martes 24 de febrero de 2026

Rechazan el PGE 2025

Sectores productivos cruceños se declaran en emergencia "por la seguridad alimentaria y la estabilidad económica"

Cuestionan la suspensión de las exportaciones de aceite, la intervención “abusiva” a ingenios azucareros y de arroz, exigen corregir el descalabro económico.
Personas muestran arroz (imagen referencial). Foto: ABI
Personas muestran arroz (imagen referencial). Foto: ABI
lunes 09 de diciembre de 2024

Los sectores productivos de Santa Cruz se declararon este lunes en emergencia, en rechazo del Presupuesto General del Estado (PGE), hasta que no se implementen medidas para solucionar “el descalabro” económico. Califican el proyecto de ley  como restrictivo y que ponen en riesgo la estabilidad económica, la seguridad alimentaria y la generación de divisas en Bolivia.

Los representantes de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios (Cainco), de la Cámara de Exportadores (Cadex) y del sector producto en Santa Cruz, emitieron este lunes un pronunciamiento.

“Las instituciones representativas de la cadena alimentaria y productiva del país, expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo al proyecto del Presupuesto General del Estado 2025 porque atenta gravemente a la estabilidad macroeconómica, la seguridad alimentaria y jurídica de todos los bolivianos”, se lee en comunicado oficial de la CAO.

Entre las demandas está la solución definitiva al desabastecimiento de diésel, levantar las restricciones a la exportación de aceite, implementar medidas efectivas de lucha contra el contrabando, además de parar con las intervenciones a ingenios azucareros y de arroz.

Los productos cruceños expresaron su preocupación por “las acciones que ha tomado arbitrariamente el Gobierno de suspender unilateralmente las exportaciones de aceite y la intervención abusiva de los ingenios arroceros”.

“Rechazamos de manera contundente estas acciones porque van en detrimento del sector, la población y de la obtención de dólares. La represión y las restricciones económicas no garantizan el abastecimiento de alimentos. Al contrario, obstaculizan la producción, desaceleran la economía y ponen en riesgo el acceso a productos básicos”, expresaron.