lunes 23 de febrero de 2026

Anapo

Productores alertan que la escasez de combustibles pone en riesgo la siembra más importante del país

El presidente de la entidad, Abraham Nogales, advirtió que esta situación crítica pone en riesgo la producción de 350 mil hectáreas de soya ya sembradas en el Norte Integrado, cuya cosecha debe comenzar en octubre y que representa una inversión de 300 millones de dólares.
Los productores estiman producir cerca de 1,5 millones de ha. de soya, sorgo, maíz, entre otras. Foto: Archivo
Los productores estiman producir cerca de 1,5 millones de ha. de soya, sorgo, maíz, entre otras. Foto: Archivo

La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) expresó su preocupación por la incertidumbre en el abastecimiento de combustibles, que está afectando gravemente al sector agrícola. La organización advirtió que, de persistir el desabastecimiento de carburantes, "está en riesgo la siembra más importante del país".

El presidente de Anapo, Abraham Nogales, alertó que esta situación crítica amenaza la producción de 350 mil hectáreas de soya ya sembradas en el norte integrado, cuya cosecha debe comenzar en octubre y que representa una inversión de 300 millones de dólares.

Asimismo, señaló que el problema está impactando el inicio de las labores agrícolas de preparación de suelos para la campaña de verano 2025-2026, considerada la más importante del país. En esta campaña se proyecta sembrar 1,5 millones de hectáreas con cultivos de soya, maíz y sorgo, con una inversión estimada de 1.000 millones de dólares.

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El dirigente de Anapo explicó que el problema de incertidumbre en la provisión de diésel se arrastra desde noviembre de 2024, cuando comenzó a escasear el carburante provisto por YPFB a los productores que compran de forma directa y retiran desde la Refinería de Palmasola. La distribución ha sido irregular desde principios de este año y se ha agravado desde mediados de agosto hasta la fecha.

“La incertidumbre en la provisión de diésel abrió espacio para que se masifiquen el agio, la especulación y la reventa de combustible a través del llamado mercado negro”, advirtió Nogales. Señaló que hay personas que no son productores, pero acceden a tarjetas de control para comprar hasta mil litros de diésel y luego revenderlo a precios que pueden alcanzar los 11 bolivianos por litro.

Según el dirigente, todas las zonas productivas del departamento están expuestas a esta actividad ilícita, debido a que la asignación de las tarjetas de control no ha sido entregada exclusivamente a los productores, como establece la normativa vigente.