Suman y siguen
A tres accidentes mortíferos con mucha cantidad de decesos, ocurridos en las últimas semanas, sumamos éste miércoles 12 de marzo, uno más.
Los desastres se iniciaron el 26 de enero cuando en una carretera de Potosí, un jovenzuelo de 24 años con licencia y categoría A, causó la muerte de 19 personas.
El 1 de marzo, dos buses de pasajeros colisionaron en cercanías de Uyuni con un saldo de 37 fallecidos. El chofer de uno de los buses dio positivo a la prueba de alcoholemia, aunque horas después murió.
El 3 de marzo, otro bus se embarrancó 800 metros en la ruta Oruro – Potosí, falleciendo 31 personas. Una vagoneta particular conducida por un joven de 21 años produjo el siniestro.
Y lo último: éste miércoles 12 de marzo se reporta otro accidente cerca al municipio de Ocurí, en la diagonal Jaime Mendoza Sucre – Potosí. El informe preliminar indica 13 fallecidos.
100 fallecidos, y sumando, quizás dos centenares de heridos, muchos de los cuáles sufrirán secuelas permanentes.
Definitivamente el 2025 (año del Bicentenario) se inicia trágicamente. ¿qué hacer? Los creyentes, seguramente, pediremos protección a la divinidad antes de nuestros próximos viajes. Pero ¿será suficiente? Quizás sea menester un aporte de nuestra parte también. Recordemos aquello de que “al que madruga Dios le ayuda”.
Es pues urgente y necesario que la ATT y los organismos de Tránsito en todo el territorio ejerzan el debido control sobre las empresas de autotransporte y sobre particulares que, también, provocan accidentes.
La desidia, la mala voluntad, la corrupción, el incumplimiento de deberes y la flojera de policías de Tránsito no nos llevarán a nada bueno.
PREGUNTAS y PREGUNTAS
¿Qué pasó con el jovenzuelo de 24 años con categoría “A”? Ya no se supo más del asunto. ¿está detenido?, ¿continúa trabajando?, ¿cómo le permitieron conducir con categoría A?, ¿quién se lo permitió? ¿cómo es que se entrega la vida de pasajeros a jovencitos, casi niños, sin experiencia?
Un bus ingresa a Santa Cruz, llegando de Sucre, con el chofer completamente ebrio. Los pasajeros afirman que llegó golpeando y derribando, seguramente, muchos árboles. ¿Quiénes controlan o revisan a los choferes? ¿hay personal designado para ello? ¿por qué no cumplen sus funciones?, ¿se suspendió al chofer? ¿se le quitó la licencia? o ¿ya está libre y tranquilo trabajando en su bus? ¿Por qué los poderosos sindicatos permiten el libre consumo de alcohol a sus choferes? Si Tránsito no puede controlarlos ¿podrán ellos autocontrolarse?
¿Por qué para choferes de transporte interdepartamental no hay sanciones radicales? Pero hay mayor severidad con conductores particulares de vehículos pequeños, eso sí.
¿Hay mucho poder en los sindicatos de transporte? ¿qué tratos tiene la policía con estos sindicatos? ¿son los sindicatos intocables? ¿por qué no se ve policías uniformados en muchas terminales? Y los pocos que están, bueno, están de adorno, hay que decirlo.
¿Qué pasará con el joven de 21 años que provocó el embarrancamiento de un bus? ¿será imputado por homicidio? Aprovechando que el conductor del bus falleció, el joven (con un abogado muy listo) ya culpó e indicó que fue el bus el que invadió su carril, aunque las pruebas y testigos indican lo contrario, ¿le creerán las autoridades? ¿ya está libre de culpa? ¿será el abogado realmente listo?
Anualmente, cerca de 1.800, entre oficiales, sargentos y clases engrosan las filas de la policía boliviana ¿Dónde va a trabajar esta gente? ¿siguen amontonados en insulsas oficinas? ¿por qué no controlan los excesos de velocidad en las carreteras?, ¿no tienen dotación de radares de velocidad Doppler? En éste tiempo de tecnología ¿podría controlarse los buses con señal GPS satelital? Al parecer tenemos un satélite ¿funciona el satélite? o ¿es otro elefante blanco?
Hay muchas preguntas más, pero por ahora dejémoslo ahí y aguardemos a que algunos periodistas jóvenes, dinámicos e inquietos hagan el seguimiento a estos casos y me ayuden a responder las cuestionantes. Y las autoridades, pónganle el cascabel al gato, por favor. Gracias.