y otros. Pero a partir de ese año eso ya no existe y hay temas pendientes.
El primero es la Ley del Libro. Ya se cumplieron 11 años de su promulgación y sigue sin ser ejecutada. Hay un fondo de fomento a la lectura y otras cosas en el reglamento que no se aplican.
Lo único que está vigente es la exención impositiva, que no es suficiente, y no se cumple como dice la ley. Esperamos 11 años a que al Gobierno le dé la buena voluntad de aplicarla.
Otra diferencia, muy importante, es que desde 2020 no se convocó a los premios literarios, lo que es un perjuicio para los escritores.
Hasta el momento no hay una explicación de por qué se cancelaron estos incentivos tan importantes.