Editorial 01-09-2024
Veneno en Viacha
El cianuro es un químico venenoso que se utiliza como plaguicida, para elaborar productos como papel, telas y plásticos, y también para la recuperación de metales preciosos y la separación de los sulfuros en procesos de flotación de minerales polimetálicos.
El cianuro daña el cerebro y el corazón y puede producir coma y hasta la muerte. La exposición a niveles más bajos puede provocar dificultad para respirar, dolor de pecho, vómitos, alteraciones en la sangre, dolor de cabeza y dilatación de la glándula tiroides.
Y cianuro es lo que se encontró en al menos una poza de agua en la población de Viacha, donde, según los últimos resultados del Censo de Población y Vivienda, habitan 113.453 bolivianos. Cianuro procedente de la actividad minera, aunque no porque en la zona se exploten minerales, sino porque hasta allí se trasladan residuos de otras actividades mineras para su reciclaje. Cianuro, además, que pudo haberse filtrado hasta otros bolsones de agua que la población utiliza para consumo y riego.
En otras palabras, veneno que circula por las venas subterráneas de esa población, que ya tiene la desgracia de recibir agua contaminada por desechos industriales, hospitalarios y basura arrojada por los habitantes de la ciudad de El Alto, tal como reveló una investigación de Visión 360 publicada el 28 de julio, titulada “La contaminación por tierra y aire asfixia a 9 comunidades de La Paz”.
Continuando con esa labor investigativa, este medio reveló el pasado domingo que la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento (AAPS) y la Alcaldía de Viacha confirmaron el derrame de cianuro, lo que afectó a uno de los acuíferos en ese municipio, en una zona en la que 23 empresas mineras operan en medio de irregularidades, la mayoría sin licencia ambiental ni de funcionamiento. Únicamente tres cuentan con autorizaciones vigentes.
Por medio de una resolución de la AAPS, el 9 de julio se dispuso el sellado de un pozo de agua usado para la actividad de la Empresa Procesadora Jacha Kollo SRL, la cual opera en jurisdicción de la comunidad Seke Jahuira, en Viacha. Según un informe municipal, esta empresa incurrió en “delitos ambientales”, no solo por el derrame de cianuro que contaminó fuentes de agua subterránea, sino por las filtraciones de residuos tóxicos en las colas de mina que creó y que no cumplen con especificaciones técnicas.
Además, un estudio de laboratorio realizado por la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Viacha (Empav), al que Visión 360 tuvo acceso, revela que el porcentaje de contaminación en el pozo de agua ubicado en Seke Jahuira, generado por el derrame de cianuro en la empresa Jacha Kollo, es de 1.000%, lo que provocaría la muerte de personas o animales en caso de su consumo.
Las autoridades locales anunciaron la conformación de una comisión multisectorial para analizar la situación, definir responsabilidades y actuar en consecuencia, mientras día que pasa la actividad minera continúa envenenando la tierra y poniendo en riesgo a miles de pobladores.
Las medidas deben ser urgentes y, por ello, lo más conveniente podría ser dar cuerpo a la propuesta aprobada en un cabildo realizado el pasado jueves, en el que representantes de comunidades originarias, juntas vecinales, asambleístas departamentales y miembros del Concejo Municipal aprobaron, entre otras cosas, avanzar en la redacción de un proyecto de ley para expulsar a las empresas mineras que operan irregularmente en ese municipio hasta declarar la zona como libre de contaminación minera.
Otra de las decisiones adoptadas en el cabildo fue pedir la renuncia del alcalde Napoleón Yahuasi, lo que sin embargo no va al fondo del problema que enfrentan los pobladores de Viacha. Claro que la autoridad debe asumir la responsabilidad que le corresponde, pero el tema de fondo es liberar a los pobladores de Viacha de la contaminación minera.