2025-02-10

La Tribuna

Que la exportación de jugadores siga en aumento

No es novedad que un trabajo planificado en el fútbol da buena cosecha. Eso deberían aplicar los otros clubes de la División Profesional y también las asociaciones de aplicar y fomentar más la actividad de las divisiones menores. Si no salen jugadores al exterior al menos los clubes tendrán una cantera sólida.

La venta del 80% de los derechos federativos del Sub-20 Diego Arroyo al Shakhtar Dontesk de Ucrania por parte de Bolívar en un millón de dólares, es una noticia que causa alegría al país futbolero, más tomando en cuenta que la exportación de jugadores es mínima.

Con apenas tres cotejos en primera división y un gol en el Clausura de 2024, Arroyo empezó a mostrar sus virtudes técnicas que las ratificó en el Sudamericano Sub-20 en Venezuela, donde la Verde quedó en el camino en primera fase. Shakhtar apostó y le hizo un contrato profesional de tres años. Es la transferencia más cara del balompié nacional para un jugador de esa categoría.

La operación también beneficia con 30% a la Academia Tahuichi Aguilera, en la que se formó el futbolista. Bolívar, por su parte, tendrá el 20% de futuras ventas.

No es novedad que un trabajo planificado en el fútbol da buena cosecha. Eso deberían aplicar los otros clubes de la División Profesional y también las asociaciones de aplicar y fomentar más la actividad de las divisiones menores. Si no salen jugadores al exterior al menos los clubes tendrán una cantera sólida.

Hace rato que Bolivia solo mostraba intenciones de fomentar el fútbol de menores, pero en la práctica se hacía muy poco.

Iniciativas como las academias de Bolívar, la labor de la Dirección de Desarrollo de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) son para destacar, pero lo hecho hasta el momento es insuficiente. La dirigencia tiene la misión de invertir más para contar con una mayor cantidad de legionarios en el mediano y largo plazo.

La buena noticia abarca también a futbolistas mayores. En un recuento de Sports 360 se informa en  esta edición que 16 jugadores fueron transferidos de clubes bolivianos al exterior desde enero de 2023 hasta esta semana de febrero.

Sus actuaciones en la Selección y en sus clubes fueron determinantes para buscar un mejor destino.  Algunos fueron para elevar su nivel, casos de Guillermo Viscarra en Alianza Lima de Perú o Gabriel Villamil, quien está hace un año en Liga de Quito; ya se coronó campeón ecuatoriano y hace unos días ganó la Supercopa.

Para otros el desafío es  mostrarse y dar saltos más grandes. Ojalá haya más salidas y que tarden mucho en volver.

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