Caminando
¿ Turismo deportivo ?
Los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe se llevarán a cabo los próximos días en Argentina. Nuestra delegación va en número reducido, especialmente en el deporte base, el Atletismo.
Si en principio el número de atletas era aceptable, fue reducido drásticamente a menos del 50 por ciento y ahí surgió la protesta de Bruno Rojas, el velocista olímpico que denunciaba, además, cobros entre 450 a 850 dolares para aquellos deportistas que quisieran sumarse a la delegación. ¿Por qué ?, pues porque el viceministerios afirmaba no tener dinero.
Bueno pues, lo anterior ya es algo recurrente en el país y ningún gobierno parece capaz de solucionar esta cuestión del apoyo a los deportistas. Se hicieron intentos válidos como aquello de los “Tunkas” para apoyar a deportistas considerados, entre nosotros, de élite. Funcionó medianamente, pues había retrasos en los desembolsos y, no siempre, llegaba a todos los que lo merecían. En algunos casos parecían primar aspectos políticos o afinidades familiares de deportistas con dirigentes, etc.
¿Turismo?
Algo que molestó a varios deportistas fue aquello del “turismo deportivo”,como lo mencionaba, desafortunadamente, el viceministro.
¿Será posible hacer turismo? En el estricto sentido de la palabra, claro que no, pues, dados los limitados presupuestos asignados y la limitada economía de los deportistas, no es posible. Luego de una competencia, se gane o se pierda, el retorno es inmediato.
Acaso la excepción sea el fútbol profesional que se mueve con apoyo privado. Cuando un equipo viaja al exterior, luego de un encuentro puede quedarse uno o dos días más, ya que tienen contratados vuelos charter. A veces, jugadores se quedan más días y retornan por su cuenta. Es que tienen dinero, producto de buenos sueldos.
En las restantes disciplinas deportivas, esto no ocurre, pues los atletas son de modestos recursos, y si algunos padres invierten montos, es con mucho esfuerzo.
Ejemplo
Explorando por Youtube, encuentro un Campeonato Mundial de Marcha Atlética U-20 en Tampere, Finlandia el 2018. Alli, nuestra marchista Mayra Karen Quispe compitiendo entre marchistas, hoy en dia consagradas como la mexicana Alegna Gonzales, la ecuatoriana Glenda Morejón,la portuguesa Rachelle De orbetta, la peruana Mary Luz Andia, entre otras.
Han transcurrido 8 años y las mencionadas siguen vigentes, incluso muy vigentes como la mexicana Alegna Gonzales que se alista a colgarse el oro en Los Angeles 2028. Nuestra marchista todavía compitió hasta 2023 – 24 en algún Bolivariano y en competencias domésticas, pero tuvo que hacer un parentesis por situaciones de estudio (en tres años será profesora de Educación Física), por cuestiones económicas y por falta de mayor y decidido apoyo del estado y de empresas privadas.
Mientras otros países siguen apoyando a sus marchistas, en los años de mayor madurez deportiva, en Bolivia el apoyo inicial va diluyendose hasta frustrar a las deportistas.
Karen Quispe tuvo oportunidad de entrenar en Perú y pudo notar allí mayor apoyo al atletismo. Por ejemplo, las universidades apoyan con clases virtuales a distancia a deportistas de élite, asi mismo allí tienen centros de alto rendimiento donde los talentosos pueden vivir y dedicarse de lleno al entrenamiento, algo que nosotros desconocemos. Mayra Karen cree que para ser de élite se necesita bastante tiempo y lo económico es vital para compra de suplementos dieteticos, zapatillas, ropa deportiva, atención medica, etc.etc.
Las becas deportivas tendrían que incrementarse. ¿No hay dinero?. Sin duda,debe haberlo. Constantemente escuchamos noticias relativas al dinero, aunque en su lado oscuro (corrupción, negociados, gastos insulsos, sueldos escandalosos, etc.). Últimamente se halló en casa de alguien dinero en cajas, y se dice también que alguien estaría recibiendo 6 millones diarios por venta de combustible (quiera Dios que no sea cierto).
Los ministros y diputados tienen que ordenar y administrar bien la economía. Mientras los deportistas disciplinadamente y con esfuerzo incrementan sus talentos, los políticos,bien gracias, “gordos, fofos y hechos un asco”, como les decia el atleta y gran entrenador sueco Gosta Holmer el siglo pasado.