Editorial 06-10-2024
La oposición sin norte
La primera vuelta de las elecciones generales en Bolivia está prevista para el domingo 17 de agosto de 2025, lo que significa que quedan 10 meses y 10 días para que los bolivianos decidan a quién respaldarán en las urnas. Y la fecha se acerca con oficialistas y opositores divididos, los primeros entre “evistas” y “arcistas” y los segundos en al menos media decena de facciones, ninguna con el peso suficiente para llegar a la silla presidencial por sí sola.
Muy particular el escenario político, porque resta ver si el oficialismo finalmente inscribirá uno o dos candidatos a la Presidencia. El primero sería Evo Morales, quien sin embargo está legalmente inhabilitado, según el Gobierno, los opositores y varios constitucionalistas; y el segundo Luis Arce Catacora, quien no tiene el control del partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS).
La unidad, en este caso, podría llegar mediante el impulso de una tercera candidatura, más ahora que las cabezas de las dos alas se encuentran duramente golpeadas; una, por la crisis económica que atraviesa el país y la otra, por el reciente escándalo de trata de menores. En política todo es posible y si el MIR y ADN pudieron cruzar ríos de sangre para dar nacimiento al Acuerdo Patriótico, “arcistas” y “evistas” podrían pasar charcos de aspiraciones personales para salvar su modelo de Estado.
En el caso de la oposición, la situación es más compleja porque la unidad enfrenta más trabas que las aspiraciones personales. Hay al menos media decena de frentes desde donde se quiere hacer frente al MAS y el único factor de unidad claro entre ellos es el rechazo al modelo actual y a quienes lo administran desde hace 18 años. No hay, al menos hasta hoy, un proyecto político, sigla, líder o modelo alternativo que unifique. Veamos.
Durante la semana, sostuvieron una reunión en el penal de Chonchocoro el líder de Creemos y gobernador electo de Santa Cruz, Fernando Camacho, y el expresidente Jorge Tuto Quiroga, que concluyó con un mensaje de necesidad de construcción de unidad.
“El proyecto de salvación nacional necesita a Santa Cruz y Santa Cruz eligió a Luis Fernando Camacho, que es un líder necesario para ese programa de rescate. Debemos comenzar a buscar la máxima unidad posible”, dijo Quiroga, quien no descartó una eventual postulación a la Presidencia. Habrá que recordar que, con anterioridad, Camacho también recibió la visita del empresario y fundador de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina.
Por su parte, el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, avanza en su propia apuesta política abriendo libros de firmas para lograr la personería jurídica para la alianza Autonomía Para Bolivia – Súmate. “Todavía no he anunciado una candidatura, pero estoy en ese trabajo”, deslizó y, a la vez, pidió que se retiren los líderes de la oposición sin opciones de victoria, insinuando que él sí está encaminado a esa meta.
Y mientras Chonchocoro se pinta como punto de construcción de una alianza y Reyes Villa alimenta su sentimiento de victoria, hace una semana líderes cívicos, políticos y representantes de diversos sectores sociales concluyeron en Trinidad su tercer encuentro en busca de la unidad y decidieron realizar “primarias ciudadanas” y apostar por una “unidad disputada” para avanzar en la elección de un candidato rumbo a 2025.
Por otro lado, hace un par de semanas ratificaron su alianza política los líderes de Demócratas, Rubén Costas, y de Somos Pueblo, el alcalde de La Paz, Iván Arias, quienes además anunciaron que tuvieron acercamientos con otros actores políticos, como expresidentes del Comité Cívico Pro Santa Cruz.
A estas cuatro corrientes habrá que ver qué es lo que ocurre con Comunidad Ciudadana y otros proyectos políticos como Cambio 25, de Vicente Cuéllar, o Al Bus, de Carlos Borth. En todo caso, a menos de un año de las elecciones, la oposición se muestra sin un norte claro, en un escenario que parece cada vez más favorable para un cambio.