Gobernadores con pies de barro: la crisis de legitimidad que sacude las regiones
Los resultados de la primera vuelta en las elecciones subnacionales de 2026 dejan una fotografía manchada: quienes ganaron lo hicieron con niveles de respaldo tan bajos que su capacidad de gobernar queda en entredicho desde el día cero.
En los primeros lugares figuran los tres candidatos que evitaron el balotaje.
Sí, superaron la barrera del 40% de votos válidos y aventajaron por más de diez puntos a sus perseguidores, pero ninguno alcanzó la mayoría absoluta (50%+1 de los sufragios). La legitimidad de salida de estos ganadores es, al menos, un poco más alta:
- Pando: Gabriela De Paiva (Libre) – 36,1% de legitimidad (sobre total de emitidos)
- Cochabamba: Leonardo Loza (A-UPP) – 34,8%
- Potosí: René Joaquino (Alianza Social) – 33,0%
Lo insólito llegó después. Luis Revilla, candidato aliado del Gobierno, fue declarado gobernador electo de La Paz en medio de un escándalo: el partido Nueva Generación Patriótica (NGP) retiró unilateralmente a su propio postulante, René Yahuasi, dejando vía libre a Revilla.
El resultado: un gobernador con apenas 15,3% de legitimidad, una anomalía comparable con la elección del expresidente Jaime Paz Zamora, que en 1989 terminó tercero y aún así llegó a Palacio. ¿Puede un mandato regional sostenerse con un respaldo tan diminuto? La respuesta la darán los mecanismos legales, la presión social y eventuales movilizaciones.
Mientras tanto, en Beni, Tarija, Chuquisaca, Oruro y Santa Cruz la pelota pasa a la segunda vuelta. Allí, los ganadores parciales parten con ventaja, pero deberán conquistar legitimidad en el balotaje, el mecanismo por excelencia para otorgar legitimidad.
Los balotajes más reñidos serán Santa Cruz y Chuquisaca, donde las diferencias entre primero y segundo son inferiores a 2 y 1 punto porcentual, respectivamente. Juan Pablo Velasco (Libre) y Otto Ritter (SCT) tienen la ardua tarea de conquistar el voto de quienes apoyaron al actual gobernador cruceño, Luis Fernando Camacho, el gran perdedor de estas subnacionales. En Chuquisaca, Luis Ayllón (AGN) y Franz García (Patria Unidos) se jugarán cada voto.
En Oruro, Edgar Sánchez (Jach'a) aventaja al oficialista Óscar Chambi (Patria Unidos). En Beni, el oficialista Jesús Egüez (Patria Unidos) se mide contra Hugo Vargas (MNR). En Tarija, Adrián Oliva (Patria Unidos) enfrentará a María René Soruco (CDC).
La pregunta de fondo no es quién gana, sino con cuánta autoridad y representatividad real podrá hacer gestión. Porque cuando la legitimidad arranca tan baja, gobernar se convierte en un acto de equilibrista.
Tabla adjunta de referencia