Visión
Paz asegura que libra “la batalla de todas las batallas” y perfila una estrategia de diálogo y “acción humanitaria” militar-policial
Luego de posesionar a Ernesto Justiniano como nuevo ministro de Defensa, el presidente Rodrigo Paz aseguró que su Gobierno enfrenta “la batalla de todas las batallas” y, en ese marco, reveló una estrategia que, al momento, logró contactos con campesinos y mujeres Bartolina Sisa movilizados, mientras perfila una “acción humanitaria” militar-policial frente a los bloqueos con la reglamentación del estado de excepción.
Además, el jefe de Estado anunció que realizará más cambios dentro de su gabinete de colaboradores bajo una línea de mayor inclusión social, como resultado del proceso de diálogo en el que está empeñado. “Serán cambios en un proceso de inclusión. Hemos atendido a que, en ciertas áreas y sectores del manejo del Gobierno, haya inclusión; por eso esperamos los resultados de los diálogos”, manifestó.
Vestido con uniforme de campaña —un aspecto poco usual para este tipo de actos oficiales—, el alto mando militar participó en la posesión de Justiniano como ministro de Defensa en el Palacio Quemado. La nueva autoridad sustituye a Marcelo Salinas, de quien la noche del martes se conoció su dimisión irrevocable por razones que aún se mantienen en reserva.
Paz se tomó varios minutos para describir el escenario de conflictividad que golpea a gran parte de Bolivia tras 34 días de una extrema medida de presión que exige su dimisión; sin embargo, también identificó a dirigentes del Chapare y del entorno del expresidente Evo Morales que llegaron a El Alto con el objetivo manifiesto de alentar y mantener las violentas protestas.
Dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB), campesinos, maestros rurales y grupos afines a Morales protagonizan los bloqueos que mantienen a regiones y ciudades enteras aisladas, desprovistas de vías de aprovisionamiento de alimentos, combustibles e insumos médicos, siendo La Paz y El Alto las urbes más golpeadas por el cerco.
“Esta es la batalla de todas las batallas. Esto es: o transformamos la patria hacia un destino institucionalizado, sin corrupción, con el narcotráfico acorralado en las cárceles y lo ilícito tras las rejas, o vuelve un pasado donde todo vale. Si queremos ordenar la patria, el futuro es hoy y tenemos que ganar esta batalla”, aseguró el presidente.
En su discurso, el mandatario perfiló una estrategia que insiste en la resolución del conflicto por la vía del diálogo, pero que también contempla una próxima “acción humanitaria” ante los bloqueos. Esta medida será habilitada mediante la aprobación de un proyecto de ley enviado al Legislativo para reglamentar los estados de excepción con "carácter humanitario" y respaldar las acciones militares y policiales.
Sin dar mayores detalles, reveló que existieron los primeros contactos con la dirigencia de los campesinos Túpac Katari y de la Confederación de Mujeres 'Bartolina Sisa', dos de los sectores que materializan el bloqueo no solo en El Alto, sino también en las rutas hacia Oruro, Copacabana y Desaguadero.
“Enviaron una serie de solicitudes para ser respondidas. Hemos dado respuesta inmediata y los hemos convocado para tener un diálogo franco y abierto; ya depende de ellos la prontitud de poder asistir a ese encuentro con el presidente y los ministros”, explicó respecto a este acercamiento que, de concretarse con resultados, desmovilizaría a gran parte de los bloqueadores.
Sin embargo, Paz instó de manera urgente a abrir corredores humanitarios para mitigar la difícil situación de desabastecimiento de medicamentos, alimentos y combustibles que asfixia a la población.
Paralelamente, el Ejecutivo trabajó en un proyecto de ley para reglamentar los estados de excepción, luego de haber sido abrogada la normativa previa que regulaba y ponía “candados” a este recurso constitucional frente a situaciones de alta conflictividad. La iniciativa legal fue remitida a la Asamblea Legislativa para su inmediato tratamiento y aprobación, bajo un enfoque de “acción humanitaria”.
“No vamos a dudar en aplicar el programa de acción humanitaria junto a la Policía Nacional y nuestras Fuerzas Armadas. La ciudad de El Alto y la ciudad de La Paz están clamando, no por violencia, sino por diálogo y respuestas ante esto”, insistió el mandatario.